análisis
Los desafíos de los líderes públicos del siglo XXI
Un politólogo enumera para ABC las cualidades que deberían tener los nuevos dirigentes políticos

¿A qué desafíos se enfrentan los líderes públicos actuales? ¿Qué cualidades deberían poseer para la efectiva consecución de sus objetivos? Los continuos cambios en la forma de hacer política conllevan unas exigencias, analizadas durante esta semana en la I Jornada de Liderazgo Público, organizada por la Asociación Valenciana de Politólogos (Avapol) en la Universidad Politécnica de Valencia (UPV).
Las diez notas predominantes para este nuevo liderazgo público son, según el presidente de Avapol, José Luis Sahuquillo, las siguientes:
1. Liderar no significa mandar : Liderar también es servir, y sobre todo, servir al ciudadano. La vocación de servicio público es condición «sine qua non» de los líderes públicos.
2. Imperfección del liderazgo : no hay líderes perfectos, y es por eso que los buenos líderes tratan de mejorar mediante el autoanálisis, el entrenamiento y la formación especializada.
3. Dotes de comunicación y motivación : una de las finalidades del líder es la transmisión de conocimientos, proyectos o ideas entre diferentes esferas y jerarquías institucionales. Para ello ha de valerse de características como la motivación y la persuasión.
4. Visión de futuro : tan sólo aquellas personas que saben definir cuál es su meta saben elegir bien el camino. El liderazgo actual ha de estar conformado bajo las necesidades actuales de la ciudadanía y ha de ser versátil y adaptable a las nuevas demandas ciudadanas.
5. Empoderamiento del liderazgo : la habilidad de animar a los otros para que trabajen en los cambios que se necesitan para lograr una determinada visión es crucial para que la organización o la institución pueda cumplir con sus competencias.
6. Intraemprendedurismo público : cada vez son más las organizaciones públicas que potencian el perfil del intraemprendedor entre sus propios empleados. Este tipo de funcionarios públicos poseen una personalidad distinta al funcionario estándar, con cualidades predominantes como la constancia, la proactividad, la innovación y la pasión en el desempeño de sus labores diárias.
7. Valores humanistas del líder : no debemos olvidar la perspectiva humanista que hemos de otorgarle al liderazgo público o político. Valores como la humildad, el respeto o la honradez dotan de personalismo y de legitimidad a los directivos públicos.
8. Trabajo en equipo : un directivo público o un líder político no pueden obviar las altas cualidades del equipo que les rodea. En muchas ocasiones los consejos de su equipo le harán «ganar la partida». En este sentido, la escucha activa y el compañerismo pueden jugar un papel crucial para la resolución de los problemas.
9. Afán de superación : en la esfera pública y, sobre todo, en la esfera política, el líder se encontrará con «muchos ángeles y algunos demonios». La tenacidad ante las adversidades personales o profesionales y la capacidad personal para reconocer errores harán superar metas y conseguir logros.
10. Capacidad de adaptación : durante la vida profesional, un empleado público se encontrará con diferentes tipos de personalidades y equipos de trabajo. Muchas veces prestarán servicios en una institución o departamento, lo que provoca la modificación de las pautas de trabajo. La capacidad de adaptación hará más fácil la consecución de los objetivo del líder público.
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