innovación científica
Biodiversidad contra el cáncer
España e Iberoamérica se unen para «encontrar un antitumoral que tenga buenas perspectivas de moverse hacia la clínica»

Encontrar un antitumoral a partir de microalgas y que tenga buenas perspectivas de moverse hacia la clínica es el objetivo de la Red que España e Iberoamérica han creado para avanzar en la lucha contra el cáncer.
Científicos de ambos continentes -por España participan además de Salamanca, grupos de Granada y Sevilla, y por Iberoa-mérica de Panamá, Costa Rica, Guatemala, Brasil y Chile- se han embarcado en un proyecto de trabajo de cuatro años con el fin de «localizar algún antitumoral, a partir de la biodiversidad que hay en América Latina, sobre todo en el centro y en el sur, que tenga buenas perspectivas de moverse hacia la clínica», explica el doctor del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca (CIC), Atanasio Pandiella.
El grupo multidisciplinar de investigadores de ambos lados del Atlántico reúne a químicos, biólogos, farmacéuticos y médicos porque ellos, en alusión a los expertos iberoamericanos, «saben muy bien extraer moléculas de diferentes orígenes biológicos». Así, desde Brasil, y dada «la increíble biodiversidad vegetal que existe», se va a centrar «en el extracto de plantas tropicales», mientras que Chile lo hará en «un grupo de plantas que crece cerca del desierto en una región tremendamente inhóspita y con dificultades de acceso, en la que viven comunidades indígenas cuya asistencia sanitaria es nula y utilizan plantas para curarse».
Guatemala y Costa Rica, por su parte, «se dedicarán a extraer productos de plantas»y en Panamá «trabajarán con extractos de diferentes productos, tanto microalgas como con derivados de animales».
Tratamientos innovadores
Todo ello se llevará a cabo con la ayuda de la compañía biofarmacéutica PharmaMar, dedicada a explorar el universo marino en busca de tratamientos innovadores, la cual «ya tiene un fármaco para el cáncer de ovario». En este reparto de tareas, a España le corresponderá hacer los ensayos, si bien Pandiella reconoce que «no hay un tipo concreto de tumor» sobre el que se centrarán porque «queremos que el abanico sea amplio en nueve o diez tipos».
«Existe la tradición de que los productos naturales derivados de plantas son importantes en la farmacología que conocemos hoy y en base a ello, pensamos que pueden existir antitumorales que sean útiles y de ahí la idea de utilizar este tipo de estrategias», recalca el científico.
La investigación coincide en el tiempo con la crisis económica que está viviendo España, que se está traduciendo en el recorte de recursos, lo cual inquieta a Pandiella porque este área «está muy bien estructurada» en nuestro país y la falta de fondos «supone una amenaza».
Por el contrario, no duda en subrayar que Brasil «está mucho mejor» y para ello esgrime el dato de que en 2010 hospitales de este país dedicaron 500 millones de dólares a investigación.
Precisamente, la Red establecida entre España e Iberoamérica para el desarrollo de productos naturales que puedan actuar como antitumorales fue abordada en el reciente simposio celebrado en Salamanca bajo el título «Fronteras de la Ciencia en Brasil y España. 50 años de la FAPESP en la USAL».
En él se dieron cita científicos de ambos países con el objetivo, en palabras del presidente de la Fundación de Apoyo a la Investigación Científica del Estado de São Paulo (Fapesp), Celso Lafer, de «ponerlos en contacto para cooperar en la ciencia en un mundo tan fragmentado como el actual», una idea en la que también insistió el expresidente brasileño Fernando Henrique Cardoso, quien destacó que «la sociedad del futuro debe de ser la del conocimiento», y pidió a los gobiernos de España y de los diferentes países europeos que «inviertan en investigación».
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