desde el atlántico
¿De verdad hay que celebrar lo de Bolonia?
Yo creo que este proceso es una auténtica desgracia y que, además, es profundamente anti-social
El lunes 13 de octubre se celebraba la inauguración del año académico en las tres universidades gallegas. Sin embargo, para algunos, además parece que se «celebraba» la progresiva implantación del llamado «proceso de Bolonia» en nuestra Universidad. Sin embargo, yo creo que este proceso es una auténtica desgracia y que, además, es profundamente anti-social. El llamado «proceso de Bolonia» ha introducido en nuestra Universidad una jerga pseudo-tecnocrática plagada de «habilidades», «competencias», éstas a su vez «transversales», «instrumentales», «genéricas» o «específicas» y demás vocablos destinados a sustituir algo tan sencillo, pero tan profundo como es la ENSEÑANZA y el APRENDIZAJE. Pero dejemos de lado esto ahora. Vayamos al análisis educativo y económico del asunto.
La característica fundamental de este «proceso» es que desmonta el actual sistema de enseñanza universitario basado en un escalón llamado «Licenciatura» (de 5 ó 6 años) y un segundo escalón llamado «Doctorado» (de un mínimo de dos años). En su lugar crea un nivel llamado el «Grado» (de 4 años) y otro llamado «Máster» (de 2-3 años). Por cierto, qué ocasión perdida de adaptar en España una creación del español de América como es la palabra «Maestría». No hay que ser muy listo para cerciorarse de que, al margen de cómo se organiza la enseñanza de los «Grados», es imposible que en 4 años se pueda aprender tanto como se aprendía en 5 años. De lo cual se deduce que el «proceso de Bolonia» que sustituye la «Licenciatura» por el «Grado» va a producir, está produciendo ya, titulados que saben menos que los antiguos «Licenciados».
Pero vayamos al examen económico del asunto. Si un titulado quiere incrementar sus conocimientos tiene que realizar el «Máster». Y aquí está la sorpresa. El sistema de becas y de finaciación pública de la enseñanza opera mayormente en el nivel de la enseñanza del «Grado»… pero no en la del «Máster». Dicho de otro modo: al reducir la duración del estudio universitario para obtener el «Grado» en 1 ó 2 años respecto a las Licenciaturas, el Estado se ahorra las ayudas de 1 ó 2 años por cada estudiante con beca… y se ahorra el coste de la financiación pública del quinto o sexto año de la Licenciatura. La conclusión es que quien quiera intentar tener el nivel de conocimientos que antes se daba en la enseñanza pública de una Licenciatura ahora tiene que gastar mucho dinero en pagarse un «Máster». Este escandaloso recorte social lo ha realizado en España, cómo no, el Partido Socialista. Y no he visto muchas protestas de los partidos de izquierda que dicen defender a los más desfavorecidos.
Lo que nos espera podemos verlo ya, sin ir más lejos, en Portugal. El Decano (bastonário) de los abogados portugueses, Marinho e Pinto, ha impulsado un examen nacional para ejercer la profesión porque cree que los nuevos títulos de Derecho no valen nada. Marinho, declaraba este verano: «Las Universidades sólo quieren ganar dinero. Dividieron el curso en dos partes: el grado y el Máster. Y entonces venden el Máster a un precio muy superior al de la Licenciatura. Este proceso de Bolonia es un fraude a través del cual las Universidades venden una parte del curso de Derecho a un precio tres o cuatro veces superior». Marinho e Pinto hizo sus declaraciones en uno de los periódicos más leídos de Portugal. Me llama la atención que nadie más allá de la «raia» las haya recogido. Un poco raro, ¿no?
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