Muere con 103 años la mujer a la que aplazaron la ayuda en casa
Dolores Benavides tenía 103 años y medio, cataratas, sordera, enormes problemas de movilidad y otras patologías, como asma e hipertensión. La edad y las enfermedades no le dejaban valerse por sí sola, pero aún así la Junta de Andalucía sólo le reconoció el grado uno (dependencia moderada) y le aplazó el derecho a las prestaciones a los años 2013 y 2014. Finalmente, le concedió dos horas de asistencia domiciliaria, pero, por su incapacidad, necesitaba más, de modo que solicitó un incremento de las prestaciones. No hubo repuesta. Dolores ha fallecido en su casa de Castellar (Jaén) sin que la administración autonómica resolviera su petición.
El sobrino de la fallecida, Miguel Cano, denunció ayer a ABC no sólo el criterio de la Junta, al no evaluar, en su opinión, en la medida justa el nivel de dependencia de su tía, sino también el empecinamiento en el error de la administración andaluza, por cuanto no ha resuelto el problema de las dos hermanas casi centenarias de Dolores, a las que se les ha concedido sólo dos horas por cabeza de asistencia domiciliaria.
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