MONNET & CO.

Las opciones limitadas de Biden

Por un lado intenta evitar la escalada entre Irán e Israel y, al mismo tiempo, presiona a Netanhayu para que la ofensiva contra Hamás sea compatible con la protección de vidas de los palestinos

Israel y sus aliados regionales interceptan casi la totalidad de los más de 300 drones y misiles lanzados por Irán

Biden advierte a Netanyahu de que EE.UU. no participará en una represalia militar a Irán

El presidente de Estados Unidos se reúne con miembros del Consejo de Seguridad Nacional sobre los ataques con misiles contra Israel EFE

La reacción del presidente estadounidense ante el ataque iraní a Israel ha sido previsible y acertada. El cierre de filas con su aliado en la región ha ido más allá de lo declarativo y le ha llevado a implicar a sus fuerzas armadas ... en la detección y eliminación de la lluvia de misiles y drones. Pero a partir de ahora, las opciones de Biden se estrechan en su doble intento de evitar la escalada y, al mismo tiempo, seguir presionando a Benjamín Netanhayu para que su ofensiva contra el terrorismo de Hamás sea compatible con la protección de las vidas de los palestinos.

El primer ministro de Israel sopesa las ventajas de ir a un conflicto abierto que afecte a toda la región. Le permitiría seguir adelante con sus planes en Gaza y retrasar el momento en el que deberá rendir cuentas a su parlamento. No da ninguna importancia al hecho de que el régimen de Teherán afirme que da por concluida su acción «en legítima defensa» por la agresión israelí a su consulado en Damasco, mientras advierte en el mismo comunicado a Estados Unidos que no interfiera. En el fondo, los dos gobiernos enfrentados coinciden en este último punto, quieren tener las manos libres y no reconocen la mediación de la superpotencia que hace años decidió salir de la región.

Biden es muy consciente de que el empeoramiento de la situación de Oriente Medio puede tener un impacto negativo en sus posibilidades de reelección. Los votantes demócratas jóvenes le exigen que rectifique su apoyo incondicional a Netanyahu en Gaza, algo que lleva intentando desde hace unos meses y se convierte en algo mucho más difícil de conseguir en las circunstancias presentes.

Mientras tanto, Donald Trump afirma que los ataques de Hamás del 7 de octubre y los de Irán de hace unas horas «no hubiesen ocurrido conmigo de presidente», y critica con palabras gruesas la «debilidad» de Biden en política exterior. No es simplemente un exabrupto más, sino un gesto astuto para situarse como el candidato de esa mayoría de votantes que no quieren más sacrificios de vidas y dinero en guerras imposibles de ganar.

Artículo solo para suscriptores
Tu suscripción al mejor periodismo
Anual
Un año por 15€
110€ 15€ Después de 1 año, 110€/año
Mensual
5 meses por 1€/mes
10'99€ 1€ Después de 5 meses, 10,99€/mes

Renovación a precio de tarifa vigente | Cancela cuando quieras

Ver comentarios