El genio de Tintoretto deslumbra en Roma
Medio centenar de obras del maestro veneciano se exhiben, hasta el 10 de junio, en las Escuderías del Quirinal
Casi medio centenar de obras de Tintoretto (1518-1594) inundan las salas de las Escuderías del Quirinal de Roma con la fuerza y la expresividad que emana de los grandes formatos realistas de uno de los más grandes pintores del Renacimiento. La exposición, que puede visitarse entre mañana y el 10 de junio , muestra los cuadros más representativos de la trayectoria del pintor, que se aleja del mito de Tiziano para imponer un realismo que marca a los pintores de las generaciones posteriores, según los organizadores de la muestra.
La retrospectiva del que fue llamado por su contemporáneo Giorgio Vasari «el más terrible cerebro que ha tenido jamás la pintura» propone un recorrido por los tres grandes temas de la pintura del artista veneciano: el religioso, el mitológico y el retrato.
Desde el espectacular «Milagro de los esclavos», pintado en 1548 para la Gran Escuela de San Marcos, hasta el que los expertos en arte consideran su último lienzo, la «Deposición en el Sepulcro», de 1594, los espectadores pueden admirar un amplio conjunto de obras del artista procedentes de museos de toda Europa.
Obras más importantes
Entre los cuadros más conocidos están la «Traslación del cuerpo de San Marcos», lienzo que impulsó la proyección artística de Tintoretto en su época y que se conserva en la Galería de la Academia de Venecia; «Jesús entre los doctores», de 1542; «La Virgen de los tesoreros» y «La creación de los animales».
Mención aparte merecen las dos versiones de la «Última cena», la que el artista realizó para la iglesia veneciana de San Trovaso y la que cinco años más tarde pintó para la iglesia de San Polo, que ha sido restaurada con motivo de la exposición. También constituyen uno de los principales reclamos de la exposición el lienzo «Susana y los viejos», de 1555, y «San Marco liberando a los esclavos del suplicio de la tortura», de 1547.
Dos autorretratos de Tintoretto señalan el principio y fin de su trayectoria artística y vital: uno juvenil, del museo Victoria & Albert de Londres, y otro de senectud, procedente del Louvre, donde el pintor muestra un semblante grave y magnético.
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