Suscríbete a
ABC Premium

Adiós a Pecharromán, el ciclista del año mágico

ZARAGOZA. Es la versión ibérica de Cipollini, de la necesidad de gancho mediático que acucia a la Vuelta. Un ciclista en malas condiciones físicas, sin ganas de competir. Un equipo que vive en el alambre, un director superviviente que se agarra a un clavo ardiendo. Y la Vuelta, que aprieta para que las figuras corran en su negociado. José Antonio Pecharromán, el «Pecha», se marchó ayer de la carrera. Como Cipollini. Como estaba cantado.

Pecharromán ya rumiaba su adiós en la salida de Soria. Alegaba un fuerte dolor en la corva de su rodilla. Una lesión que se veía venir. Su equipo, el Paternina, la antigua fábrica de «torerillos» de Miguel Moreno, le obligó a correr la Vuelta contra su voluntad.

Desacuerdos con su equipo

Sensación del año con sus triunfos en la Bicicleta Vasca y la Volta, recibió ofertas de todo tipo. Armstrong para su US Postal, Rabobank y 600.000 euros por dos años. Medio mundo preguntó por él, por el abrumador ciclista de los brazos abiertos. Al final, se ha decidido por el Quick Step. Se va con su compañero Garrido. Ese es el germen del embrollo. Miguel Moreno le recrimina falta de interés una vez que ha solucionado su futuro inmediato, y Pecharromán aduce que ya ha regado de éxitos la temporada y que no se puede exprimir el manantial al precio de su contrato: 30.000 euros anuales.

Moreno es perro viejo. Lleva 35 años en el ciclismo. Empezó en el volante como director de Bahamontes, en el equipo La Casera. Lo ha visto todo, hasta el hambre de cara. Pecharromán no le quita el sueño: «Le hemos cuidado cuatro años y sabe que se puede ir donde quiera. Pero ahora tiene muchos consejeros... Siempre lo he dicho. Cuando un corredor ficha por otro equipo es mejor que se vaya sin esperar a que termine la temporada, si no, es nulo».

Pecharromán asiente, pero mira adelante. Ya ha fichado por el Quick Step. Ha dicho adiós a la «indigencia» deportiva. A su tortuosa caída en la Volta de hace un año, cuando perdió la memoria. A su vida itinerante, de Coria -donde el río Alagón se llevó la escuela donde daba clase su padre- a Daimiel. A la pena por su padre muerto esta primavera. A las dos operaciones de pubis. Vuela libre y no mira atrás.

Esta funcionalidad es sólo para suscriptores

Suscribete
Comentarios
0
Comparte esta noticia por correo electrónico

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Reporta un error en esta noticia

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Muchas gracias por tu participación