Guerra secreta: cómo los agentes ucranianos entrenados por la CIA combaten a Rusia
Unidades de élite de Ucrania han asestado golpes importantes al Kremlin: asesinatos selectivos, lanzamiento de drones hacia Moscú, ataques contra el puente de Crimea y la flota rusa… La agencia de Inteligencia exterior de EE.UU. destina millones de dólares para capacitar a estos servicios de espionaje
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Alguien disparó contra Oleg Tsaryov el 27 de octubre. Era medianoche. Dos balas le atravesaron el cuerpo mientras estaba en un sanatorio de Yalta, en la ocupada península ucraniana de Crimea. Otras versiones sugieren que fue herido con arma blanca. Hay que tener presente ... que tras las bambalinas de los conflictos armados siempre se están cocinando distintos rumores. La noticia corrió como la pólvora por redes sociales y aplicaciones de mensajería; se desataron toda clase de conjeturas sobre el suceso. ¿Se trataba de otro intento de asesinato en un territorio controlado por Moscú? La familia de Tsaryov utilizó la cuenta de Telegram del atacado para comunicar que cuando las ambulancias llegaron, Oleg estaba inconsciente y había perdido mucha sangre. «No hay información sobre el criminal, las fuerzas de seguridad están trabajando» añadieron los allegados. El FSB –Servicio Federal de Seguridad ruso– abrió un caso penal «sobre el atentado» contra la vida del ciudadano ucraniano.
Y ahora se preguntará usted: ¿quién es Oleg Tsaryov y por qué lo han intentado liquidar? Tsaryov fue diputado en la Rada Suprema por el extinto Partido de las Regiones del expresidente Viktor Yanukovich hasta 2014. Conocido por su posición pro-Kremlin, tras la Revolución de Maidán cambió de bando. La Justicia ucraniana lo condenó en rebeldía a 12 años de prisión el año pasado, acusado de intentar derrocar el orden constitucional. Informaciones no oficiales afirman que su estado de salud actual es crítico.
Lista de traidores
En la madrugada del 28 octubre, poco tiempo de después de que la información sobre el ataque al exparlamentario ucraniano fuese pública, el SBU (Servicio de Seguridad de Ucrania) se manifestó. «Ha estado durante mucho tiempo en la lista de traidores que deben responder por sus crímenes. Tsaryov es un objetivo perfectamente legítimo. No se trata simplemente de un fanático del 'mundo ruso', sino de una persona que personalmente se unió a los tanques rusos para apoderarse de Kiev», dijo una fuente de los servicios de Inteligencia ucranianos a los periodistas de varios medios locales.
La Inteligencia de Ucrania ha asestado varios golpes importantes al Kremlin tras el inicio de la invasión a gran escala: asesinatos selectivos dentro de territorio nacional ruso, lanzamiento de drones hacia el mismísimo Kremlin, ataques contra el puente de Crimea y contra la flota rusa… El caso de Oleg Tsaryov sería el último objetivo de una larga lista de misiones encubiertas llevadas a cabo tras las líneas rusas. Muchos de estos 'trabajos' los realizaron unidades de élite de Ucrania que fueron entrenadas en colaboración con la CIA.
Las operaciones clandestinas de Kiev ponen de manifiesto que las capacidades de los espías ucranianos se han vuelto muy eficaces. Una mejora que está directamente relacionada con los profundos vínculos entre los agentes ucranianos y la Inteligencia de Estados Unidos. Desde hace casi una década, la CIA se ha encargado de entrenar reclutas en Ucrania y en EE.UU., entregar sistemas de vigilancia y «compartir inteligencia a una escala que habría sido inimaginable antes de que Rusia anexara ilegalmente Crimea».
Los periodistas de 'The Washington Post', Greg Millery e Isabelle Khurshudyan, revelaron en una exclusiva que la CIA «ha gastado decenas de millones de dólares para transformar los servicios ucranianos formados por los soviéticos en potentes aliados contra Moscú». El reportaje cuenta con entrevistas a más de dos docenas de oficiales de Inteligencia estadounidenses, europeos y ucranianos que, bajo condición de anonimato, contaron cómo se forjaron las relaciones entre los servicios especiales de ambos países y como operan los espías de Zelenski.
Crimea: el inicio
La colaboración entre los dos servicios especiales, señala el reportaje de investigación, comenzó después de que Rusia ocupase la estratégica península ucraniana del mar Negro y proporcionase armas a los separatistas de Donetsk y Lugansk. A partir de ese momento, la Agencia Central de Inteligencia comenzó a tantear la posibilidad de mantener contactos más estrechos con sus homólogos ucranianos. Las reservas se mantuvieron –Ucrania no dejaba de ser un país que había pertenecido a la Unión Soviética– y no fue hasta el año pasado que la CIA eliminó a Ucrania de la lista de «países de no confraternización».
