Cataluña quiere prohibir las corridas, pero blinda los festejos populares con toros

La presión electoral en general, y la de las tierras del Ebro en particular, hizo ayer aflorar las contradicciones de CiU y ERC, que hace un mes votaron mayoritariamente en favor de suprimir las corridas de toros en aras a la protección del animal, pero ahora abogan por blindar los llamados «correbous» -toros embolados y ensogados-, fiesta muy popular en el sur de Cataluña.
El Pleno del Parlamento catalán aprobó ayer, con los votos de CiU, ERC, PSC y PP, tramitar una proposición de los nacionalistas para regular esta fiesta. Estos grupos rechazaron la enmienda a la totalidad de ICV, mientras que Ciutadans se abstuvo. Se da la circunstancia de que en la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que se tramita en la Cámara catalana con la finalidad de eliminar las corridas de toros, se «indultaron» a los «correbous» precisamente para garantizar el apoyo de ERC y de CiU, formación ésta que dio libertad de voto a sus diputados cuando se discutió esa propuesta.
Por contra, la federación nacionalista impulsa una especie de manual de buenas prácticas regulado por ley que, según el diputado Francesc Sancho, ha sido consensuado en el territorio e implica un reconocimiento a la identidad de las tierras del Ebro. ERC, favorable a suprimir las corridas, apoyó la iniciativa porque, según la diputada Marta Cid, permite a esta zona incorporarse «al imaginario colectivo del país».
El PSC -que también votó dividido en la ILP, pero que ha advertido que lo hará en bloque en un futuro- apoya el blindaje de los «correbous», una fiesta que enmarcó en la más pura tradición mediterránea a través de la diputada Núria Ventura.
El PP defiende la cultura
El representante del PP, Joan Bartomeu, defendió esta regulación porque forma parte de la cultura del Ebro, tan respetable, dijo, como la protección de los animales. Según Bartomeu, «los toros tienen futuro, una tradición no se borra por voluntad de algunos».
El líder de Ciutadans, Albert Rivera, acusó a CiU de haber «malabarismos políticos» preelectorales por defender las tesis animalísticas en la votación de la ILP y abogar ahora por la protección de los «correbous». «Parece ser que, depende de la bandera que tenga el toro, éste sufre más o menos». Rivera reprochó los planteamientos identitarios de CiU y de ERC, mientras que en el caso de los socialistas, censuró que hiciera uso de la «calculadora» electoral. Denunció, asimismo, la división que estas cuestiones generan en el Gobierno catalán y retomó las polémicas declaraciones del consejero catalán de Educación, Ernest Maragall, al asegurar que «hay fatiga en el tripartito».
Al respecto, ICV votó en contra de las tesis de ERC y PSC y rechazó la regulación de los «correbous» por «innecesaria, inoportuna, contraproducente y contradictoria», dijo el diputado Daniel Pi, quien acusó al PSC de incurrir en una «maragallada colectiva» por apoyar la ley.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete