Ha sido, por distintos motivos, la gran estrella de un Salón, el Intermot celebrado hace unos días en Colonia (Alemania), donde ha habido mucho y bueno por ver. Se trata de la nueva maxi trail de BMW, la última R 1200 GS, integrante de una saga «de campanillas» con un sinfín de usuarios que, desde su origen hace 3 décadas, ha considerado a este tipo de versátil y efectiva montura como objeto de culto.
Ahora, y como salta a la vista, cambia por completo de diseño, más deportivo y afilado, aunque ligado en trazos a su antecesora. Dinámica y viajera, sobre asfalto o lejos de él, la nueva R 1200 GS (238 kg) se sirve de un propulsor bicilíndrico de 1,2 litros y 125 CV a 7.700 rpm que, de paso, libera 125 Nm. Completamente actualizado, algunos de sus componentes van ahora refrigerados por agua y Glycol, como en la Fórmula 1.
Por cambio, una caja de 6 relaciones con transmisión final mediante cardan a la izquierda. Estrena chasis tubular con llanta delantera de 19 pulgadas y trasera de 17, acelerador by wire electrónico, sin conexión física entre puño de gas y motor, y aplica desde control de velocidad e-cruise a control de tracción dinámico con posiciones de marcha Rain, Road, Dynamic, Enduro y Enduro Pro, o suspensión trasera electrónica ESA, con flexibilidad variable a escoger desde un botón en los mandos.