¿Cuántos sueldos puede cobrar un político?
La nómina media de un diputado de fuera de Madrid es de 5.684 euros brutos al mes

« Cuatro años de gobierno suponen doce cobrando 67.000 euros anuales en el limbo de los expresidentes autonómicos y los exministros. Es el retiro dorado que todo hijo de vecino querría». Ellos, los autores periodistas del libro «¡Mamá, quiero ser político!» lo narran todo con este talante sardónico para describir que ser político es algo parecido a «tener la vida solucionada durante cuatro años o más», algunas veces sin una carrera o una veteranía profesional que los respalde. Es la manera en que dos informadores «empotrados» en este sector desde hace lustros, Sandra Mir y Gabriel Cruz , interpretan cómo los dirigentes han paladeado durante años los privilegios que da su profesión -ahora tan mal vista-, algunos de los cuales siguen perviviendo en la actualidad pese a los intentos por «meterles mano» con reformas y leyes que dictan numerosas incompatibilidades.En el volumen, editado por La Esfera de los Libros, se critica con soltura cómo numerosos senadores y diputados c omputan sus sueldos por formular, con suerte, una o dos preguntas, que lanzan en las Cortes con periodicidad puntual, lo que no dice mucho ni bien del trabajo tan denostado en los barómetros del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) de los parlamentarios y la imagen que se tiene del estatus de la clase política en España.
Los datos que se conocen porque se han divulgado, así como los que aparecen en este libro, no ayudan a limar esa idea de que gozan de ciertos usos y disfrutes de los que se ve privado el común de los mortales : por ejemplo, en los Presupuestos Generales del Estado para este año que ya termina, el Congreso tiene consignados 19.847.640 euros solo para material de oficina, y el Senado, 11.374.330 euros por el mismo concepto. Los parlamentarios tienen asignado un bono taxi o «una tarjeta de teletaxi» de 3.000 euros para un año (en contraposición con los 135 diputados británicos que hacen sus trayectos hacia la Cámara de los Comunes en bicicleta), además de iPhone (o BlackBerry, a escoger), iPad (o portátil, a elegir) y el resto de las herramientas tecnológicas que les permiten consultar internet y lo que se publica de ellos en tiempo real. También en sus casas, con el ADSL a cargo de las cuentas oficiales, según se aprobó en octubre de 2011 , dentro del «kit» que se otorga a los 350 diputados para esta décima legislatura. En su despacho cuentan como siempre con un ordenador de sobremesa para preparar las sesiones del pleno.
Por hablar de regalías del cargo, durante un tiempo «la cafetería del Congreso era el bar de copas más barato del país », define el tándem Cruz-Mir, subvencionados incluso los licores, hasta que en junio de 2013 la Mesa del Congreso aprobó que la venta de los combinados en el epicentro de la soberanía nacional fuese a precio libre. La puesta en conocimiento de estos datos ante la ciudadanía, ligada a la difusión de instantáneas de plenos seudovacíos, no contribuyen precisamente a catapultar la proyección pública del sector ni del trascendental trabajo que tienen los miembros de las Cortes.
Varios cargos, un sueldo público
Pero... vayamos al parné y a las preguntas que surgen más de una vez durante un diálogo en el bar, en una oficina o en una charla entre amigos. ¿Cuántos sueldos puede cobrar ahora un político? ¿Son compatibles cualesquiera cargos , por ejemplo, el de diputado de un Parlamento regional con el de senador? ¿Se puede ser alcalde o concejal y parlamentario nacional a un tiempo? Podemos encontrar numerosos casos en las Cámaras Bajas actuales, así que la respuesta es que sí se pueden compatibilizar ciertos cargos. Se han promulgado numerosos cambios en el sentido pecuniario desde la Nueva Ley de Bases de Régimen Local, tras cuya aprobación reciente, por ejemplo, se puso coto a los sueldos más altos de los regidores del país (todos aquellos que están por encima de la remuneración que recibe un secretario de Estado, 68.000 euros brutos al año) y se estableció que los alcaldes cobren su jornal en base a la población del municipio. Algunos de esos regidores percibían asignaciones desproporcionadas en comparación con los 78.000 euros del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Ana Botella, en Madrid, Xavier Trías,de Barcelona y Alberto Belloch , de Zaragoza, son los regidores mejores pagados de España, los tres por encima de 90.000 euros anuales. Este último caso del dirigente socialista es la muestra de que sí son compatibles los cargos de senador con el de otro cargo público, como el de primer edil municipal . Belloch cobraba, hasta la prohibición de compatibilizar varios sueldos públicos, la asignación de senador y los 91.812 euros por estar al mando de la ciudad maña.
