Al Qaeda a las puertas de la base española
Gholam Yahya había logrado establecer «fuertes vínculos» con la cúpula talibán en Pakistán y su capacidad militar aumentaba cada día

«¿Cómo es posible que tengáis a un hombre como Gholam Yahya a las puertas de la base y no podáis cazarle?» Era la pregunta que semana tras semana, desde hace casi dos años, los mandos afganos realizaban a los representantes de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) cada vez que se sentaban en torno a una mesa. Finalmente fue necesario el despliegue de dos secciones americanas en el distrito de Guzarah para acabar con el cabecilla insurgente que ordenó colocar la mina al paso del convoy español el pasado miércoles o que lanzó decenas de cohetes contra las oficinas de Naciones Unidas y la propia base de la OTAN en la que vive el grueso de las fuerzas españolas. Un despliegue que se mantiene y que tras dos días enteros ya se ha convertido en una auténtica «operación de limpieza», término que usan los americanos para referirse a estos operativos que buscan cortar de raíz la presencia de insurgentes en una zona concreta. Lo hicieron en Shindand, al sur de Herat y de triste recuerdo para España por los atentados sufridos, y ahora lo intentan en la misma ciudad de Herat.
Yahya llevaba tiempo en el punto de mira -no en vano se ofrecía una recompensa de cinco millones de afganis, setenta mil euros al cambio, por capturarle vivo o muerto-, pero el asalto a su fortín se aceleró debido a que su capacidad militar aumentaba día a día y ya tenía bajo su control la mitad de los distritos de la provincia. Según expertos internacionales en seguridad, había logrado establecer «fuertes vínculos» con la cúpula talibán en Pakistán hasta el punto que la semana pasada «cuatro extranjeros llegaron a Guzarah para entrenar a sus milicianos en la preparación y colocación de artefactos explosivos», aseguran los informes de la inteligencia afgana. «Eran tres árabes y un iraní y en cuanto se detectó su presencia se alertó a las fuerzas internacionales que llevaron a cabo un bombardeo y lograron acabar con ellos», destacan fuentes de la Policía Criminal.
No era la primera vez que se alertaba de la llegada de yihadistas extranjeros a la zona de influencia española, pero los expertos consultados destacan su número y el nivel de preparación con artefactos explosivos improvisados. «Van innovando día a día y ante el mayor blindaje de los vehículos extranjeros, ellos optan por aumentar la carga, con lo que pocos coches pueden aguantarlo», destaca un responsable de seguridad de un organismo internacional en Herat. Profesionales de la yihad que los mandos afganos relacionan con Al Qaeda, responsable del adoctrinamiento de milicias locales en lo último en técnicas terroristas.
Nuevo líder insurgente
Muerto Yahya, ha comenzado la lucha de poder entre el resto de comandantes para hacerse con el liderazgo y Habibulah Mugul es el mejor colocado, según la inteligencia afgana. Antiguo muyahidín en la yihad contra la Unión Soviética, en el último mes ya mantenía una dura pugna con el propio Yahya por hacerse con el control de la zona.
Organizaciones humanitarias consultadas temen que además del propio Yahya y sus 25 hombres abatidos, pueda haber civiles atrapados en mitad de la ofensiva, pero de momento no hay información al respecto. «Estos combates se producen en el centro de aldeas, de casa en casa, y resulta muy complicado limpiar las zonas sin daños colaterales», lamenta un experto de seguridad consultado.
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