Las víctimas del JK-5022 piden al juez que se rectifiquen «las cosas que se hicieron mal»
Tres supervivientes del accidente del avión de Spanair siniestrado el pasado 20 de agosto en el aeropuerto de Barajas han declarado hoy ante el titular del Juzgado de Instrucción numero 11 de Madrid, que dirige la investigación del siniestro en el que perdieron la vida 154 personas.
Ocho meses después del trágico accidente, los pasajeros que sobrevivieron a la catástrofe han rememorado la dramática experiencia vivida ese día y se han sometido a un reconocimiento forense. El pasado 2 de diciembre, el juez Javier Pérez ha comenzado los interrogatorios de los afectados con la declaración de tres heridos.
María Loreto Mercedes, una de los 18 supervivientes que perdió en el accidente aéreo a su hija de 23 años, se ha quejado de la tardanza de los equipos de rescate, al estimar que llegaron a los 40 minutos de haberse producido el impacto. No obstante, los bomberos que acudieron en el primer operativo sostienen que tardaron tres minutos desde que sonó el aviso de la Torre de Control.
A su salida de los Juzgados de Instrucción de Madrid, donde se le realizó un examen forense, Loreto ha afirmado que se encuentra "físicamente mejor, pero regular de ánimo". En relación a la muerte de su hija en el accidente, la víctima ha asegurado que con la "incorporación a la vida cotidiana, las pérdidas son más duras".
María Loreto ha añadido que es necesario que se aclare "lo que pasó y por qué paso" para que las cosas "que se hicieron mal no se vuelvan a repetir". La superviviente ha reitrado su delcaración sobre que "no es normal que la asistencia sanitaria tardara tanto, estando en la pista de Barajas".
Esta mujer de 57 años, que sufrió fracturas en las rodillas, en las piernas, en el rostro y en los tobillos, ha vuelto hoy a los Juzgados en pleno periodo de recuperación de las lesiones que padeció en el accidente. Loreto ha señalado que hoy mismo será operada de su mano derecha.
Ayudada de unas muletas, Loreto volvió a incidir en que el operativo de emergencias de Barajas "no funcionó" con toda "la rapidez y eficacia" que exigía esa situación. "No parece normal que la asistencia sanitaria tardara en llegar entre 30 y 40 minutos, teniendo en cuenta que el avión estaba en una de las pistas del aeropuerto", recalcó la mujer, quien forma parte de la Asociación de Víctimas del Accidente JK-5022 , personada en la causa como acusación popular.
Lo peor ahora, según ha apuntado, es saber que su hija "ya no está aquí". "Una vez que tu vida no corre peligro y te incorporas poco a poco a la vida cotidiana, las pérdidas emocionales son lo más duro. Es cuando más se echa de menos a los que ya no están", ha señalado emocionada.
Ha confiado en que "el tiempo" ayude a los afectados a "superar" lo que pasó y a identificar a los responsables de la tragedia, en la que perdieron la vida 154 personas. "Queremos que quién haya tenido la culpa lo pague. Que se identifique a los responsables para que se haga Justicia ", ha clamado.
Elogios a la instrucción
Al igual que otras víctimas, ha elogiado el trabajo del instructor para esclarecer lo sucedido, aplaudiendo el hecho de que haya acudido a la Unión Europea para pedir a la Agencia Europea de Seguridad Aérea un informe pericial sobre las causas del accidente tras la recusación de varios peritos de la comisión independiente que creó el magistrado.
También ha alabado la instrucción Rafael Vidal Rodríguez, de 31 años, quien ya declaró el pasado diciembre. En su caso, la presencia del Arroyo de La Vega le salvó la vida al evitar que se quemara con las llamas provocadas por la explosión del avión. Después del tiempo transcurrido, el joven ha aseguardo que se siente mejor de ánimos y que sigue el consejo de su psicólogo: afrontar lo sucedido con humor. Lo hace y así se infiere de su conversación. Pero ha reconocido que no podría seguir esta recomendación si hubiera perdido a algún ser querido . Rafael viajaba sólo el 20 de agosto de 2008.
La mayoría de los once supervivientes que acudieron a los Juzgados han declinado realizar declaraciones a la prensa al no sentirse capaces todavía de rememorar los hechos. Uno de ellos se ha limitado a agradecer a quien le salvó la vida. "Sólo quiero dar las gracias a las personas que me sacaron de ese horror. Al bombero que me sacó y al señor que me metió a la ambulancia. Muchas gracias", ha manifestado muy compungido.
Por ahora, el magistrado mantiene imputados a dos técnicos de Spanair, entre ellos el jefe de mantenimiento de la compañía en Barajas, como responsables de 154 homicidios imprudentes y 18 lesiones imprudentes.
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