Martínez Uranga: «Las figuras no bajan su caché ni con la crisis»
La empresa de Las Ventas desvela las líneas maestras que ha expuesto a la CAM para el próximo concurso
Toda a una vida a lomos de la Fiesta avala la trayectoria del hidalgo de Las Ventas. Durante el último lustro, José Antonio Martínez Uranga, al alimón con su hijo Manuel Martínez Erice, ha tomado las riendas de la Monumental, la plaza que rige los destinos del toreo. Satisfechos con su gestión, se muestran alarmados ante un futuro incierto: «El 99 por ciento de los sensatos estamos preocupados por esta crisis. Esperemos que en Madrid no se note mucho, pero por primera vez sobrarán más abonos. Normalmente quedan unos ciento cincuenta, pero este año firmaría que no sobrasen más de mil».
Preparan los carteles con el nuevo pliego como paisaje de fondo. La plaza saldrá a concurso a finales de temporada y explican que la Comunidad de Madrid ha pedido a los empresarios que expongan «las líneas básicas de cómo nos gustaría que fuese». Martínez Uranga asegura que de esa redacción final «dependerá el futuro de la Fiesta». «El pliego tiene un peligro tremendo —subraya— y hay que procurar que las condiciones sean positivas; no cualquiera puede ser empresario de Las Ventas. Aquí no funcionan banqueros, nuevos ricos ni constructores». Sabedor de que a la CAM le aguarda un reto importante, añade: «Entiendo que tiene que pensar más en el público que en el empresario, pero hay aspectos mejorables».
No puntuar el canon al alza
Los consejos del sabio: «Sería un error valorar el exceso de canon, pues ello se presta a que se presente gente que sabe que no le van a dar la plaza y ofrezca un disparate de dinero para luego poner querellas. Cuando ganamos, quedamos los quintos en dinero y ya pasó eso...» Defiende a ultranza Las Ventas «como plaza de temporada». Pero advierte: «Hay que dar setenta espectáculos viables con el dinero que se genera. Yo recortaría tres novilladas, lo que supondría un ahorro de unos 300.000 euros. Aunque no más, Madrid es el único escaparate para los novilleros, nuestro futuro, que este año lo tienen muy negro con la reducción de festejos en los pueblos». Los «Choperita» consideran «un contrasentido la reducción de San Isidro en el pliego anterior». «Si algo funciona, ¿para qué disminuirlo? —se preguntan—. Nos gustaría que San Isidro y Aniversario se uniesen en un mismo abono».
Entre sus propuestas, apuestan por el incremento armónico de los precios: «No podemos ser la plaza más importante del mundo con las entradas más baratas. Es ridículo. Sería una subida regulada, más las barreras de sombra que las andanadas de sol». ¿Están sensibilizadas las figuras con la crisis y rebajan el caché? «No, las figuras están a lo que pillan y más. Si ellas pueden cobrar mucho es gracias a los atípicos, como la televisión, y a expensas de lo que cobran los toreros baratos».
Respecto a los carteles del próximo ciclo, el capitán de Taurodelta ha intentado que las principales figuras comparezcan tres tardes, aunque sólo algunas como El Cid y Perera parecen aceptar. «Queríamos que Morante viniese a tres y por eso compramos una corrida a Juan Pedro Domecq. Pero, como el El Juli, vendrá a dos, la de Beneficencia y otra en San Isidro. Cayetano toreará una». La gran ausencia será otra vez la de Enrique Ponce: «La Comunidad negoció directamente con él, pero no quiere venir, cosa que entiendo, pues lleva más de veinte años arrimándose y dice que su mujer y ahora su niña pasan un mal rato. A las figuras les cuesta mucho anunciarse en Madrid».
Alianza con José Luis Lozano
¿Algún gesto o duelo tipo Morante-Juli y Hermoso de Mendoza-Ventura? «Sería bonito. Desde luego, Pablo y Diego tienen que estar en el mismo cartel, como en Sevilla», señala Martínez Uranga. ¿Alguna corrida reservada para el esperado regreso de José Tomás? «Los que conviven con él cuentan que está bastante fastidiado. Ojalá se recupere pronto y vuelva, la plaza la tiene abierta». En cuanto a su posible alianza con José Luis Lozano para concursar por la Monumental, espeta con gracia: «¡Yo soy mejor torero que él! Esta semana comemos juntos, pero hablar sin el pliego no tiene mucho sentido, aunque no descarto nada. Si es razonable, tengo idea de presentarme, más mi hijo que yo, que no estoy para experimentos. Madrid, como dice José Luis, es cada día un polvorín. Hay que ser un poco sátiro y morboso para venir».
No pasa por alto la necesidad de unión de los sectores de la Fiesta, pero afirma que tiene «muy poca fe». Un solo ejemplo le basta: «Nunca serán iguales los intereses de una figura que los de un modesto y no digamos nada de un empresario o un puntillero». ¿Y qué opina del paso de Interior a Cultura? «Al G-10 le gusta eso de ser artistas, pero no sé bien qué se conseguirá...»
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