Un padre divorciado pasa cuatro días en lo alto de una grúa para pedir poder ver a su hijo
Serge Charnay, de 42 años, se ha convertido en la atención mediática de Francia

Un padre divorciado descendió este lunes de una grúa industrial de 40 metros de altura en la localidad francesa de Nantes, en el noreste de Francia, en la que ha pasado cuatro días encaramado para denunciar que la justicia le impide ver a su hijo.
El hombre fue privado de su derecho a ver a su hijo tras haber sido condenado por sustracción del mismo. El abogado de la madre aseguró en la emisora «RTL» que Charnay es "un hombre violento".
«He subido por la causa de los padres y en absoluto por mi causa personal», declaró Serge Charnay al llegar al pie de la grúa industrial amarilla en la que llevaba subido desde el pasado viernes para reclamar que la justicia le permita ver a su hijo Benoît, de seis años y medio.
«Benoît, dos años sin papá», podía leerse en una banderola en lo alto de la estructura hasta que Charnay, de 42 años, decidió poner fin a su protesta, seguida en directo por radios, diarios, televisiones y agencias de noticias.
Su decisión se produce después de que la ministra francesa de Justicia, Chistiane Taubira, y la ministra delegada de Familia, Dominique Bertinotti, recibieran a la asociación «SOS Papa», que defiende a los padres que se consideran perjudicados por las decisiones de justicia que favorecen a las madres en la custodia de los hijos.
Al término de la reunión, Taubira reconoció que la protesta de Charnay había precipitado la reunión con «SOS Papa» y avanzó que se producirán «más sesiones» para seguir analizando la cuestión que reclaman esas asociaciones. Charnay, por su parte, se declaró muy decepcionado con la tibia respuesta del Ejecutivo, pero accedió a descender de la grúa y proseguir su lucha para ver a su hijo por otros cauces.
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