La transformación de La Cubierta
El alcalde de Leganés quiere convertir este gran «gueto» en un centro comercial similar al ABC Serrano
El alcalde de Leganés, Jesús Gómez (PP), se refiere a la plaza de toros La Cubierta como «una herencia envenenada», «un gueto», «un punto negro», un «foco de problemas» en la ciudad que pretende reformar «con la ley en la mano» y la intensificación de la presencia policial. Los informes de Policía Nacional y Municipal a los que accede el primer edil semanalmente hablan por sí solos: reyertas e intervenciones de las Fuerzas del Orden sin excepción.
Una de las materias que Jesús Gómez quería resolver durante su legislatura era el «mal uso» de la plaza de toros y, en tres meses de gobierno, ya ha movido ficha para lavar la cara a este paraje de ocio radical a base de inspecciones. La primera, la que llevó a cabo con el coso cuando finalizaron las Fiestas Patronales de Leganés, el pasado día 16, coincidiendo con la última becerrada. La misma culminó con la clausura temporal del interior del recinto por diversas irregularidades y la apertura de un expediente a la empresa gestora, Asuntos Taurinos y Espectáculos, que puede suponer una sanción de entre 30.000 a 600.000 euros. El siguiente paso va a ser supervisar todos los locales de ocio nocturno que funcionan en el exterior, en total, una veintena de los 40 que comenzaron su actividad a finales de los 90 y que protagonizan cada fin de semana ruidos, peleas y molestias.
Jesús Gómez informó ayer de que va a inspeccionar las licencias de todos los bares, ya que algunos ejercen como «after hour» utilizando licencias de cafetería. Lo que el regidor leganense quiere es reconvertir La Cubierta en un recinto de ocio comercial con restauración y tiendas de todo tipo. «Un estilo ABC Serrano. La Cubierta se ha convertido en un gueto que queremos cambiar con la colaboración de los propietarios. Nuestro objetivo es darle otra orientación para que los ciudadanos no sientan miedo o peligro por su integridad física en esa zona», señaló.
La hoja de ruta del cambio
«La plaza de toros —continuó— es un caso especial porque es el local público que más aforo tiene en la ciudad y requiere una atención especial. No es lo mismo un disco pub de 150 metros cuadrados y unas 80 personas de aforo, a un local de 10.000 metros cuadrados y un aforo de 10.000 personas. Por eso hemos empezado por donde puede haber más riesgo».
La hoja de ruta a seguir a partir de ahora será «hacer que se cumpla la ordenanza, vigilar exhaustivamente a los arrendatarios para que se ajusten a sus horarios de licencia y hablar con los dueños para crear otro tipo de negocio». Según informó el alcalde popular, los propietarios ya han transmitido que el actual tipo de actividad ya no se rentabiliza. La metamorfosis ha comenzado.
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