Cuando
fallece un papa, el gobierno provisional de la Iglesia católica
pasa a manos del cardenal camarlengo, cargo que ostenta actualmente
el español Eduardo Martínez Somalo, nacido en Baño
de Río Tobias, en la Rioja, el 31 de marzo de 1927.
El cardenal camarlengo
es el que se encarga de la administración de los bienes y de
los derechos temporales de la Santa Sede ayudado por tres purpurados
asistentes.
También es quien se encarga de confirmar -una vez informado por
el Prefecto de la casa pontificia- de la muerte del Papa, de firmar
la acta del deceso, de sellar el apartamento del pontífice difunto,
de tomar posesión del Palacio Apostólico Vaticano y de
los palacios Lateranense y de Castel Gandolfo.
Asimismo le corresponde
establecer de acuerdo con los otros cardenales el tipo de funeral, si
Juan Pablo II no ha dejado órdenes precisas.
La Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis contempla
que mientras esté vacante la Sede Apostólica, el colegio
de cardenales no tiene ninguna potestad o jurisdicción sobre
las cuestiones que corresponden al Papa.
También contempla que las leyes existentes no pueden ser corregidas
o modificadas y que a los cardenales lo que les corresponde es tomar
decisiones urgentes como establecer el día, la hora y el modo
en que el cadáver será trasladado a la basílica
de San Pedro y preparar las exequias.
Cuando el Papa muere cesan de sus cargos todos los jefes de los consejos
pontificios e incluso el secretario de Estado. Sólo permanecen
el camarlengo, el penitenciario mayor y el vicario para Roma.
El camarlengo es el "primus interpares" de los tres. Además
de comprobar oficialmente la muerte del Papa, sellará el estudio
y la habitación del Pontífice, disponiendo que el personal
que vive en el apartamento pueda seguir haciéndolo hasta la sepultura
del Papa, momento en el que todo el apartamento debe quedar vacío
y sellado.
Eduardo Martínez Somalo, cardenal camarlengo y prefecto de la
Congregación para los Religiosos y Religiosas (Institutos de
Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica), nació
en Baños de Río Tobía, La Rioja, España,
el 31 de marzo de 1927 y ha sido uno de los más estrechos colaboradores
de Juan Pablo II desde el inicio de su pontificado.
Es licenciado en Teología y Derecho Canónico por la Universidad
Pontificia Gregoriana de Roma y doctor en Derecho Canónico, por
el Ateneo Pontificio de Letrán.
Fue ordenado sacerdote en Roma el 19 de marzo de 1950. Entró
en el servicio diplomático de la Santa Sede, siendo responsable
de la Sección Española de la Secretaría de Estado,
nuncio apostólico en Colombia, sustituto de la Secretaría
de Estado (el "número tres" del Vaticano).
En mayo de 1988,
Martínez Somalo cesó como sustituto en la Secretaría
de Estado del Vaticano, donde fue reemplazado por el arzobispo australiano
Edward Cassidy y un mes más tarde fue nombrado cardenal (28 de
junio de 1988) junto con otros 23 purpurados, entre ellos, el también
español Antonio María Javierre Ortás.
Poco después fue nombrado prefecto de la Congregación
para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
El 21 de enero de 1992 fue nombrado por Juan Pablo II prefecto de la
Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y para las
Sociedades de Vida Apostólica.
El 5 de abril de 1993 fue nombrado por Juan Pablo II camarlengo de la
Iglesia católica en sustitución del cardenal Sebastiano
Baggio, fallecido quince días antes.