Los bufetes norteamericanos buscan socios locales para entrar en el mercado español
COVADONGA FERNÁNDEZMADRID. El buen momento que atraviesa la economía española, sumado a la oleada de operaciones relacionadas con la compraventa de empresas, que durante el primer semestre del año
El buen momento que atraviesa la economía española, sumado a la oleada de operaciones relacionadas con la compraventa de empresas, que durante el primer semestre del año movieron 115.000 millones de euros en España, según datos de Thomson Financial, dispararon el año pasado los ingresos del sector legal en España, con un crecimiento próximo al 14% respecto al año anterior. En el despacho de abogados Cuatrecasas el incremento rondó el 20% y en Uría Menéndez, el 19%. Garrigues fue el que más facturó, 193,60 millones de euros, pero sus ingresos crecieron un 10,63% respecto a 2004.
Estos buenos resultados y el recorrido que los expertos auguran todavía a las operaciones de compraventa de las empresas españolas han colocado al sector en el punto de mira de los bufetes nortemaricanos, aún con escasa presencia en España. Según ha podido saber ABC de fuentes del sector, los despachos estadounidenses que buscan socios para instalarse en nuestro país son Latham & Watkins, Shearman & Sterling, Cleary Gottlieb Steen & Hamilton LLP y White & Case. La pretensión de estas cuatro firmas es participar en la frenética actividad compradora de las compañías españolas y para ello buscan una mano amiga que las introduzca en el mercado. Sin embargo, la tarea no les está resultando fácil. Unas veces porque los despachos que encuentran no tienen tamaño suficiente (alrededor de veinte abogados) y otras porque la firma no cuenta con el prestigio que necesitan o porque a las firmas españolas no les interesa su compañía.
Una de las cuestiones que menos agrada a los pretendientes españoles es que a los bufetes norteamericanos les gustan las políticas cortoplacistas y a los dos o tres años ya quieren ver resultados. Rafael Fontana, director general de Cuatrecasas, el despacho en el que recientemente se ha integrado la firma de abogados Olivencia Ballester, explica que la posición de los bufetes españoles es fuerte y tranquila y que pueden competir al mismo nivel que cualquiera de la Europa Continental, lo que les permite hacer frente a la entrada de despachos extranjeros. No obstante, precisa que el Derecho, como el vino, viaja mal y que el que mejor sabe hacerlo es el financiero. Se da la circunstancia de que el despacho de Olivencia realizó algún dictamen favorable a Endesa en la opa y que Cuatrecasas asesora a Gas Natural, lo que puede dar lugar a un conflicto de interés. Sobre este asunto, Fontana explicó que están estudiando cómo solventar la situación. Al igual que Fontana, un portavoz de Uría Menéndez subraya la buena salud del sector legal español y puntualiza que a diferencia de Francia o Alemania, cuyos mercados están dominados por los ingleses, el español todavía está controlado por despachos nacionales. Para el portavoz de Uría Menéndez, esto demuestra que los bufetes españoles estaban más unidos y eran más sólidos que lo que aparentaban cuando hicieron su aparición los primeros despachos ingleses. El mercado legal español está liderado por tres grandes firmas españolas: Garrigues, Cuatrecasas y Uría Menéndez y ninguna de ellas ha estado nunca dispuesta a ser comprada por una extranjera, pues su prestigio les ha permitido permanecer independientes.
La firma norteamericana más significada en España es Baker & McKenzie, que abrió su primera oficina en Madrid en 1965 y en 1988, en Barcelona. En 2001 incorporó la firma Briones, Alonso y Martín. Hoy día, con unos ingresos de 43,50 millones de euros, es el quinto por volumen de facturación en España, por detrás de la británica, Clifford Chance, uno de los dos grandes bufetes extranjeros que asesora a Endesa en la opa. Se da la circunstancia de que es otra británica, Freshfields, quien también presta asesoramiento a Gas Natural. Los grandes nombres de la abogacía española, como Garrigues, Cuatrecasas y Uría Menéndez no pudieron participar por conflicto de intereses, aunque aseguran que fueron requeridos para ello.
Según el ranking que elabora la publicación internacional Thomson Financial, Clifford Chance fue el despacho de abogados que más fusiones asesoró en el mundo en 2005, con un total de 444, de las 29.585 operaciones realizadas. El bufete británico abrió su primera oficina en España en Madrid en el año 1980, en vísperas de nuestra entrada en la Comunidad Europea. Entonces el mercado legal español estaba muy fraccionado y las inversiones extranjeras preferían trabajar con firmas más grandes.
Thomson Financial sitúa en cuarto lugar en la clasificación mundial y primera en Europa la adquisición de la británica O2 por parte de Telefónica, valorada en 26.200 millones. La operadora española superó a la integración del banco italiano UniCredito y el alemán Hypovereinsbank.
En el mismo ranking, durante el primer semestre del año Garrigues fue el único despacho español que apareció entre los 25 mejores, con el puesto número doce y un total de quince transacciones por un valor total de 32.182,7 millones de dólares. Una cifra que triplica la del año pasado (10.844,2 millones de dólares) cuando ocupaba la posición 24. El último bufete estadounidense en desembarcar en España ha sido Davis Polk & Wardwel. Esta firma, con amplia cobertura internacional, asesora a Repsol YPF en el caso de la contabilidad de las reservas.
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