Muere el decano de San Dámaso al despeñarse en el Moncayo
Cayó por una pendiente cuando descendíua el pico, en la provincia de Zaragoza, junto a una montañera que también falleció

Momentos de gran consternación se vivieron ayer en el Arzobispado de Madrid al conocerse la noticia de que el decano de la Facultad de Teología San Dámaso de Madrid, el sacerdote diocesano Pablo Domínguez Prieto, había sido hallado sin vida en el Moncayo (Zaragoza). Su cuerpo fue rescatado por la Guardia Civil junto al de Sara Rosalía J. G., miembro de un grupo de montañeros de la Universidad Francisco de Vitoria en el que el sacerdote solía participar.
Según precisó la Delegación de Gobierno de Aragón, los cuerpos de los dos montañeros, que habían hecho cumbre el domingo, fueron localizados poco después del mediodía en una zona conocida como circo de San Gaudioso, una pendiente de 1.900 metros que se encontraba helada. Al parecer, al caer por la misma, ambos sufrieron politraumatismos que les causaron la muerte.
La búsqueda de los dos montañeros se intensificó en la mañana de ayer con agentes de la Guardia Civil y la colaboración de voluntarios, un helicóptero de montaña, con base en Huesca, y perros del Cuerpo. Los cadáveres fueron trasladados al seminario de Tarazona (Zaragoza) y posteriormente al Instituto de Medicina Legal de Zaragoza, donde hoy se les practicará la autopsia.
Pablo Domínguez tenía 42 años y era «muy reconocido» en el ámbito universitario eclesial por su «enorme labor intelectual» y por ser una «bellísima persona», recordaban ayer su más allegados. Doctor en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid y licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas, su nombramiento como decano de la Facultad de Teología San Dámaso le llegó de manos del cardenal Antonio María Rouco Varela, gran canciller de esa casa de estudios en el año 2003.
Además de escribir numerosos artículos en revistas religiosas especializadas y de impartir conferencias y cursos en universidades de todo el mundo, el padre Domínguez Prieto compatibilizaba su intensa labor académica con su ministerio pastoral. «Era un gran sacerdote y siempre atendía pastoralmente a toda la gente, además de ser el director espiritual de muchos jóvenes», aseguraban ayer desde el Arzobispado. Prueba de ello, es que trabajó durante muchos años como vicario y también como capellán en numerosas parroquias vinculadas a sedes universitarias y colegios mayores.
Tercera muerte en Guadarrama
El Seminario Conciliar, situado en el número 9 de la calle San Buenaventura, albergará desde primera hora de la tarde de hoy la capilla ardiente de este sacerdote madrileño que recibió su ordenación el 20 de abril de 1991. El funeral se celebrará mañana a las 19.30 horas en la Catedral de la Almudena y estará presidido por el cardenal Rouco Varela.
Con estas dos muertes ya son tres las víctimas madrileñas que se ha cobrado la montaña, tras el fallecimiento, también el domingo, de una mujer de 40 años que sufrió una caída en una ladera helada de Cabeza de Hierro Mayor, el segundo pico más alto de la sierra de Guadarrama.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete