Fútbol
La galaxia Rubiales: los fieles de los que se rodeó para hacer negocios desde la Federación
El presidente más dañino de la historia del fútbol español recurrió a amigos y juristas con experiencia durante su convulso mandato
Miguel Galán: «A Rubiales le tuvo que llegar el pellizco por algún lado»

Los defectos de Luis Rubiales son más conocidos que sus virtudes: si llegó a ser elegido presidente del sindicato de jugadores AFE, primero, y de la Federación Española de Fútbol (RFEF), después, no fue por comportarse de forma impresentable. Ocurrió por una ... capacidad de liderazgo bastante singular, una combinación de simpatía, tesón, ambición, conciencia de clase, suerte y un linaje socialista que le abrió muchas puertas durante las décadas de poder absoluto del PSOE en Andalucía.
Cuando fue elegido presidente de la RFEF (en 2018), lo primero que hizo fue nombrar a su tío Juan, periodista de reconocida trayectoria, como jefe de gabinete. A continuación, se preparó para la guerra frente a LaLiga con dos de los mayores expertos en derecho deportivo que hay en España: Andreu Camps (secretario general) y Tomás González Cueto, el brillante aunque controvertido abogado del Estado. Por último, llenó la Federación de amigos y amiguetes no necesariamente preparados, pero que exhibirían dos cualidades por encima de cualquier otra: la gratitud y la lealtad incondicional.
La explosión del caso Supercopa y los posibles chanchullos con Gerard Piqué devuelven a la Federación a la casilla de salida, seis meses después del esperpento de Sídney, a sólo 80 días de la Eurocopa y con un Mundial 2030 por confirmar que inyectaría miles de millones a la economía nacional. La jueza Delia Rodrigo se hartó de las trabas puestas por la Federación de Pedro Rocha para aportar documentación requerida y dio un paso adelante que ha acabado desnudando al propio Rocha.
El miércoles, horas antes de que el extremeño convocase por fin elecciones a la presidencia y presentase su candidatura (con bastantes opciones de victoria), recibía una bofetada del destino: le va a ser muy difícil seguir abanderando la renovación de la institución y comprende que ha cometido, ya sin reservas, un grave error al mantener en su puesto a algunos de los máximos cabecillas del rubialismo.
Intervención de la Guardia Civil
La operación Brody puesta en marcha ese miércoles no es un chiste: la Guardia Civil analiza ya millones de correos de la RFEF en busca de pruebas mientras Europol persigue cuentas sospechosas en criptomonedas presuntamente asociadas a la trama. La investigación cree que hay administración desleal, corrupción en los negocios y desvío de fondos.
Seguro que hay atenuantes para la decisión que tomó Rocha, cuando aterrizó en Las Rozas, de 'jubilar' sólo a los referentes más visibles del rubialismo: el seleccionador femenino Jorge Vilda, Andreu Camps, Miguel García Caba, Pablo García Cuervo (director de comunicación, hoy socio de David Villa) o, muy discretamente, José María Mora Gordillo, director de Operaciones y Eventos. La lista tenía más nombres. Muchos de ellos están en el sumario de la Supercopa, y bastantes participaron en la tristemente célebre orgía de Salobreña, convenientemente disfrazada de reunión de trabajo, al grito (según el diario 'Relevo') de «¡Vamos a pegarnos una juerga!»
Aquellas jornadas de 'teambuilding' en la costa granadina fueron una buena estampa del 'ethos' rubialista: a las chicas jóvenes las contactó 'Nené' (hoy investigado; su mujer fue detenida durante unas horas el miércoles). La juerga la pagó con su tarjeta el director jurídico de la RFEF, Pedro González Segura (también detenido el miércoles, junto a su hermano Ángel). Asistieron, además, Chema Timón (íntimo de Rubiales, después su jefe de gabinete cuando Juan Rubiales empezó a emitir señales de alarma y fue apartado); Rubén Rivera, director de marketing de la RFEF, comprometido jurídicamente por las presuntas presiones a Jenni Hermoso en los días posteriores a la final del Mundial (y que podría ser acusado formalmente por ello); el citado Miguel María García Caba, luego Jefe de Integridad y personaje 'quemado' por su servidumbre al líder; Antonio Gómez Reino, director de Relaciones Institucionales; Alfredo Olivares, director de Competiciones; el director de Relaciones internacionales, Jorge Mowinckel (encargado personalmente de llevar las negociaciones con Arabia Saudí por la Supercopa). También se sumó Andreu Camps, pero no pernoctó en el chalet, sino en un hotel junto a su esposa.
Rocha ha hecho la vista gorda este semestre pasado con varios de estos fieles soldados rubialistas, cuyas sombras regresan ahora para entorpecer sus sueños. González Cueto (un hombre educado) no estuvo en Salobreña, pero su salida de la institución era un clamor absoluto entre los opositores a Rubiales. Rocha le mantuvo en su puesto, al igual que a González Segura: el dirigente cacereño defendía un cambio «gradual», aunque otros le llamaban «el testaferro de Rubiales»: ¿cómo iba a desmontar la tela de araña precisamente el hombre al que Rubiales había nombrado su único sucesor, eliminando a todos los demás vicepresidentes para que no hubiese otras opciones? Rocha se considera víctima y no cómplice de este nuevo escándalo, pero el hartazgo social ante las maniobras del cortijo federativo va siendo difícil de contener. Las homilías matinales del candidato Carlos Herrera en la COPE van a resultar muy indigestas para el actual jefe de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.
Ayer el periodista Rafa Fernández (Onda Cero) desvelaba que otro de los amigos de Rubiales, Albert Luque (el cuestionado director deportivo de la selección masculina), fue administrador solidario de la empresa GRX SportPRO junto a Purificación Rufino, la mujer de 'Nené', detenida el miércoles y posteriormente puesta en libertad (su esposo está haciendo negocios con Rubiales en República Dominicana).
La posición de Luque parece insostenible: está siendo investigado también en el juicio de Jenni Hermoso por presuntas presiones a la jugadora y su entorno. Según fuentes solventes, el exfutbolista catalán tendría un blindaje de en torno a un millón de euros que contraviene la normativa de la RFEF.
El miércoles no fue detenido, pero sí retenido unas horas, Antonio Ramón Caravaca, otro asesor jurídico externo de la RFEF, socio de Tomás González Cueto en el despacho GC Legal, que ha sido inmediatamente apartado de la institución. También se supo ayer que la acusación particular del caso Supercopa, la Asociación para la Transparencia en el Deporte de Miguel Galán, ha pedido que se llame a declarar en calidad de testigo a Pedro Rocha y a Elvira Andrés, su directora de Gabinete.
Andrés tiene el dudoso honor de haber autorizado el negocio saudí como directora de 'Compliance' y de haber reemplazado gustosamente a Ana Muñoz cuando ésta dimitió como vicepresidenta de Integridad (precisamente por ese negocio). No es seguro que sus maneras amables vayan a seguir protegiéndola del foco público.
El proceso electoral ha vuelto a detenerse, sin que haya por ahora noticias sobre nuevas siembras en el espeso berenjenal burocrático que rodea a una institución casi tan desprestigiada como lo estuvo la FIFA hace una década. El CSD asegura que no quiere intervenir; la propia FIFA guarda silencio. Nadie parece hacer más que la Real Federación Española de Fútbol para que la final del Mundial 2030 se juegue en Casablanca y no en el Santiago Bernabéu.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete