atletismo
Medio siglo de San Silvestre Vallecana
El Gran Premio de Vallecas nació en un bar y hoy cumple cincuenta años con la retirada de Chema Martínez como uno de sus grandes reclamos

Un trofeo de hojalata. Ese era el premio que se llevó Jesús Hurtado, del club de atletismo del Real Madrid , el primer ganador de una competición casera, gestada entre amigos en un bar del barrio madrileño de Vallecas. «Una locura», define para ABC Antonio Sabugueiro, impulsor de la idea junto a Carlos Roa y Manolo Fernández. En aquel 1964, apenas un centenar de deportistas tomaron la salida -terminaron 57-. Hoy, cincuenta años después, la San Silvestre 2013 reúne a 40.000 corredores populares y los mejores atletas internacionales por las calles de Madrid, a partir de las 19.00 horas.
Sabugueiro nunca se planteó nada a largo plazo, bastante tenía con negociar las pequeñas ayudas que podía reunir de vecinos y empresas. «Ni existía la palabra “sponsor” como se dice ahora. Solo recibía negativas cuando iba con el cuento de correr por las calles», se ríe desde la distancia. En 1964, el I Gran Premio de Vallecas contó con un presupuesto de 5.000 pesetas y mucha imaginación. «Me maravilla cómo cortan las calles ahora. Aquella vez unos amigos míos se subían a los autobuses y no sé qué les decían a los conductores, pero cambiaban la trayectoria para no atropellar a los atletas». Dos policías acudieron para evitar disturbios en los 2.700 metros del primer recorrido, «pero se vieron desbordados por la cantidad de gente que salió a la calle a animar».
La acogida fue tal que se plantearon la siguiente edición, aunque con el nombre con el que sería eterna -cedido por el periodista del diario «Marca» José Luis Gilabert- y nueva fecha. Ya no se celebraría el último domingo de diciembre, sino el último día del año, en San Silvestre. Solo una vez, en estos cincuenta años, faltó a su cita: «Dicen que en el deporte hay crisis, pero en aquellos años... En 1969 no pudo ser, no había dinero por ningún lado». No obstante, solo fue un parón para coger impulso, pues la competición vallecana pasó a ser nacional, y luego internacional hasta convertirse en toda una referencia en el calendario del atletismo mundial. «Es la carrera más especial, correr por el centro de Madrid, de noche, el último día del año, con gente animando desde la salida hasta la meta. Se me ponen los pelos de punta solo de pensarlo», afirma Nuria Fernández, habitual del evento desde 1996.
Prestigio internacional
Junto a ella, otros grandes deportistas como Ayad Lamdassem: «Es la quinta vez y es una carrera que siempre me apetece ganar por el ambiente de fiesta y el espectáculo que se genera dentro y en las aceras. Y me encanta el recorrido». Chema Martínez tampoco se la perderá en su última incursión en el atletismo internacional: «Quería cerrar el ciclo en una carrera que me ha dado muchas emociones». El japonés Yuki Kawauchi la disfrutará por primera vez: «Tenía muchas ganas de participar porque es muy prestigiosa». «Quién me lo iba a decir hace cincuenta años en la cafetería Bella Luz de Vallecas», suspira Sabugueiro.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete