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Interior cree que el nuevo jefe de ETA será otro «duro», pero más inexperto

AP Uno de los pistoleros detenidos el jueves es conducido por dos policías franceses

Los agentes antiterroristas trabajan con la consigna de cazar a los jefes de ETA en cuanto asomen la cabeza, estrategia que tiene como consecuencia que el «zuba» -«comité ejecutivo»- esté en manos de «borrokalaris» cada vez vez más duros, pero también cada vez más inexpertos. Una dirección copada por «descerebrados» acelerará, sin duda, la liquidación de la banda.

Tras el decabezamiento del «aparato militar», los expertos consultados por ABC aseguran que a la hora de trazar los objetivos prioritarios de la lucha antiterrorista no se hace distingos entre etarras «duros» y «menos duros» o «pragmáticos», entre otros motivos, porque actualmente se combate a la organización criminal desde la certeza de que no se va a negociar. A esos efectos, prosiguen estos medios, «lo mismo da que en la cúpula de ETA esté «Josu Ternera» que un etarra más duro si cabe que Karrera Sarobe». «Es más -precisan- incluso sería mejor, desde el punto de vista operativo, que tras la caída de «Ata» la cúpula se viera copada por gente aún más bruta y descerebrada, porque también sería mucho más inexperta, y su detención costaría menos tiempo».

Esa es la consecuencia inmediata que tiene la actual estrategia de «dar a todo lo que se mueva en ETA»; que la banda se vea obligada a aupar a la jefatura a etarras descerebrados, «sin la ascendencia entre los militantes que en su día pudieron tener cabecillas como «Txomin» o el propio «Josu Ternera», a los que resulta más fácil detener».

Estos mismos medios explican que Batasuna no se va a sentir más libre para llevar a cabo su presunta apuesta por las vías exclusivamente políticas porque en el «zuba» estén los hombres de «Ternera» en lugar de los herederos de «Txeroki». «No, Otegi, Usabiaga y compañía tendrán más margen para demostrar que quieren desmarcarse del terrror si ETA desaparece».

El mensaje de que se va a golpear a los terroristas en cuanto se muevan, «estén donde estén», lo han podido comprobar recientemente. En marzo se cazaba al cabecilla Ibón Gogeaskoetxea en Bretaña, al norte de Francia, y ahora se ha detenido a Karrera Sarobe en Bayona, al sur del país.

El abandono de Eneko

En esta ETA a la deriva, las Fuerzas de Seguridad disponen de datos que apuntan a que el «prehistórico» José Luis Eziolaza Galán, «Dienteputo» - que en 2007 regresó a Francia procedente de Centroamérica para reforzar el organigrama-, y el «histórico» Eneko Gogeaskoetxea -encargado durante los últimos años de hacer los artefactos explosivos cada vez más letales- ya no están en la dirección. Probablemente se han replegado a un tercer país, en Suramérica. ¿Deserción por sentimiento de derrota?; ¿Abandono por hastío?; ¿Retirada por discrepancia con los etarras de «última generación»? Antes lo hicieron otros veteranos como José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, «Josu Ternera»; Juan Cruz Maiztegi, «Gurutzeta» o Eusebio Arzalluz Tapia, «Paticorto». Sea la causa concreta que sea, lo cierto es que «esta carrera de ratas en busca de su salvación» es consecuencia directa de los golpes que tanto en Francia como en España se están asestando a la banda criminal.

Mientras, la Policía francesa y la Guardia Civil mantienen abierta la operación que de momento se ha saldado con la detención de los jefes etarras Mikel Karrera, «Ata»; Arkaitz Agirregabiria y Maite Aranalde, así como del colaborador Benoit Aramendi y de su novia Laetitia Chevalier. Las investigaciones se centran ahora en localizar al propietario del piso de Bayona utilizado por los cabecillas, un bretón que en el momento del operativo se encontraba fuera de Francia. Los agentes, además, tratan de acceder a la documentación informatizada hallada en poder de los criminales, y que podría ser de gran valor para nonocer las estructuras internas de ETA, los «comandos» operativos que tiene y los planes más inmediatos que, según primeros datos, pasan por un intento de ofensiva terrorista, tras el «parón técnico» mantenido para reorganizarse.

Otra vía de investigación trata de establecer si Karrera y Agirregabiria tienen relación con el asesinato de dos guardias civiles en Capbreton y de un policía galo cerca de París. Las pesquisas se ven dificultadas ante la creencia de que ETA se ha desprendido de las pistolas utilizadas, ya que a los autores, con semejante prueba, les caería en Francia la cadena perpetua. Los arrestados el jueves permanecían ayer en la comisaría de Bayona y probablemente hoy serán trasladados a París para ser puestos a disposición de la juez Le Vert.

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