entrevista
O'Leary, presidente de Ryanair: «En mayo lanzaremos un producto para atraer a los clientes "business"»
Tras renovarse, la compañía de bajo coste irlandesa trata de competir en los segmentos de las aerolíneas tradicionales

Con los pies sobre la mesa, Michael O’Leary, presidente de Ryanair , trata de convencer de que la aerolínea de bajo coste ha dejado atrás la imagen de precariedad en el servicio y la retahíla de gastos adicionales. Pese a todo, el irlandés no ha renunciado a su estilo franco y despreocupado . Al sentarse en un sofá de una pequeña sala que hace las funciones de biblioteca en un hotel de la capital, observa la contraportada de uno de los principales diarios deportivos españoles, que algún cliente ha dejado olvidado, en la que aparece una modelo en biquini. Señala con sorna: « Y luego critican nuestro calendario benéfico ...». Le acompaña Kenny Jacobs, su director de marketing, el artífice del lavado de cara.
-Esta semana han anunciado nuevas rutas desde Barajas . ¿Qué ha cambiado desde que hace un par de años aprobaron el drástico recorte de vuelos?
-Michael O’Leary (M. O): Nada, en realidad. Cuando duplicaron las tasas de Barcelona y Madrid se produjo un recorte de capacidad, pero no solo por parte de Ryanair, sino por parte de todas las aerolíneas. Ahora Ryanair continuará creciendo.
-Vemos que con nuevas medidas, como la reserva de asientos, tratan de lavar su imagen...
-Kenny Jacobs (K. J.): Lo que estamos haciendo es escuchar, aprender y ver qué medidas son necesarias para que los clientes sigan dispuestos a viajar con Ryanair. Hemos realizado algunos cambios y lo seguiremos haciendo, porque la forma de mantenerse como número uno.
-Siempre se han denominado a sí mismos «ultralowcost». ¿Seguirían llamándose así?
-K.J.: Absolutamente. Los precios bajos son los que convierten a Ryanair en una aerolínea única. Todas las compañías intentan llegar a los niveles en que ya nos encontramos. Nosotros podemos cambiar, como hemos hecho, nuestra web y los servicios de atención al cliente en pocos meses, mientras que nuestros competidores tardarían, al menos, una generación en alcanzar nuestros niveles de bajo coste.
-¿Se aplicarán nuevas medidas durante este año?
-M.O.: Las que ya hemos aprobado son las principales: ya no hay asientos sin reserva, no habrá restricciones en el transporte de un segundo bulto de mano. Además, en mayo anunciaremos un nuevo producto para atraer a las familias que vuelen con Ryanair y para los clientes «business». Sin embargo, el cambio principal durante este año es la transformación de nuestra página web. Hemos transformado algo con deficiencias en algo fácil de usar.
-¿Es crear una clase «business» el siguiente paso en este sentido?
-K.J.: Los clientes «business» no demandan los típicos sandwiches y cafés que ofrecen las aerolíneas más caras. Estos clientes desean un buen servicio y puntualidad, utilizar el «fast track» en los aeropuertos, cierta flexibilidad en los horarios y realizar todas las gestiones a través del móvil. Lo que vamos a hacer ahora es escuchar al viajero «business», para darle los servicios que efectivamente demanda, pero no las banalidades que ofrecen las compañías con mayores precios.
-¿Y los vuelos de largo radio?
-M. O.: Es aún un sueño. Se mantienen las dificultades. Y estas se prolongarán durante al menos cuatro o cinco años. Hemos sido incapaces de conseguir un avión adecuado. El problema es que hay retrasos muy importantes en la entrega de los pedidos de A380 y B787. Inusualmente, no hay disponibilidad de aviones de largo radio. Necesitamos una flota de entre 30 y 40 aviones para conectar entre 6 y 8 países europeos con EE.UU.
-¿Es posible realizar vuelos de largo radio con precios “low cost”?
-M. O.: Sí, aunque se trata de un negocio distinto al de corto radio. Porque en el largo radio hay demanda para una clase «premium». El 20% de los usuarios pagarían una cantidad adicional para volar con asientos-cama reclinables, espacios más amplios... Podría establecerse un precio mínimo para estos vuelos de 10 dólares, pero luego se deberían añadir algunos extras, por ejemplo, para las películas , para la comida, para las bebidas...
-Perdieron 35 millones durante el último trimestre. ¿Cerrarán el conjunto del año en números rojos?
-M. O.: No. Nuestras previsiones es que los resultados anuales, que se cierran en marzo, recojan un beneficio neto de 500 y 520 millones de euros. Creemos que estaremos en este entorno.
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