La ley dicta que se acumulan cargos públicos, pero solo un sueldoY es que la vigente Ley Orgánica del Régimen Electoral General permite acumular varios cargos, pero solo un sueldo. «Aunque hay combinaciones que sí permite y otras que no », explican en el exhaustivo análisis estos dos periodistas. Y así es: por ejemplo, un miembro de un Consistorio, sea concejal o alcalde, puede ser designado senador, o diputado autonómico, incluso las tres cosas a la vez. Lo que no admite en ningún caso el articulado de la ley es que un diputado del Congreso nacional pueda serlo en un Parlamento regional al mismo tiempo. Doble diputado, no.
Sí se puede ser edil y diputado en las Cámaras Bajas, también en la de los leones de Madrid. No obstante, éste es un apartado que regularon algunos partidos o se quedaron en el camino de pretender hacerlo. Así lo anunció, en plena tormenta de las últimas elecciones regionales, el PSOE andaluz (que pactó con IU que los regidores no puedan ser diputados en esta Comunidad) y también el Partido Socialista de Galicia, que aprobó en diciembre de 2010 un régimen de incompatibilidades que se sintetiza en cuatro palabras: «Una persona, un cargo». En el caso de los socialistas gallegos lo que se redactó fue la petición de exigencias mayores, aunque visto lo visto, esa prohibición de compatibilizar cargos no funcionó en algunos casos, puesto que se siguen hallando nombres como el de Carmela Silva (María del Carmen Silva Rego), que es diputada nacional y teniente de alcalde en Vigo, en concreto, se sitúa al frente de la Concejalía de Urbanismo de la ciudad olívica.
Hecha la ley, hecha la dieta...
La «trampa» que critican los periodistas y que se produce en la ley es que pese a que la normativa adelgaza el cobro de dos sueldos públicos y que aunque el dirigente desempeñe dos labores, está prohibido que perciba los dos salarios, no sucede lo mismo con las dietas por transporte, la manutención, etcétera, que adquieren por las dos tareas. Lo que se censura por tanto a efectos del dinero que acarrea a las arcas públicas es que aquellos políticos que compaginan dos servicios públicos siguen recibiendo «un sobresueldo libre de impuestos» , consideran los autores en la página 195 del volumen aludido, una paga que es «en la mayoría de los casos irrenunciable y como además señala el Reglamento de las Cortes, irretenible». O sea, perciben dos dietas por los dos trabajos que hacen.
Esta «cláusula» de que las dietas son irrenunciables se traduce en que hay alrededor de 60 miembros sentados en el Congreso que, pese a tener casa propia en Madrid, cobran un adicional de 900 euros por alojamiento al haber sido elegidos por una circunscripción externa a la madrileña . Si a esa partida se le suman las comidas, perciben un total de 1.823 euros porque no son de la capital.
Alternan responsabilidades públicas
Todos los partidos tienen escaños ocupados por personas que alternan desempeños y responsabilidades públicos. Alicia Sánchez-Camacho es senadora del PP y diputada en el Parlamento catalán y hasta que renunció a su acta de senador hace pocos días por discrepancias con la dirección del PSOE, Tomás Gómez ejercía en la Asamblea de Madrid y en la Cámara Alta. Que se conozca, solo 33 de los 350 diputados del Congreso tienen dedicación exclusiva, aunque se ha limitado en gran medida su actividad privada y profesional fuera del hemiciclo. Apuntillan en «¡Mamá, quiero ser político!» que el sueldo por el que apuestan normalmente los bi-empleados es por el más alto, si bien esto ya forma parte más de la lógica aritmética que de otra materia.
Los diputados de fuera de Madrid reciben 1,823€ porque no son de la capitalHay que destacar también que las dietas de los parlamentarios están exentas de tributación, es decir, no se declaran a Hacienda, lo que despierta un torrente de reproches por parte de los ciudadanos que lo consideran un agravio comparativo. Cuando a una persona de la calle le pagan como dieta más de lo que marca el gravamen de la ley, 53 euros por un día entero con noche de hotel, entonces tiene que pasar por el fisco. Diputados, senadores, concejales y miembros de entes locales como los cabildos no tienen que tributar por las dietas, independientemente de su cuantía.
Los autores sacan punta a los «sueldos Nestcafé» que acumulan muchos senadores por formular una sola pregunta durante un periodo de sesiones, como el caso de la atleta Marta Domínguez, que no se distinguió precisamente por su verborrea en la Cámara Alta o hasta su marcha a Miami, el de Carme Chacón , a quien también se le computaba una aislada pregunta oral en el Congreso sobre las inversiones en Cataluña (página 201). Otro de los casos sangrantes también publicado en su día por ABC es Manuel Chaves, exministro, expresidente de la Junta de Andalucía, exvicepresidente tercero y diputado. Por cada una de la cuatro veces que había intervenido al publicarse la noticia, salía a un montante de 23.000 euros por alocución. El andaluz cobra 81.318,84 euros en catorce pagas de 2.813,87 euros de «asignación constitucional » (que reciben por igual todos «sus señorías») más otras catorce de 1.431,31 por presidir la Comisión de Seguimiento del Pacto de Toledo, y doce mensualidades de 1.823,86 euros exentos de tributación pro haber sigo designado en una circunscripción fuera de Madrid. Y todavía ha ingresado más retribuciones públicas.
La nómina de «sus señorías»
De acuerdo con las impresiones recogidas por estos y otros cronistas parlamentarios, los diputados se quejan porque están mal pagados en comparación con congresistas de otros países. Cada uno que juzgue por sí mismo viendo el desglose real de lo que perciben tras ser escogidos por la ciudadanía cada cuatro años. Cada diputado o senador cobra 2.813,87 euros al mes, aparte de lo que recibe por dietas, que son 1.823,86 euros para los diputados de circunscripciones distintas a Madrid y 870,56 euros los electos por Madrid . Aparte, lo que cobran como suplemento por ocupar funciones dentro del Congreso o Senado. Por ejemplo: ser vocal o portavoz en comisiones se paga a mil euros más, y si eres presidente de una comisión parlamentaria, entonces te embolsas casi 1.500 euros más cada mes. La nómina promedio de los diputados, si son de fuera de Madrid, asciende a 5.684 euros brutos al mes; 4.794 euros netos. Si no tienen cargo en ninguna comisión y son diputados rasos, entonces ganan unos 5.245 euros brutos y los senadores 4.948 euros brutos si son de fuera de Madrid.
Jesús Posada como presidente del Congreso, entre complementos, gastos de representación y otros gastos de libre disposición gana unos 13.755 euros al mes. Si viajamos a los 17 Parlamentos autonómicos, entonces la nómina no es tan abultada, pero no está nada mal: por poner un caso, cada parlamentario andaluz cobra 3.020,29 euros más complementos. Asimismo, los dirigentes pueden compatibilizar estos cargos con sillones destacados en la Ejecutiva de sus partidos, por lo que cobrarán del puesto político y del cargo público. Conviene señalar que parte de ese sueldo que otorgan las formaciones políticas proviene de los impuestos que paga religiosamente la población .
Y tras el cargo...¿qué?
Se recuerda en el libro un informe que corroboró que el 70% de los políticos de este país no habían trabajado nunca fuera de la política. Y también se da una respuesta al interrogante de qué hay después de un notorio cargo de servicio público: «Se sigue chupando del bote» , contestan de forma lapidaria Mir y Cruz. Expresidentes, como Zapatero, están alojados en el Consejo de Estado nacional y cobran una media de 87.000 euros al año, cantidad que reciben hayan gobernado durante una o más legislaturas. Además, pueden compaginarlo con ocupar una silla en consejos asesores de mil y una administraciones, empresas públicas o entidades financieras.
Los molestos «jarrones chinos» -como los bautizó Felipe González- son los expresidentes autonómicos que no pierden su pensión vitalicia, como tampoco lo hace él mismo, los exjefes del Gobierno que perciben 80.000 euros brutos anuales en vida, si bien con el fin de las «cesantías» tienen que optar, como hizo Zapatero, entre la indemnización o el sueldo del Consejo de Estado (y el leonés eligió éste). No la pierden si trabajan en una empresa privada mientras tanto, como es el caso de casi todos ellos: Aznar, González... Fue en agosto de 2012 cuando el Gobierno de Rajoy puso fin a esas cesantías o indemnización prevista que reciben exministros y ex altos cargos por sus quehaceres al cesar en sus puestos. Todos los exministros y ex altos cargos del predecesor Ejecutivo de Zapatero cumplieron con la exigencia del decreto ley que aprobó el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas con Cristóbal Montoro al frente y les obligó a optar entre su indemnización o la remuneración que reciban por trabajos públicos o privados.
En las autonomías, fue el País Vasco la primera Comunidad que marcó la senda de la jubilación soñada para quienes dirigieron sus riendas en algún momento, luego se apuntó el resto (como se recoge en la página 243 del libro). Mir-Cruz citan expresamente casos de retiros idóneos: los exlendakaris vascos cuestan casi 70.0000 euros al año; Emilio Pérez Touriño forma parte del Consejo Consultivo de la Xunta de Galicia, aquella que comandó al alimón con el BNG de Anxo Quintana y por el que tiene derecho a cobrar un sueldo de 67.000 euros anuales durante doce años; el extremeño Juan Carlos Rodríguez Ibarra es miembro del Consejo de Estado y cobra 83.000 euros al año, además del 60% de lo que ganaba cuando era presidente... Agregan a María Teresa Fernández de la Vega , quien cobra 76.000 euros del Consejo y hasta el fin de las cesantías, también se embolsaba los 58.789 del 80% de su sueldo anterior por haber pertenecido al Ejecutivo socialista. Francisco Camps está en el Consejo Consultivo de Valencia, 57.586 euros al año. José Montilla engrosa también este club de «los Siete Magníficos», fue el político mejor pagado de la democracia y llegó a ganar el doble que el jefe del Gobierno, unos 170.000 euros anuales. El catalán tenía derecho a su pensión vitalicia de 86.000 euros y suma su sueldo como senador.
Los ingleses llaman «revolving door» al paseo habitual de los políticos al sector privado Por no hablar de la puerta giratoria o como lo llaman los ingleses la «revolving door» y el cruce del puente que salta del sector público directo al privado, que está a la orden del día entre los políticos. Sirva un dato: en los consejos de empresas que cotizan en el principal parqué bursátil del país, el IBEX 35, hay unos 40 consejeros con un pasado político más que reseñable.
Otra cuestión aledaña que está ahora en el palco del debate es si los diputados deben o no cobrar el paro . Cuando despiden a un parlamentario tiene derecho a una indemnización: un mes por año trabajado.
Dinero contante y sonante
¿Cuánto pagamos a los partidos por cada diputado que consiguen en el Congreso? Unos 21.674,64 euros y 0,81 euros por voto a favor. Un partido no puede recibir subvenciones privadas de más de 100.000 euros de una misma persona o sociedad. El Tribunal de Cuentas fiscaliza estos datos. A veces, también es difícil saber cuánto gana un diputado con total exactitud porque se dan casos de dirigentes que entregan 400 euros de su sueldo para el sostenimiento del Grupo Parlamentario, así que la nómina exacta a veces se hace más opaca. Un diputado gallego, Guillermo Collarte, dijo en una entrevista que con los 5.100 euros que «se llevaba solía pasarlas canutas para llegar a fin de mes». Y no transcurrió demasiado tiempo para que se le echasen encima porque en días como los que pasamos hay quejas que caen muy mal. Aunque solo sea por estética. Lo dijo Ronald Reagan y lo repiten los autores de este brillante y suculento informe: «El ciudadano trabaja para el Estado sin haber hecho oposiciones a funcionario».
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