Para evitar problemas de seguridad, la CIA y el SBU crearon una unidad separada del resto de departamentos del servicio ucraniano, apodada 'Quinta dirección'. Su finalidad consistía en llevar a cabo «operaciones de medidas activas» contra Rusia. El plan era crear unidades «capaces de operar detrás de las líneas del frente y trabajar como grupos encubiertos», explicó un funcionario ucraniano al periódico estadounidense.
Al comienzo, sus misiones se centraban en reclutar informantes en las regiones secesionistas del este. Más tarde el SBU comenzó a realizar sabotajes tras las líneas de frente y a capturar a líderes separatistas. Los espías estadounidenses llegaron a proporcionar uniformes de las milicias para que realizasen operaciones en territorio ucraniano ocupado. 'The Washington Post' descubrió que después se creó una 'Sexta dirección' en el SBU para trabajar con el servicio de Inteligencia británico, MI6.
A partir de 2016, la misiones del SBU se volvieron «más letales». Años atrás, se dijo que el asesinato de algunos líderes rebeldes –como Yevgeny Zhilin, jefe de un grupo militante prorruso en el este de Ucrania, asesinado a tiros en la capital rusa, y el comandante separatista 'Givi' asesinado en Donetsk– se debían a disputas internas, pero finalmente el SBU manifestó que había estado involucrado, recalca el documento.
Otro de los proyectos de envergadura de la CIA fue su colaboración con el GUR, la Inteligencia militar de Ucrania. La transformación del servicio fue de tal calado que en varios años «lo habíamos reconstruido desde cero», dijo un exfuncionario de Inteligencia estadounidense. «GUR era nuestro pequeño bebé. Les dimos a todos equipos nuevos y capacitación». «Los oficiales del GUR eran jóvenes, no generales de la KGB de la era soviética», añadió uno de los agentes de EE.UU. Su entrenamiento se realizó en Ucrania y también en territorio estadounidense. La CIA enseñó a los reclutas del GUR a realizar maniobras clandestinas y manejo de explosivos.
Equipos nuevos y oficiales jóvenes
El entrenamiento se realiza en Ucrania y en EE.UU. La CIA enseña a los reclutas maniobras clandestinas y el manejo de explosivos
Algunos de los oficiales occidentales entrevistados por el 'Post' han mostrado su preocupación sobre los peligros que entrañan las actuales capacidades de la Inteligencia ucraniana. «Algunas de las tácticas despiadadas de Ucrania pueden parecer justificadas ahora, pero luego podrían resultar difíciles de controlar».
Un antiguo alto cargo de la CIA declara: «Estamos viendo el nacimiento de un conjunto de servicios de Inteligencia [los ucranianos] que son como el Mossad de los años 1970». La comparación tiene lugar, según el texto, por que sobre los espías israelíes planeó la sospecha de llevar a cabo asesinatos en terceros países. Estas operaciones conllevan riesgos para Rusia, pero también entrañan peligros más amplios, sentencia el funcionario, y podrían generar tensiones con los socios occidentales de cara a una eventual membresía de Ucrania en la UE y en la OTAN.
Según los testimonios de los espías americanos, el servicio especial de EE.UU. mantiene una presencia significativa en Kiev, pero ningún agente estadounidense participó jamás en los asesinatos selectivos. La principal actividad de la Agencia es «fortalecer la capacidad de los servicios ucranianos para recopilar inteligencia sobre el adversario».
«Liquidaciones»
El director de SBU, Vasyl Malyuk, afirmó que todos los objetivos alcanzados por su agencia son completamente legales. Y otro funcionario ucraniano recalca: «Nunca involucramos a nuestros socios internacionales en operaciones encubiertas, especialmente detrás de las líneas del frente».
Después del inicio de la guerra a gran escala de Rusia en 2022, tanto el SBU como el GUR, «han llevado a cabo docenas de asesinatos contra funcionarios rusos en territorios ocupados, presuntos colaboradores ucranianos, oficiales militares detrás de las líneas del frente y destacados partidarios de la guerra en lo más profundo de Rusia». Muchas de estas operaciones han creado fricciones entre agencias.
El asesinato de la hija del filósofo nacionalista ruso Alexander Duguin, Daria Duguina –una mujer civil partidaria de «matar ucranianos»– en un atentado con coche bomba en Moscú en agosto de 2022 «subrayó la aceptación por parte de Ucrania de lo que los funcionarios de Kiev llaman 'liquidaciones, como arma de guerra'», manifiesta un oficial de la CIA.
Desde Ucrania se explica que estas tácticas se deben a la urgencia de la invasión a gran escala y la necesidad de combatir a un enemigo fuerte. Las objeciones y el malestar de la CIA fueron transmitidos a sus colegas ucranianos en varias ocasiones. También en relación con los ataques al puente de Crimea. Cuando los americanos supieron que Kiev quería bombardear el puente de Kerch, mostraron su preocupación por una escalada. Entonces los espías de Ucrania establecieron qué planes serían discutidos con la Agencia estadounidense y cuáles no. «Había algunas cosas de las que tal vez no hablaríamos», manifestó un miembro de los cuerpos de seguridad de Ucrania.
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