El joven asesino racista de Amberes se avergüenza en su primer día de juicio
LAURA VILLENA SERVICIO ESPECIAL.BRUSELAS. A sus dieciocho años, procedente de una familia burguesa del norte de Bélgica y con una infancia sin juguetes «de guerra» como asegura su madre, Hans Van
LAURA VILLENA SERVICIO ESPECIAL.
BRUSELAS. A sus dieciocho años, procedente de una familia burguesa del norte de Bélgica y con una infancia sin juguetes «de guerra» como asegura su madre, Hans Van Themsche se levantó un lluvioso 11 de mayo de 2006, se rapó la cabeza, se atavió de negro y salió a la calle armado de un cuchillo. El fatídico resultado que dejó perplejo a toda Bélgica fue la muerte de una niña de dos años y de su canguro de 24 y de origen maliense. Una mujer turca de 47 años que pasaba por allí también tuvo su ración y acabó gravemente herida.
«Me arrepiento de lo que hice y me avergüenzo de cómo pensé y actué». Con esta frase y un «lo siento» dirigido a la familia de las víctimas arrancó ayer el esperado juicio del joven, que durará las dos semanas y que sienta un antes y un después en la historia judicial belga por tratarse de la primera acusación de asesinato y tentativa de homicidio con carácter racista. La matanza de aquel día de mayo dejó perplejo a un país que, si bien está acostumbrado a las salidas de tono de su grupo de extrema derecha, el Vlaams Belang, no recordaba un crimen similar por motivos de color o religión. Nunca se había llegado tan lejos y aquellos días fueron decenas de miles los belgas que se lanzaron a la calle para manifestarse contra el racismo y contra este partido de agresivo discurso racista.
Nadie descarta que el mismo Hans que jugaba en la escuela el papel de tonto de la clase y que tenía entre los libros que atraban polvo en su estantería el «Main Kampf» de Hitler, tuviese aquel día la sangre fría y el odio suficientes para orquestar la matanza influenciado por las ideas del VB, al que su padre estaba afiliado y con no pocos adeptos en el norte del país. Precisamente en Amberes, donde ocurrió el suceso, el VB se ganó un tercio de los votos de en las últimas elecciones regionales y ahora, con motivo del juicio, vuelve a salir a la luz el debate sobre el radicalismo de este grupo que según la prensa local es una «fábrica de asesinos».
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete