La foto de Anxo Quintana y Jacinto Rey —cedida por lanacion.es— revela la connivencia del líder del BNG y el receptor de parte del millonario negocio eólico. Lo que era un secreto a gritos en Galicia queda ahora en evidencia, a bordo de un lujoso yate

Instantánea del barco en el que el empresario Jacinto Rey paseó a Anxo Quintana, el pasado verano
De nuevo, una foto para la polémica. Se sabía que se profesaban cierta simpatía y que tras la mano de Jacinto Rey en el mercado de la comunicación estaba el BNG, pero no hasta el punto de compartir mesa y mantel a bordo del yate que el constructor tiene amarrado en Sanxenxo. El ladrillo ya presentaba síntomas de agonía, por más que su empresa, la gallega Constructora San José, estuviese más decantada hacia el negocio de las obras públicas.
Su dueño, Jacinto Rey, nunca había ocultado su afinidad hacia los nacionalistas gallegos. Entre ambos plantearon favores recíprocos. Rey montaría para favorecer y amplificar la gestión del BNG en la Xunta un grupo mediático afín, y a cambio, recibiría una parte del millonario concurso eólico, distribuido por la consejería nacionalista de Industria.
Previamente, Rey había sufrido en su negocio de obras públicas al PSOE, después de que se le retirara la adjudicación de una autovía en beneficio de Sacyr, con una oferta 30 millones de euros más cara. A cambio, se compró su silencio otorgándole varios tramos de la Santiago-Orense, según denunció el PP en su día. La Justicia investiga a día de hoy esta adjudicación y ha imputado por el momento a cuatro altos cargos de la Consejería de Política Territorial de la Xunta, cuya titular -María José Caride- es una íntima colaboradora de Emilio Pérez Touriño y número dos del PSOE por la provincia de Pontevedra.
Impulsar un coro mediático
El primer paso de Rey fue intentar financiar el salto del semanario nacionalista «A Nosa Terra» para convertirlo en un diario en Internet. Esta apuesta fracasó a los pocos meses, si bien el empresario no desistió en su empeño de poseer un periódico a nivel regional. Así, se asoció con el diario web «Xornal.com» para crear «Xornal de Galicia», rotativo que veía la luz el pasado mes de diciembre. Su línea es, principalmente, crítica con el PSOE y favorable a los intereses nacionalistas, cuya publicidad engorda parte de la facturación. La contraprestación se produjo en diciembre. La consejería de Industria adjudicaba a este empresario un total de 142 megavatios, que le reportarán unos beneficios de 14 millones de euros anuales, y en un momento en el que San José negociaba con los bancos la refinanciación de su deuda.
De este reparto se mantuvo completamente ajeno el PSOE, cuyos representantes en la mesa encargada de conceder los cupos eólicos la abandonaron criticando la falta de transparencia de la misma y la vulneración de los suelos protegidos por la Red Natura.
El concurso eólico dejó con un palmo de narices a gigantes del sector como Iberdrola, o a otros empresarios gallegos como Manuel Jove -fundador de Fadesa- o Amancio Ortega, propietario del imperio Inditex, y benefició a las cajas gallegas y a otro grupo de sociedades con nula experiencia previa en el negocio de la energía.Curiosamente, la opción conjunta de Rey, Jove y Epifanio Campo -que aspiraba a 638 megavatios a través de Inverabán- no obtuvo ni una sola licencia.
La fotografía que hoy publica ABC -cedida por lanacion.es-, en la que se ve a Anxo Quintana junto a Rey en la cubierta del yate de éste, data del pasado verano, apenas unos meses antes de que el departamento nacionalista abordara el multimillonario reparto eólico, que distribuyó 2.325 megavatios, el concurso más importante jamás realizado en nuestro país.
Como en el caso de la montería de Bermejo y Garzón en Cabeza Prieta, el candidato nacionalista se ve ahora en la tesitura de dar explicaciones de la limpieza de un concurso que el PP anuncia que anulará de oficio y el PSOE revisará antes de aprobar definitivamente.