Suscribete a
ABC Premium

No son gays, solo están... confusos

Insectos y arañas muestran comportamientos homosexuales que, según una nueva investigación, responden a casos de «identidad equivocada». Algunas especies prefieren el sexo a ciegas con cualquier individuo a perder la oportunidad de hacerlo

No son gays, solo están... confusos Archivo

abc.es

Muchas especies de insectos y arañas muestran comportamientos homosexuales , como cortejos o montas, tratando de aparearse con miembros del mismo sexo. Al igual que las prácticas heterosexuales, estos curiosos juegos necesitan tiempo y energía y en algunos casos incluso pueden ser peligrosos. Y claro, carecen de la rentabilidad potencial de la procreación, así que los científicos se preguntan qué papel ocupan en la evolución.

Investigadores de la Universidad de Tel Aviv han descubierto que el comportamiento homosexual en los insectos es, en la mayoría de los casos, probablemente accidental . En la carrera por producir descendientes, los insectos no tienen mucho tiempo para inspeccionar la identidad sexual de sus parejas, lo que puede conducir al apareamiento entre individuos del mismo sexo.

«Los insectos y las arañas se aparean rápida y lascivamente», señala Inon Scharf, responsable del estudio. «El coste de tomarse un tiempo para identificar el sexo de su compañero o el coste de dudar parece ser mayor que el coste de cometer algunos errores», explica.

Amigos sin beneficios

En las aves y los mamíferos, el comportamiento homosexual ha demostrado tener beneficios evolutivos . Proporciona cierta «práctica» para los adultos jóvenes y mantiene alianzas dentro de los grupos. Recientemente, los científicos han tratado de encontrar explicaciones para el comportamiento similar en los insectos, sugiriendo que podría servir para preparar el cortejo heterosexual, deshacerse de los viejos espermatozoides, desalentar depredadores y distraer a los competidores.

Sin embargo, los investigadores observaron a los machos de 110 especies de arañas e insectos y vieron que existen pocas evidencias que respalden estas teorías adaptativas. «En general, no hay un beneficio claro para el comportamiento homosexual en los insectos», concluyen en la revista Behavioral Ecology and Sociobiology . Los costes, por otro lado, pueden ser considerables. El apareamiento homosexual es al menos tan arriesgado como el del tipo heterosexual, se gasta esperma y se pierde un tiempo que podría dedicarse a otras actividades, aumenta el riesgo de lesiones, enfermedades y depredación. En un estudio anterior, los investigadores encontraron que todos estos factores acortan la vida de los machos heterosexuales activos en un promedio del 25%. El comportamiento homosexual podría ser igualmente costoso.

Sin embargo, en algunas especies, hasta un 85% de los machos se dedica a la conducta homosexual. Los investigadores creen que esto no se debe a que los insectos se beneficien directamente de la conducta, sino porque confunden a otros machos con las hembras. Casi el 80% de los casos de comportamiento homosexual son resultado de errores de identificación o la identificación tardía de género. En algunos casos , los machos llevan encima los aromas de las hembras con las que acaban de acoplarse, enviando señales confusas a otros machos. En otros casos, los machos y las hembras parecen tan similares entre sí que ellos no pueden saber el sexo real de sus posibles parejas hasta la cópula.

Mejor seguro que arrepentido

Los investigadores dicen que los insectos y arañas probablemente no han evolucionado para ser más selectivos en sus opciones de apareamiento porque el coste de rechazar la oportunidad de aparearse con una hembra es mayor que el del error de apareamiento con un macho . Esta explicación está respaldada por el hecho de que muchas especies que exhiben comportamiento homosexual también se acoplan con otras especies u objetos inanimados, tales como botellas de cerveza (como es el caso de los escarabajos, por increíble que parezca), lo que indica una tendencia general hacia la identificación errónea.

También es posible que el entusiasmo sexual en los insectos se relacione con otros rasgos evolutivamente beneficiosos. «El comportamiento homosexual puede estar genómicamente vinculado a ser más activo, mejor explorador o mejor competidor», dice Schart. «Así que, aunque no identificar a sus compañeros sexuales no es un rasgo deseable, puede ser parte del conjunto de rasgos de los que sale el insecto más adaptado en general».

No son gays, solo están... confusos

Esta funcionalidad es sólo para suscriptores

Suscribete
Comentarios
0
Comparte esta noticia por correo electrónico

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Reporta un error en esta noticia

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Muchas gracias por tu participación