La expansión del eucalipto provoca la pérdida de biodiversidad: degrada el suelo y reduce la cantidad de agua disponible, según Greenpeace

El impacto que genera la gestión del eucalipto es uno de los principales problemas del sector forestal español, apunta Greenpeace. La organización ecologista ha presentado hoy en Santiago de Compostela el informe «La conflictividad de las plantaciones de eucalipto en España y Portugal» (pdf).

«Hoy en día, el eucalipto ha asumido un papel relevante en el cuadro de la actividad económica española y portuguesa», ha reconocido Miguel Ángel Soto, coautor del texto y responsable de la Campaña de Bosques de Greenpeace. «Pero 50 años después del comienzo de su cultivo masivo en la península ibérica aún sigue siendo objeto de conflictos». Por ello, Greenpeace ha pedido a la administración pública que ordene de una vez por todas este sector y a los madereros que asuman mejores prácticas forestales.

«La pérdida de biodiversidad ha sido el principal efecto negativo de los eucaliptales, que en muchos casos también han degradado el suelo y reducido la disponibilidad de agua», ha explicado Xosé Veiras, el segundo de los autores del estudio, el cual subraya que España y Portugal albergan el 53% de la superficie mundial de Eucalyptus globulus .

La presencia del eucalipto dentro de los espacios naturales protegidos, el inconveniente de los límites físicos del territorio para acoger más plantaciones del mismo, el desajuste entre la oferta y la demanda de madera de eucalipto o la proliferación de plagas y enfermedades procedentes de Australia que esta especie arbórea experimenta son otros de los problemas detectados.