Actualizado Lunes, 08-06-09 a las 13:12
Volvió a ocurrir. Una vez más, el PSOE se estrelló en las urnas madrileñas. Lejos quedan los tiempos de la «Movida» y de los alcaldes socialistas en Madrid. Como vovlió a quedar elocuentemente claro en la jornada electoral de ayer, la mayoría de los madrileños no se fía del PSOE. La enésima apuesta de Ferraz para reconquistar la confianza de la capital de España y su Comunidad Autónoma, el joven líder Tomás Gómez, se estrena con un nuevo y agrio fiasco electoral.
El varapalo de ayer es sólo el último de un largo rosario, un rosario iniciado allá por el año 1987, la última vez que el Partido Socialista se impuso en unas elecciones en la Comunidad de Madrid. Joaquín Leguina consiguió así la presidencia de la Comunidad. Mucho ha llovido desde entonces.
Salvo en los municipios tradicionalmente fieles a la izquierda, el llamado «cinturón rojo» del sur de la región, donde el PSOE conserva ,aunque también experimentando un franco retroceso, un apoyo electoral mayoritario, Madrid se comporta como un caladero incondicional de votos para el Partido Popular.
Los resultados de las europeas de ayer constatan, una vez más, y de modo contundente, esta sostenida tendencia. Los «populares» aventajaron al PSOE en casi 300.000 votos y en más de doce puntos porcentuasles, aumentando incluso la ventaja obtenida en la última cita electoral celebrada en Madrid, las generales del año 2008.
Una de las claves que explican el triunfo del PP sobre el PSOE es la alta abstención en los municipios donde los socialistas cuentan con más apoyo. Así, en las localidades del corredor del Henares y del sur de la región, es donde en menor medida los ciudadanos han acudido a votar.
El varapalo de ayer es sólo el último de un largo rosario, un rosario iniciado allá por el año 1987, la última vez que el Partido Socialista se impuso en unas elecciones en la Comunidad de Madrid. Joaquín Leguina consiguió así la presidencia de la Comunidad. Mucho ha llovido desde entonces.
Salvo en los municipios tradicionalmente fieles a la izquierda, el llamado «cinturón rojo» del sur de la región, donde el PSOE conserva ,aunque también experimentando un franco retroceso, un apoyo electoral mayoritario, Madrid se comporta como un caladero incondicional de votos para el Partido Popular.
Los resultados de las europeas de ayer constatan, una vez más, y de modo contundente, esta sostenida tendencia. Los «populares» aventajaron al PSOE en casi 300.000 votos y en más de doce puntos porcentuasles, aumentando incluso la ventaja obtenida en la última cita electoral celebrada en Madrid, las generales del año 2008.
Una de las claves que explican el triunfo del PP sobre el PSOE es la alta abstención en los municipios donde los socialistas cuentan con más apoyo. Así, en las localidades del corredor del Henares y del sur de la región, es donde en menor medida los ciudadanos han acudido a votar.