EN una clasificación de las 200 mejores universidades del mundo figuran dos españolas, las dos catalanas, la universidad de Barcelona y Pompeu Fabra. No es mal resultado si se tiene en cuenta que no figuran universidades de grandes países, India o Brasil por ejemplo. Hay 71 universidades de Estados Unidos, además de la primera de la lista, que es, naturalmente, Harvard.
La clasificación está firmada por un ente británico, Times Higher Education(THE). Es quizá arbitraria, pero no tanto. Entre las 30 primeras universidades, hay 10 no americanas, de ellas cuatro inglesas, Cambridge en sexto lugar y Oxford en el séptimo. La Liga de la Hiedra, la famosa Ivy League, acoge a las grandes universidades de la costa este de Estados Unidos. Además de Harvard, abren la relación Yale, Princeton y el MIT de Massachusetts.
Para dejar de lado lo anecdótico, entre las 100 primeras, hay 14 británicas, seis chinas, cuatro suizas, tres canadienses, dos japonesas… Entre las 200, las alemanas son 14, como las chinas. ¿Cómo puede haber nueve de Australia o nueve de Canadá frente a cuatro de Francia? Aparte de cuatro de Corea, dos de Singapur, dos de España. Hay 10 de un gran país de pequeño tamaño, Holanda, frente a cero de India, 1.300 millones de habitantes y una gran clase empresarial, de 300 millones, en el negocio electrónico. ¿De dónde salen? Brasil brilla también por su ausencia y tiene una de las grandes empresas aeroespaciales, Embraer, además de ser líder en prospección de gas y petróleo a gran profundidad y creador, hace veintitantos años, de una de las grandes redes de energía no fósil. Italia o Rusia no figuran en la lista, pero sí están Suecia, Noruega, Dinamarca o Finlandia.
Estos cálculos, insistimos, suelen ser parciales, biaseddicen los americanos. ¿Cómo se mide la influencia de una universidad? Por 13 indicadores, cree el THE. Entre ellos destacan cinco: calidad de la enseñanza; esfuerzo, no solo económico, en investigación; influencia de esa investigación en la sociedad; rentabilidad industrial; alumnado internacional. La rentabilidad industrial evalúa los partenariados, esto es, la relación empresa-universidad.
Es clave la influencia de la investigación en la sociedad: su peso en la valoración es el más alto, 32,5 por ciento. Entre otros criterios, se anotan las citas publicadas en 12.000 periódicos que la agencia Thomson Reuters analiza regularmente en su Web of Sciencepara transmitirlos a THE.
Entre las 30 escuelas de negocios más cotizadas de Europa, España tiene tres, Esade, Iese e Instituto de Empresa. La base universitaria española es modesta y desigual. Las tres escuelas españolas rivalizan con grandes centros europeos de postgrado, Fontainebleau, London School of Economics, Mannheim, Rotterdam.
Estados Unidos y Canadá suman 81 universidades. Europa, 82. Asia, con Australia y Nueva Zelanda, 35. África dos, en Egipto y Sudáfrica. Ustedes nos disculparán pero esta tabulación, aún sesgada, apunta a un cierto predominio occidental. Es cierto que Brasil o India pueden doctorar a sus alumnos en buenas aunque no excelentes universidades. En todo caso, la investigación de THE tiene muchos elementos de rigor. Orienta sobre tendencias que marcan a todo el mundo universitario. Véanla con detalle en www.timeshighereducation.co.uk.