Queridos Melchor, Gaspar y Baltasar
Queda raro, raro, tener un Rey, que no es Mago, viviendo en Oriente
Juan Carlos I celebrará su cumpleaños en Abu Dabi con más de cien invitados

Hoy es la noche de los Reyes Magos. Una fiesta muy española, una fiesta de ilusión, de esperanza y de buenos deseos. No voy a hablar de Sánchez, ni de Tellado, ni de Ortega Smith, ni siquiera de Yolanda y mucho menos de la Belarra, ... a los que deseo que Melchor, Gaspar y Baltasar les traigan muchos carbones, pero no los suficientes, como para mercadear con ellos.
En mi carta, a Los Magos les pido en primer lugar salud para mi y para mi familia y amigos y que al Rey Don Felipe le traigan grandes dotes de templanza y paciencia, porque tiene al ganado un tanto revolucionado y desmadrado. También les pido, especialmente a Melchor, que se traiga en volando al Rey Don Juan Carlos y lo deje en Las Ventas, que la Feria de San Isidro, sin su real presencia, no es lo mismo. Queda raro, raro, raro tener un Rey, que no es Mago, viviendo en Oriente.
Para Núñez Feijóo, ánimo, les pido suerte y al toro y si tiene que cambiar de cuadrilla que no lo dude, pues, durante años se ha servido de gente fiel, seria e inteligente, aunque yo soy de los que piensa que, después de él, puede llegar el diluvio.
Para Isabel Díaz Ayuso que siga dando vueltas al ruedo entre el clamor del público. Que siga con la misma valentía y decisión. Los trofeos, les pido a los Reyes, que sean para ella. Y que siga con su apoderado y con esa cabeza privilegiada.
Mi alcalde, Martínez-Almeida y de Navasqües también se merece lo mejor. Es inteligente, cercano y con una gran preparación como lo es y ha sido su familia a lo largo de los años. De casta le viene al galgo.
El sexto es para Zapatero, a los Magos de Oriente, les rogaría que se lo llevasen con ellos y, como experto en liarla, que comience por desestabilizar al desierto. Por lo cual, este señor da paso al sobrero, que se devuelve por no ofrecer las expectativas que prometía el cartel. También les sugiero a los Reyes la posibilidad de que a Francina Armengol, una señora a la que no le gusta la Fiesta Nacional, se la lleven también a pastorear un ganado más tranquilo en Oriente.
A Sánchez, que por caridad, por buen gusto y por favor, les pido a los Reyes Magos que le traigan una colección de trajes para sustituir el de color azul purísima, el de berenjena pocha y el de gris ratita que no tienen pase.
A Ángel Cristo le pido que siga contando las verdades de un hijo manipulado y, en parte, maltratado porque solo ante las verdades, saldrá victorioso.
A Malena Gracia un manual de cortesía, educación y prudencia para no ir al tanatorio de Arévalo, donde no debíó haber ido, si no es con objeto de salir en la foto a costa del muerto que merecía respeto y consideración.
A Isabel Pantoja que se ponga en clave de estrella, que pague lo que debe, que mejore su imagen familiar y que no cambie tanto de corte, porque la corte, la mayoría de las veces puede llegar a ser traicionera. Además de llegar a resultar irresistiblemente una señora antipática, que no digo que lo sea.
A los hijos de Carmen Ordóñez les deseo que se calmen. Todos tienen diferentes opiniones, todas ellas son respetables y lo más curioso es que todos tienen su parte de razón. Pero hay razones que son cada vez más irreconciliables.
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