Raúl, operado de apendicitis aguda, estará un mes sin jugar

MADRID. Raúl González fue intervenido ayer de urgencia de una apendicitis aguda que le tendrá alejado de los terrenos de juego entre tres y cuatro semanas. El domingo ya presentaba molestias en el abdomen y ayer por la mañana los médicos del club le dieron alguna medicación para paliar los dolores, pero como no remitían al volver a casa, a la hora de comer, el jugador avisó a los doctores que le aconsejaron que regresara al Centro Médico de la Ciudad Deportiva, desde donde fue trasladado finalmente a la clínica.
Después de entrenarse en solitario con Ronaldo, Raúl comentó que le molestaban más esas dolencias intestinales que la lesión de tobillo que no le permitió rendir frente al Barça. Era un aviso de lo que sucedería más tarde.
Fue intervenido quirúrgicamente por el jefe del servicio de Medicina Interna, doctor Villacorta, en presencia del jefe de los servicios médicos del club, Alfonso del Corral. La operación duró 55 minutos. «Pensamos que con la técnica de lamparoscopia -sin necesidad de abrir el abdomen- con la que se ha realizado, es posible que los plazos de recuperación se acorten algo, pero hay que ser prudentes», concretó Del Corral, que reconoció que al jugador sólo se le habían aplicado tres puntos de sutura.
Raúl durmió anoche en la clínica, en observación, y regresará a su domicilio en la tarde de hoy o mañana, a tenor de su estado. Ayer ya fue visitado por Florentino Pérez y Valdano.
Ferguson se sale con la suya
La enfermedad ha sido atajada con éxito, pero el equipo ha perdido a uno de sus puntales, por no decir el puntal, como subrayaba Ferguson antes de conocer la baja del rival más preocupante. Curiosamente, después del primer partido, el técnico escocés del United comentó que «intentaremos que Raúl no entre en Inglaterra». Al final se ha salido con la suya. Fue Ricardo, el portero español del Manchester, quien recibió las primeras noticias sobre el percance sufrido por el madridista y quien se lo comunicó telefónicamente a sus compañeros y técnicos.
Raúl permenecerá en casa entre siete y diez días. Posteriormente reanudará los entrenamientos. Su retorno a la competición se producirá en tres o cuatro semanas. Ello significa que no jugará frente a Sevilla, Mallorca, Recreativo y, quizá, Málaga. Lo peor es que, si sus compañeros eliminan mañana al Manchester, tampoco estaría en el primer encuentro de semifinales (6 ó 7 de mayo), ni probablemente en el segundo (13 ó 14 del próximo mes), aunque el goleador intentaría jugar este duelo de vuelta. También se perderá el partido de la selección (día 30) contra Ecuador
Raúl sólo había sufrido dos lesiones en la presente temporada. La primera, en el partido frente al AEK en Atenas. Una contractura en el aductor izquierdo. Después jugó con España y sufrió un edema en la fascia del músculo vasto interno. Tras jugar contra el Villarreal y el Roma, una gastroenteritis severa le impidió disputar otros cuatro encuentros: Riazor (0-0), Oviedo en la Copa (0-4), Rayo (2-3) y Genk (1-1). Se antoja que aquella gastroenteritis severa, sufrida el 30 de octubre, fue un aviso de la apendicitis sufrida ayer.
Del Bosque: «No podemos llorar»
Raúl es quien lamenta más que nadie su baja. Nada más salir del quirófano le comentó en tono de broma a Valdano: «Yo era duda para Manchester (por su dolencia de tobillo), pero aún no estoy descartado». El director general añadió que «es una contrariedad, pero conociendo a Raúl antes de un mes estará jugando. Tenemos una plantilla muy amplia y en situaciones así se dan fenómenos de compensación. Todos darán un poco más para ayudarnos a olvidar su ausencia. Ferguson no quería que entrara en Inglaterra y nosotros hemos exagerado no dejándole que salga de España. Son comentarios que finalmente se revelan como gafes, esa es la verdad».
Por su parte, Del Bosque consideró como «una sorpesa el desarrollo de los acontecimientos. Pero somos profesionales y no nos podemos poner a llorar. Es una ausencia notable, no cabe duda, porque es un futbolista que nos aporta mucho. Pero esta plantilla es lo suficientemente amplia como para hacerlo bien». En parecidos términos se expresó el capitán e íntimo amigo, Fernando Hierro: «Nuestro deseo es ahora ganar la eliminatoria y dedicársela». Casillas dio un paso más: «Hemos perdido a nuestro buque insignia, pero con la gran plantilla que tenemos debemos superar el obstáculo».
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