Aumentan las quejas en los Europeos de Kiev
Los Campeonatos de Europa de rítmica
disputados este fin de semana en Kiev añaden unas líneas más al ya voluminoso libro de reclamaciones de la gimnasia, repleto de quejas por la actuación, supuestamente parcial, de las jueces internacionales.
En esta ocasión los lamentos no se quedaron en palabras y la delegación búlgara retiró de la competición a su mejor gimnasta,
Elisabeth Paisieva, quinta del mundo, por las "puntuaciones inadecuadas" que recibió en la ronda de clasificación y que la situaron en la duodécima plaza.
Además, la federación ucraniana, organizadora del torneo, se declaró "engañada" con las notas concedidas a Natalia Godunko y presentará a la Unión Europea una queja formal. Godunko acabó
cuarta, a 1,575 puntos del podio. "Es un principio fundamental de la democracia aceptar los resultados deportivos tal y como son, y no como deseamos que sean", afirmó el presidente de la gimnasia continental, el griego Dimitros
Dimitropoulos, en su discurso de clausura de la competición.
"Sólo se quejan los perdedores, nunca los ganadores", añadió el directivo. Es la segunda vez en cuatro años que una gimnasta de primera fila no se presenta al concurso completo de los Europeos como forma de mostrar su desacuerdo con las jueces. En la edición disputada el año 2000 en Zaragoza la ucraniana
Elena Vitrichenko, ex campeona mundial y europea y bronce en los
Juegos de Atlanta, hizo lo mismo que ahora Paisieva. Entonces resultó curioso comprobar cómo las propias jueces de Ucrania fueron las que le dieron las notas más bajas, al parecer siguiendo instrucciones de la federación nacional.
Semanas después seis jueces fueron suspendidas y apartadas de los Juegos Olímpicos de Sydney por cometer "flagrantes irregularidades" en Zaragoza. La Federación Internacional de Gimnasia (FIG), que lucha por disociar su nombre de la polémica arbitral, repitió operación el pasado abril al suspender a otra juez por su comportamiento parcial en el preolímpico de Atenas. A apenas dos meses de los Juegos, la FIG deberá vigilar al máximo a su plantilla de jueces porque el COI está más que escarmentado después del escándalo del patinaje sobre hielo en los Juegos de Invierno de Salt Lake City.
Entre los criterios que empleará el COI para revisar el programa deportivo de los Juegos después de Atenas figura la imparcialidad de los resultados; si la gimnasia rítmica se confirma como una modalidad polémica, corre el riesgo de que el organismo olímpico se plantee si merece continuar en los Juegos. En Kiev obtuvo su quinto título europeo consecutivo la rusa Alina Kabaeva, a quien sus rivales acusan de ser la favorita de las jueces. En los Mundiales disputados en 2001 en Madrid algunas de esas jueces admitían en privado que la medalla de oro debería haber sido para la también rusa Irina Tchachina, que ganó la plata, y no
para Kabaeva. Ambas serían luego desposeídas de sus medallas por dopaje (diuréticos).
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