Pioneros de la revolución árabe
Dos egipcios y dos tunecinos relatan cómo desde las redes sociales hacen temblar los cimientos de las tiranías

«Gracias Facebook». La misma pintada se repite en las calles de Túnez y El Cairo a muy pocos metros de los epicentros revolucionarios, la avenida Habib Burghiba y la plaza Tahrir respectivamente. Las nuevas tecnologías han sacudido el norte de África y Oriente Próximo, son las plataformas que treintañeros como Lina, Slim, Ahmad y Amr manejan para desafiar a unas autoridades caducas cuya única defensa es la censura.
Algunos de ellos se conocen y admiran y todos tienen una misma opinión: sus blogs personales fueron el germen, el origen de la cíber revolución, pero el auténtico poder de movilización está ahora en plataformas como Twitter y Facebook. Ellas son las que les han hecho realmente poderosas a las dos revoluciones y les han permitido derrocar al tirano en Túnez y poner fecha de caducidad al presidente Mubarak en Egipto.
Ahmad Gharbeia
«Los egipcios pagamos nuestra censura»
Su blog nació en 2003 y desde entonces ha orientado su carrera a la ayuda y asesoramiento de activistas, periodistas y abogados de todo el mundo árabe. Enseña cómo trabajar desde el anonimato y cómo superar las barreras impuestas por la censura. «La protesta del día 25 fue dirigida en tiempo real por Twitter. Todos sabíamos dónde estaba cada uno gracias a la red, el lugar de los controles policiales, los incidentes... Fue tan efectivo el sistema que el Gobierno no dudó en cortarlo», recuerda Ahmad desde la plaza de Tahrir, lugar que no ha abandonado desde ese martes de finales de enero cuando estalló la revuelta.
Profesional en combatir la censura, destaca que «en Egipto no había un gran control sobre la red, a excepción de algunas páginas vinculadas con los Hermanos Musulmanes». Lo más curioso es que el Gobierno obliga a las compañías que quieren ofrecer servicios de internet a suministrar a las autoridades los sistemas para el control de los mismos, «de tal forma que somos los propios egipcios quienes pagamos a nuestro censor». ( http://ahmad.gharbeia.org )
Amr Gharbeia (2)
«Pese al apagón de internet, salimos ganadores»
El hermano pequeño de Ahmad fue de los primeros en renunciar al uso diario de su blog en favor de Facebook y Twitter. Asesor del departamento de internet de Amnistía Internacional en Londres, su papel en esta revuelta se volvió clave cuando el Gobierno decidió cortar Facebook y él contraatacó difundiendo manuales para el uso de «proxies» a través de Twitter. Cuando llegó el corte general de la red «nos fuimos a vivir a las oficinas de un pequeño proveedor llamado Noor, tan pequeño que el Gobierno olvidó cortar su ISP. Pero muchos activistas lo conocían y pudimos seguir teniendo internet varios días». Amr recuerda que mientras unos estaban en las calles recogiendo información, otros la iban colgando en tiempo real, «fue una lucha dirigida desde la red, y pese al apagón salimos adelante». ( http://gharbeia.net )
Lina Ben Mhenni (3)
«El objetivo era extenderse a todo el norte de África»
La revolución tunecina ha dado la razón a sus tres años de activismo en la red y ahora sueña con desarrollar nuevos proyectos en forma de webs de noticias con espacio para organizaciones de derechos humanos. «El objetivo a corto plazo era echar al presidente Ben Alí, liberar a Túnez de la dictadura, pero a largo plazo esta es una revuelta que aspira a extenderse a todo el Norte de África», asegura esta profesora de 27 años.
La pasión por la red nació durante el año que pasó en Estados Unidos con una beca de estudios. Su activismo le costó el arresto domiciliario, pero la vigilancia de la temida Sûreté d'Etat no le detuvo. Desde su blog y a través de la creación de varios perfiles en Facebook colaboró en la organización de tres manifestaciones, la más importante la del 14 de enero que precipitó la salida del tirano. «Ahora hay que tener la cabeza fría. Defender las cosas positivas de la etapa anterior, como la libertad de las mujeres, y evitar que nuevas amenazas como el resurgimiento islamista nos hagan dar pasos hacia atrás, afirma rotunda. ( http://atunisiangirl.blogspot.com )
Slim Amamou (4)
«Hay que acabar con los filtros»
«Lo peor de todo es que con tanta reunión no tengo tiempo ni para internet, todo va demasiado deprisa», lamenta Slim. Este informático cumplió 20 años cuando Túnez se convirtió en el primer país africano y magrebí en haberse conectado a la red. Corría el año 1997 y entonces ni imaginaba que el futuro le llevaría de la celda a la Secretaría de Estado de Juventud y Deportes en menos de una semana.
Slim permaneció siete días entre rejas acusado de participar en los ataques informáticos contra las páginas web oficiales en los últimos días de la dictadura, incluida la de Ben Alí. Ahora que es la autoridad aspira a «conseguir un internet libre del todo, sin filtros de ningún tipo», asegura.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete