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Los mejores bares de España

Los mejores bares de Espana, por Carlos Maribona - ABC.es
por Carlos Maribona

Los bares están pasando un mal momento. Y su futuro inmediato es muy negro. Dentro de la pésima situación general que atraviesa la hostelería, son las barras las más perjudicadas. Clausuradas en varias regiones, obligadas a mantener distancias inviables en otras, con la exigencia en algunas de que los clientes estén sentados, con horarios restringidos por la noche, con la ausencia de turistas, el modelo de barra tal como lo conocemos tiene ahora muy poco recorrido. Pero no nos cabe de duda de que, pasada esta pesadilla, aunque algunos se quedarán por el camino, la mayoría volverán con la misma fuerza de antes porque al fin y al cabo forman parte de nuestro carácter, son una filosofía de vida. Mientras llega ese resurgir, es un buen momento para echar la vista atrás y recordar algunas de esas barras que nos han hecho tan felices. Desde los bares de tapas andaluces hasta los de pinchos del País Vasco, pasando por las tabernas madrileñas, en todas las ciudades y pueblos de España hay sitios que merecen la pena. Estos son algunos de los que siempre están en nuestra memoria.

Número de bares y restaurantes por habitante

Gráfico: Laura Albor.

Empezamos nuestro recorrido por el sur, el reino de la tapa. Primera parada en Huelva, en las barras de Azabache y de Portichuelo con sus gambas blancas y sus chocos. En Cádiz, La taberna La Sorpresa es una visita obligada, como lo es, en Córdoba, otra taberna, San Miguel, también conocida como Casa el Pisto. En Almería, dos referencias, Casa Joaquín y Casa Sevilla. Y en Granada, donde hay que huir de las tapas pensadas para llenar el estómago, siempre hemos disfrutado en La Tana, que cuenta además con una magnífica oferta de vinos, y sobre todo en el Bar FM, una de las grandes referencias en España cuando de producto se trata, empezando por sus imprescindibles quisquillas y siguiendo por el pulpo seco y el resto de su carta. Y por supuesto Sevilla, paraíso del tapeo. Desde el centenario El Rinconcillo hasta las barras del Donald, el Eslava, Barbiana o Mariscos Emilio, por citar sólo algunas entre las numerosas propuestas de la ciudad.

En la costa levantina están otras dos de las grandes barras de España. Una es Nou Manolín, en Alicante, la otra Rausell, en Valencia. En ambas una tentadora oferta que se expone a la vista de los clientes: mariscos y pescados, chacinas, salazones, hortalizas… Más al norte, en Barcelona, también abundan. Sobresalientes Tapas 24, Coure, Cal Pep o la Taverna del Clinic, pero la lista sería inacabable. Y de la Ciudad Condal a Madrid, que además de capital de España es la capital de los bares y las barras. Desde las tabernas más clásicas como Bodegas Rosell o La Ardosa hasta los nuevos bares que pueblan el barrio de Retiro con una enorme calidad en sus propuestas: La Catapa, La Raquetista, Laredo o Rafa por mencionar algunas de nuestras favoritas.

Desde los bares de tapas andaluces hasta los de pinchos del País Vasco, pasando por las tabernas madrileñas, en todas las ciudades y pueblos de España hay sitios que merecen la pena

En Valladolid, autoproclamada «capital de la tapa» ya que es sede del Campeonato Nacional de Pinchos y Tapas, también hay una amplia variedad. De entre todas nos quedamos con Villa Paramesa y Los Zagales. También Salamanca es un sitio para perderse en los bares, especialmente en los aledaños de la Plaza Mayor. Un fijo El Mesón de Gonzalo, pero también, en versión más moderna, Tapas 3.0, además de las jetas que sirven en Casa Vallejo. Y en León, los bares del Barrio Húmedo como El Rebote, Entrepeñas, El Besugo, El Tizón o La Balconada. En este recorrido por España otras dos paradas imprescindibles. Una en Logroño, con la calle de tapeo más conocida del país, Laurel. Junto a la vecina calle San Juan alberga infinidad de bares con barras repletas de atractivos pinchos y raciones. Cada casa suele tener su especialidad por lo que lo mejor es ir de una a otra probando lo más posible: los champiñones de Soriano; los «Tío Agus» del Lorenzo; los cascos de chorizo de El Soldado de Tudelilla; los matrimonios de Blanco y Negro; la casquería del cordero del Sebas; las patatas bravas de Jubera… La otra parada en Pamplona, una ciudad donde se tapea de lujo. Nuestro bar favorito es Gaucho, pero no hay que dejar de visitar Fitero, Otano o Bodegón Sarriá.

En Valladolid, autoproclamada «capital de la tapa» ya que es sede del Campeonato Nacional de Pinchos y Tapas, también hay una amplia variedad

Ya en el norte, en La Coruña nos encanta la Pulpeira de Melide, y en Gijón algunas de las populares sidrerías como El Cartero, El Chaflán, El Paneta o Zascandil. Pasando por Santander, una ciudad muy de bares. Entre los mejores, Cañadío. La Bodega del Riojano o el Bar del Puerto. Finalmente, el País Vasco. Desde Vitoria, con visita a Sagartoki, hasta Bilbao, otra de las grandes capitales de las barras, en este caso de pinchos. Si hay que elegir nos quedamos con Mugi, Monty, La Viña del Ensanche, Gure Toki y El Viejo Zortzi cinco sitios donde el disfrute está asegurado. La ruta tiene que terminar, inevitablemente, en San Sebastián, capital del pincho. Tradicionalmente ha sido la Parte Vieja de San Sebastián la que ha concentrado la mejor y más variada oferta, pero desgraciadamente buena parte de los bares han optado por sacrificar la cantidad a la calidad. Aunque hay excepciones como el Ganbara o Casa Urola. En el centro, frente al Buen Pastor, sobresale ahora Narru. Y en la zona de Gros se mantienen con mucho nivel barras como las del Bergara, Zabaleta, Vallés o la Bodeguilla Donostiarra. Faltan en este recorrido muchas ciudades y muchos bares, no hay sitio para todos en este breve espacio. Pero todos ellos, como los citados, permanecen en nuestra memoria y seguro que pronto, pasada esta pesadilla, volverán a ser nuestro punto de encuentro.