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JORNADA 22


1-0: Pelea brava que no dio fruto alguno



JUAN MANUEL ÁVILA

Un penalti inexistente y la falta de puntería hacen que el Sevilla vuelva a caer en Riazor

LA CORUÑA. Una vez más el Sevilla se vuelve de vacío de feudo coruñés. Ayer si dio la talla, pero un penalti inexistente convertido por Diego Tristán y la falta de acierto de Germán Hornos en el remate resultaron determinantes.

Deportivo de La Coruña y Sevilla cerraban en Riazor la tercera jornada de la segunda vuelta y el partido se presentaba desequilibrado de entrada, ya que al margen de los puntos y los puestos que separan a los de Irureta en la tabla se daba la circunstancia de que el conjunto gallego comparecía con una formación que se podía considerar de gala -sólo faltaba el marroquí Naybet, ausente por estar en la Copa de África-, mientras que la del Sevilla presentaba bajas significativas. La principal, la del recién traspasado Reyes, a la que cabía unir la del sancionado Martí y los reservados Redondo, Torrado y Darío Silva. En la portería y en la defensa sí jugaban los habituales, pero en la media el único habitual, al menos en temporadas anteriores, era Gallardo, ya que por el centro el técnico utrerano improvisaba una pareja formada por el central Óscar y el debutante Bezares, para que el flanco izquierdo lo ocupara Antonio López. En la delantera, su goleador más cualificado, Julio Baptista, acompañado del charrúa Germán Hornos, quien hasta la fecha no ha cantado gol en Liga.

Y para que el Sevilla se fuera perdiendo 1-0 al descanso se tuvieron que dar dos circunstancias desdichadas para el conjunto vestido de carmesí. De una lado, una más que discutible decisión de Moreno Delgado, que decretó penalti por una marca pegajosa de Pablo Alfaro a Diego Tristán que no pasó de eso, pero que, tras la determinación del colegiado, supuso el único tanto del primer período. El otro factor determinante fue el desacierto, una vez más, de Germán Hornos, que erró una ocasión clarísima siete minutos después de que el Dépor se pusiera por delante. César pifió un despeje y el balón le llegó con todo a favor y sin marca que le atosigase, pero el uruguayo envió alto su disparo. No se quedó ahí el infortunio de Hornos, que dos minutos después no aprovechaba un balón centrado dentro del área.

Aunque Luque había sido un auténtico martirio para Daniel Alves, como ya lo fuera también en el choque de la primera vuelta, y Esteban tuviera que intervenir con acierto a disparos de Sergio y el propio Luque, el Sevilla hizo un primer período más que digno y mereció no ir por detrás en el marcador.

Al inicio de la segunda mitad, Caparrós retira a Hornos y le da minutos a Antoñito. El del Polígono de San Pablo tuvo una gran actuación en la anterior visita a Riazor y también le cambió la cara al equipo en la reanudación. El Sevilla fue más descarado, se fue con más decisión al ataque y eso propiciaba que el Deportivo encontrase más espacios para montar sus contras. Pero esa declaración de intenciones no se tradujo en peligro cierto para Molina. Todo quedaba abortado en las inmediaciones del área, en centros intencionados que no encontraban rematador o en cruces providenciales de los defensores locales, en especial de Andrade, bastión inexpugnable para los de Nervión.

El conjunto coruñés jugó a la ruleta rusa con el 1-0, porque en ataque rizaban el rizo y cuando llegaba el disparo aparecía Esteban para resolver problemas.

Así fueron transcurriendo los minutos y las urgencias para un Sevilla voluntarioso pero muy inocente en ataque. Carlitos tuvo más de media hora para reivindicar más minutos, pero su aportación fue escasa. Como Gallardo tampoco había aprovechado su oportunidad en el día de ayer, Caparrós optó por sacar al jovencísimo Sergio Ramos, que situó de lateral para adelantar a Daniel Alves. El canterano mostró desparpajo, mientras que el brasileño no acabó de romper desde esa posición más ofensiva.

En definitiva, que pese a dar la cara y aguantar el tipo ante los de Irureta, este Sevilla circunstancial se fue de vacío de este feudo gallego maldito para sus intereses. Mereció cuanto menos el empate, pero sólo con merecimientos no se suma. Después de la Copa del Rey habrá que tomarse definitivamente en serio la Liga, porque no se está en este campeonato como para regalar más balas.

Ficha técnica

1 - Deportivo: Molina; M. Pablo, César, Andrade, Romero; Sergio (Duscher; m.56; Scaloni; m.75), Mauro Silva; Víctor, Valerón, Luque (Fran; m.84); y Tristán.

0 - Sevilla: Esteban; Alves, Javi Navarro, Pablo Alfaro, David; Oscar, Bezares (Carlitos; m.54); Gallardo (Sergio Ramos; m.64), Baptista, Antonio López; y Hornos (Antoñito; m.46).

Goles: 1-0; m.28, Tristán.

Arbitro: Moreno Delgado; del Colegio Catalán. Mostró tarjeta amarilla a Alves (m.16) por parte del Sevilla; y a Sergio (m.35) por parte del Deportivo.

Incidencias: encuentro correspondiente a la vigésimo segunda jornada del Campeonato Nacional de Liga, disputado en el estadio de Riazor ante unos 24.000 espectadores.


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