entrevista a josÉ císcar
«Habrá más medidas de ahorro, pero no tan duras como las que acabamos de aprobar»
Rechaza el papel de "hombre fuerte" del PPCV, pero por sus manos pasa la renovación que ha diseñado Fabra
Dos horas después de estrenarse como portavoz del Consell con la exposición del severísimo plan de choque diseñado por la Generalitat contra el déficit, José Císcar (Teulada-Moraria, 1961) recibe a ABC en su nuevo despacho de Vicepresidencia. Apenas ha tenido tiempo de colocar en él algunos de sus efectos personales: la preparación del decreto-ley aprobado la víspera de Reyes le ha ocupado tanto tiempo estos días como para probablemente impedirle reparar en el vertiginoso acelerón que ha experimentado su trayectoria política en los últimos meses.
—¿Cómo cree que asimilarán los valencianos este sacrificio que se les pide, concretado entre otras cosas en una subida de impuestos y en el recorte de los servicios públicos?
—Son medidas tan excepcionales como necesarias, que a nadie le gusta tomar pero cuya aplicación permitirá la mejora de la situación, y sobre todo que ésta no se agrave. Nuestra financiación es la peor de España y las tensiones de tesorería provocadas por la crisis son manifiestas. Habrá sectores que no las acepten, pero creo que el conjunto de la ciudadanía va a ser comprensivo con ellas, porque resultan inevitables en este momento.
—De no haberse aprobado este decreto, ¿la Generalitat se habría visto abocada a la suspensión de pagos?
—Yo no diría tanto, pero sí hablaría de un agravamiento muy importante en los recursos económicos de la institución y de un deterioro insostenible en la prestación de los servicios públicos esenciales, como son la sanidad y la educación.
—¿Hay previstos nuevos ajustes?
—De carácter general, como son los incluidos en el decreto-ley, no. Pero sí vamos a seguir tomando medidas de ahorro y de mejora de la eficiencia de la gestión pública. En todo caso, serán menos duras, de naturaleza mucho más sectorial.
—¿No supone un incumplimiento programático subir los impuestos cuando el PP se comprometió a no hacerlo?
—Efectivamente, nuestro programa apostaba por no incrementar la carga impositiva, pero la situación es tan excepcional que hay que afrontarla con remedios extraordinarios. Pero quiero recordar también que la subida de impuestos no es uniforme, sino que se ciñe fundamentalmente a las rentas más altas.
—¿Se ha convertido la Generalitat en el principal freno de la recuperación económica de la Comunidad Valenciana?
—Esa consideración me parece un tanto exagerada, más allá de que existe un problema de pagos a los proveedores cuya resolución es una prioridad absoluta para el Consell.
—¿Comparte la intención del Ministerio de Economía de supervisar los presupuestos autonómicos antes de su aprobación?
—Es un mecanismo adicional a los que ya aplican sobre sus cuentas los propios Gobiernos regionales y contribuye a que nos concienciemos más si cabe de que sin corregir el déficit es imposible salir de la crisis.
—Usted ha asegurado que todo está sujeto a revisión, incluida la política de grandes eventos. ¿Puede interpretarse esa afirmación como una renuncia a la herencia recibida?
—No, de ninguna manera. Los grandes eventos han sido y son un activo económico, promocional y de prestigio para la Comunidad Valenciana. Lo que ocurre es que los problemas de liquidez nos obligan a establecer prioridades y centrarnos en otras cuestiones. La Generalitat no rechaza los grandes eventos, sino que los vamos a revisar con el objetivo de intentar garantizarlos en unas condiciones económicas mucho más favorables para los valencianos.
—¿Rescindirán el contrato de la Fórmula 1?
—Estoy convencido de que se va a llegar a un acuerdo con Bernie Ecclestone para la mejora del contrato. Tampoco debe olvidarse que su incumplimiento genera una dura penalización. La intención es buscar una salida negociada que nos permita afrontar nuestro compromiso.
—¿Para cuándo los cambios en Canal 9?
—Se está trabajando ya sobre el proyecto de ley con la idea de reestructurar el ente y muy pronto se producirán novedades importantes.
—¿Qué tipo de novedades?
—Hablamos de una reestructuración muy profunda que operará un cambio total de modelo para ajustarlo a las circunstancias actuales. Y eso siempre implica sacrificios.
—¿Cómo acogió su nombramiento como vicepresidente del Consell?
—Con alegría por la confianza que el presidente ha puesto en mí, pero a la vez con mucha responsabilidad porque la situación es muy complicada. Sin embargo, es ahora cuando los políticos debemos dar lo mejor de nosotros mismos.
—¿Espera más cambios en la Generalitat?
—Eso depende del presidente. Si no ha hecho más, lo lógico es pensar que está contento con el Consell que tiene.
—¿Cuál es su balance sobre los casi seis primeros meses de gobierno de Alberto Fabra?
—Creo que ha practicado una acción de gobierno cercana a la gente, que está aplicando mucho realismo y sentido común. Ha ajustado, en definitiva, la institución a la realidad de este difícil momento con la austeridad como norma. Para mí, lo más relevante es que su labor como presidente está contribuyendo a sentar las bases de una nueva Administración autonómica sostenible.
—¿Qué estrategia política seguirá la Generalitat ahora que no hay «enemigo» a la vista en La Moncloa?
—La Comunidad va a seguir exigiendo lo que consideramos de justicia: un nuevo modelo de financiación más realista y todo aquello que nos corresponde, y lo vamos a hacer con la seguridad de que el Gobierno nos ayudará porque conoce cuáles son nuestras necesidades.
—¿Pero está el Ejecutivo de Rajoy en disposición de atender las reivindicaciones de la Comunidad?
—La herencia del PSOE no es precisamente la mejor, pero eso no impide que el Gobierno ayude a la región. No tengo duda de que lo va a hacer.
—¿Podrá hacer frente la Generalitat a sus compromisos de vencimiento de deuda fijados para este año?
—Con las medidas que estamos tomando desde aquí y con las que adopte el Gobierno central en relación con el conjunto de las autonomías, sí.
—¿Son los hispanobonos la solución?
—Pueden ser los hispanobonos o cualquier otra. Lo importante para la región, más que el tipo de medida, es que la medida llegue. Y no tengo dudas de que llegará.
—¿Hubo o no hubo rescate por parte del Tesoro?
—No lo hubo.
—¿Se merece la Comunidad Valenciana estar en el disparadero?
—En absoluto.
—¿Y a qué se debe esa circunstancia?
—Hay múltiples razones que se han encargado de conformar esa imagen, pero no creo que la Comunidad deba estar marcada por hechos puntales. Con todo, nuestra obligación es recuperar nuestro buen nombre en España y en el resto de Europa.
—¿Hemos perdido nuestro sitio?
—Conservamos nuestro potencial y estoy seguro de que, con esfuerzo y sacrificio, veremos la luz al final del túnel.
—¿Por qué no hay representantes valencianos en el Gobierno de Rajoy?
—No es momento de pensar en cuotas de ningún tipo, sino en un Gobierno cohesionado y eficaz.
—¿No hay entonces valencianos capacitados para estar en ese Gobierno?
—Claro que los hay: se podría haber hecho un Gobierno integrado exclusivamente por valencianos. Esto no es lo fundamental ahora. El PPCV tiene un peso capital en el conjunto del partido, como quedó demostrado en las pasadas elecciones generales, pero Rajoy ha atendido criterios muy específicos para diseñar su gabinete.
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