Emprendedores con el cloud computing

¿Cómo hacer que tu sueño, tu idea se convierta en realidad? ¿Cómo transformar un proyecto en una empresa? Las startups y los innovadores tienen que ser capaces de ver nuevas oportunidades de negocio donde otros no la ven y las consultorías orientan a las empresas a conseguirlo.
Eva Baonza nos habla de su experiencia en Kloud. ReadWriteWeb entrevista a la fundadora de esta consultoría que apuesta por el cloud computing y que es además una startup. A través de la experiencia de Kloud vamos a conocer algunas de las claves para que nuestra idea… se ponga en marcha.
Es muy recomendable consultar. Cuando se trabaja para uno mismo entran en juego demasiadas variables. Sólo lo puede hacer alguien externo.
Optimización de recursos
“Consultoría: asesoría + dirección de proyectos”. Ésa es la idea principal en la que se basa este proyecto al que pusieron nombre gracias al cloud computing. “Implica trabajar con recursos situados en diversos lugares y optimizarlos”, comenta Baonza, y ésa es precisamente la estructura sobre la que se organizan, destinando los activos apropiados a cada proyecto, con equipos de trabajo específicos compuestos de los colaboradores más adecuados al puesto. Suficiente como para plantearse, “por qué no podíamos funcionar como muchos arquitectos, como profesionales independientes”, se pregunta Eva. Además recomiendan a las los nuevos emprendedores que si se prescinde de la oficina y se funciona sólo con una página web se eliminarían de un plumazo los costes de estructura, lo que se refleja en las tarifas y en la financiación.
"Los clientes prefieren que te desplaces a sus oficinas"
Hay una razón de ser para esta estructura basada en la red, en la que los recursos y las relaciones sociales cambian, la fundadora de Kloud advierte de la necesidad de ser competitivos y del deseo de tener flexibilidad absoluta para organizar equipos de trabajo para cada proyecto, Kloud tiene como objetivo que la consultoría sea accesible para la mediana empresa, expandir el mercado hacia un nuevo segmento siguiendo ejemplos como ING Direct, Vueling o Ikea. Superada la barrera del precio, había que enfrentar la de la credibilidad en algo poco tangible. Y sin embargo, fue un inconveniente menor ya que “los clientes prefieren que te desplaces a sus oficinas, les es más cómodo. La desconfianza que podía generar no tener oficinas decidimos suplirla publicando nuestra biografía profesional detallada con fotografía en la web”.
Contacto con Skype y documentos en Dropbox
Salas de juego, cocinas a rebosar e incluso camas para descansar. Las grandes empresas tecnológicas están apostando por un mimo y una comunicación interna que por competitividad en costes empresas incipientes no se pueden permitir. Pero nos asalta la duda de si este comportamiento extremo no afecta al grupo al ser a distancia. “Compartir los documentos de trabajo en Dropbox y estar en contacto cada día con Skype”, no es tan diferente y siempre hay una solución para estar enlazado. “Como trabajamos con método y estamos siempre conectados a internet, la comunicación a distancia no nos supone un inconveniente”, comenta. Además, también se reúnen en salas cuando preparan propuestas o en la fase de definición de un proyecto.
Crece, pero no en estructura
El futuro hay que planteárselo con optimismo, se puede crecer en proyectos, en número de colaboradores, pero Eva espera poder llegar a formar un grupo de 8 a 10 consultores en los próximos tres años, todos “complementarios en especialidad o en años de experiencia y tarifa”. Entonces será el momento de cambiar el organigrama y dejar de ser autónomos, pero seguirán manteniendo la estructura. “En el futuro pensamos en una organización donde la filosofía de Kloud pueda aplicarse a más ámbitos y que podamos crear una sociedad con un modelo similar al de los bufetes de abogados americanos,” concluye la consultora con confianza.
¿Necesita una consultoría un consultor?
Eva lleva más de 15 años en el negocio, echa la vista atrás y no duda a la hora de responder, “es muy recomendable consultar, siempre y cuando se consulte a buenos profesionales. Cuando se trabaja para uno mismo entran en juego demasiadas variables: la ilusión, los estados de ánimo, los objetivos profesionales, los personales… Para transformar ideas en realidades hay que ser objetivo y dejar a un lado las variables que generan ruido. Sólo lo puede hacer alguien externo. Como ocurre en caso de los cirujanos, que no les está permitido operar a sus familiares.”
Éstas con algunas de las claves que hemos podido trasladaros desde la experiencia de una consultora con experiencia en convertir proyectos en realidades y que a su vez está poniendo en marcha una startup basada en una de las tecnologías online más aplaudidas, el cloud computing. Animamos a todos los lectores a que comenten sus propias experiencias, porque compartir esta información, también es básico para poner una idea en funcionamiento.
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