Ana Pastor: «Con Rafael Correa me sentí incómoda, no ofendida»
La directora de «Los Desayunos de TVE» ha recordado su trayectoria profesional en el Master de ABC donde ha contado su anécdota con el presidente de Ecuador, quien la llamó «Anita»

«Me incomoda la cercanía con alguien que no conozco», afirma Ana Pastor , directora de «Los Desayunos de TVE», en el Máster de ABC, en referencia a la entrevista realizada este lunes al presidente de Ecuador, Rafael Correa. La llamó «Anita» y le preguntó en directo si la periodista le consideraba un «represor».
«No estoy acostumbrada a responder preguntas, presidente; las hago yo. Y tampoco estoy acostumbrada a que me llamen 'Anita'» fue lo que contestó a Correa, quien, además, acusó, aparentemente, a la ONG «Human Rights Watch» de estar financiada por el cártel Sinaloa, una organización criminal mexicana dedicada al tráfico ilegal de drogas. La popular aplicación de «microblogging» Twitter, que funciona como un volcán, entró en erupción, como tantas veces lo hace tras una entrevista de la polémica periodista.
«Me cuesta creer que hubiese tenido esa cercanía con un hombre. No me imagino a Correa llamando a Mariano Rajoy –con quien el presidente ecuatoriano acababa de reunirse– 'Marianito'», ha afirmado Pastor. Por su parte, Rafael Correa ha asegurado vía Twitter que el diminutivo de un nombre es algo cariñoso, y que la acusación a «Human Rights Watch» era, en realidad, una pregunta retórica. «En el fragor de la entrevista no le pregunté por esta acusación. No lo tenía muy atado y prefería no meterme en una batalla de la que podía salir trasquilada», explica la periodista.
Y es que, para ella, el tiempo de cocción de una entrevista debe ser el suficiente como para que «el entrevistado no te pille». Pero, ¿quién es Ana Pastor? La cara de esta periodista de 34 años es como un poliedro con diferentes planos –Ana periodista, Ana madre, Ana mujer, Ana hija–, pero todos concurren en un punto: la responsabilidad social. «Cuando me siento en un plató, mi única ideología es mi hijo», asegura Pastor, «que cuando le cuenten qué hice, se sienta orgulloso. Y eso me hace ser mejor periodista».
Esta «adicta» a Twitter se identifica con Rafael Nadal en que nunca da una bola por perdida –no se rinde nunca–. Declara que le incomodan las entrevistas cómodas, le encanta repreguntar y considera que su jefe son los alrededor de 43 millones de españoles. En el plano profesional, Alfonso Guerra la acusó de «sectaria» al finalizar la entrevista, y Alfredo Pérez Rubalcaba acabó cabreado tras la entrevista.
«Somos privilegiados, por eso hago preguntas que todos piensan»
Sin embargo, Esperanza Aguirre –con quien aseguratener una «muy buena relación»– fue la primera en felicitarla cuando viajó a Irán a reunirse con Mahmud Ahmadineyad –«'Con dos ovarios', me escribió al móvil»– y afirma que José María Aznar y Rafael Correa han sido dos grandes oradores y dos entrevistas complicadas. Precisamente por poder enfrentarse a estas personalidades políticas, Ana Pastor considera que los periodistas tienen una gran respondabilidad: «Somos unos privilegiados, por eso hago preguntas que todo el mundo tiene en su cabeza». «No podemos defraudar a la audiencia. Por eso, no, nunca, jamás, se dan las preguntas», relata.
Pero algunos opinan que esta especie de «periodismo 'punch'» es demasiado intervencionista. Así lo expresó José Bono , quien acusó a Pastor en «Los Desayunos» de no dejarle terminar y de estar «debatiendo más que entrevistando». En esa entrevista, Bono calificó a la entrevistadora de «señorita Rottenmeier» . «¿Qué hubiese pasado si yo le llamo 'abuelito de Heidi'? Para mí es una falta de respeto», explica Pastor a los alumnos del Máster de ABC.
Sin embargo, la periodista admite que a veces debate en vez de entrevistar, pero afirma que le «parece un horror que el periodista sea noticia». Ana Pastor también ha querido recordar que los periodistas «no somos más que los políticos, pero tampoco somos menos». «Hay que mantener una exigencia brutal con la clase política y, no perder el norte, pero tampoco el sur», en referencia a las hambrunas de África a las que, cada día, dedica unos minutos de su programa.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete