Real Sociedad 1 - Barcelona 0
La Real desnuda a Flick
La LIga | Jornada 13
En Anoeta se vio al peor Barça de la temporada, irreconocible, mustio y cabizbajo
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Anoeta guardó un minuto de total silencio y a oscuras en solidaridad con las víctimas de Valencia. Muy elegante sobriedad, emocionante muestra de respeto. Sucic casi marca en la primera de su equipo, pero chutó alto, intensos los vascos de inicio. Cubarsí enmascarado. ... Íñigo Martínez, silbado. La elegancia del minuto de silencio contrastaba con la demostración de debilidad que siempre es enfadarte con alguien porque se va con otro.
Real Sociedad 1-0 Barcelona
Jornada 13 de la Liga
- Real Sociedad Remiro; Aramburu (Elustondo, min.61), Zubeldia, Aguerd, Aihen (Javi López, min.84); Brais Méndez, Zubimendi, Sucic (Sergio Gómez, min.61); Kubo, Oyarzabal (Oskarsson, min.62) y Becker (Barrenetxea, min.61).
- Barcelona Peña; Kounde (Gavi, min.84), Cubarsí, Iñigo Martínez, Balde; De Jong (Olmo, descanso), Casadó; Fermín (Ansu Fati, min.69), Pedri (Pau Vícto, min.90), Raphinha; y Lewandowski.
- Goles 1-0, min.33, Becker.
- Árbitro Cuadra Fernández (C. Balear). Amonestó a Aramburu (min.20) y Brais (min.82) por parte de la Real. Y a Martínez (min.53) en el Barça.
El Barça empezó ágil, fresco, sorteando con talento la presión de la Real; el césped estaba rápido, el balón se aceleraba hasta con los controles, alto ritmo, y una vez más Lewandowski en una jugada que no parecía gran cosa aprovechó un balón como caído de ninguna parte para acrobáticamente marcar, pero fue anulado por un fuera de juego de milímetros de la punta de su pie: el Barça probó su medicina, aunque en una jugada defensivamente menos elaborada que la famosa línea. Una ducha de lluvia caía sobre San Sebastián, cada vez era más difícil ser preciso con el balón tan rápido.
La maquinaria de Flick se encalló tras el gol anulado y al Barça le costaba más salir con el hombre a hombre planteado por Imanol sobre la marcha. Buena decisión de entrenador. A la contra su equipo generaba más peligro, aunque sin acierto en el remate y es peligroso desaprovechar lo que tienes contra este Barça. Dos buenas manos de Iñaki Peña para rechazar una falta ejecutada por Brais Méndez y un disparo de Kubo. Momentos de superioridad guipuzcoana que se concretaron en el 32 con Becker definiendo con suma maestría al primer toque, Peña no pudo hacer nada.
El partido cayó en una fase poco brillante, el Barça no lograba rematar entre los tres palos, la Real fue incapaz de marcar el segundo pese a sus buenísimas oportunidades -Oyarzábal desperdició una fantástica transición de Kubo y en la siguiente Brais Méndez pecó de blandengue- y el partido resbalaba hacia el descanso demasiado abierto como para que dos o tres retoques de Flick -Dani Olmo, el primero- no bastaran para voltear el marcador.
La falta de puntería local mantuvo vivo al Barça
Efectivamente Olmo entró por De Jong, que se había hecho daño durante la primera parte, pero la Real volvió del vestuario con el mismo e incomprensible afán por perdonar al Barça y desaprovechó ocasiones muy claras. Lo mejor para el Barcelona es que sólo perdía por uno y lo peor es que la eficacia defensiva de otros partidos no funcionaba en Anoeta. Olmo detectaba con acierto los espacios entre líneas y acercaba a su equipo al empate. Todo lo que hacía se convertía en positivo para su equipo. Toques de gran clase para salir del laberinto sin imposibles.
Peña hizo lo malo y lo bueno en la misma jugada: con los pies volvió a demostrar que es mediocre pero desvió a córner las consecuencias de su error con una magnífica mano. Más ocasiones desaprovechadas para la Real, que mantenía al Barça vivo en el partido. Los de Flick continuaban con los mismos problemas para salir con el balón controlado y no acababan de entrar en la dinámica positiva. Pero aunque la mayoría de las ocasiones eran locales, la sensación era que el Barcelona aprovecharía el empeño por fallarlas para empatar en cualquier momento de brillantez, una brillantez que finalmente no compareció en una noche de luces apagadas.
Cuando el Barça se acercaba al área, la Real era menos fiable en defensa que presionando al contrario cuando trataba de salir con el balón controlado. No es que se defendiera mal en la emergencia pero no eran tan eficaz como en la presión más alta. Imanol en el 60 hizo cuatro cambios de golpe, algo bastante insólito, para llenar de gasolina el depósito de su equipo. Entraron Aritz Elustondo, Barrenetxea, Sergio Gómez y Oskarsson y se fueron Aramburu, Becker, Sucic y Oyarzabal. Ansu entró por Fermín y Raphinha se fue a la derecha.
El peor Barça de la temporada, irreconocible, mustio, cabizbajo. Lo de Iñaki Peña con los pies será a la larga un problema de consecuencias lamentablemente graves. La Real desnudó el sistema defensivo de Flick, que no supo sacar a sus jugadores del atasco.
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