Nadal barre a Simon y se medirá a Verdasco por un puesto en la final
Rafa Nadal batió sin contemplaciones (6-2, 7-5 y 7-5) al francés Gilles Simon en tres sets y se clasificó para las semifinales del Abierto de Australia, primer 'Grand Slam' de la temporada, garantizando la presencia de un español en la gran final después del triunfo de Fernando Verdasco sobre Jo-Wilfried Tsonga por (7-6, 3-6, 6-3, 6-2).
El número uno del mundo, que podrá ahora suceder a su paisano Carlos Moyá como último finalista en Melbourne Park (1997), mostró sus galones en un partido en el que el prometedor Simon tan sólo tuvo opción en la segunda manga, cuando dispuso de una bola de set al resto.
Y es que de salida, el manacorí saltó muy 'enchufado' a la Rod Laver Arena para romper el saque de su oponente en el primer juego.
Un golpe que no encajó nada bien Simon, que cedió un segundo 'break' para propiciar el 4-1.
Con tanta tierra de por medio, Nadal no tuvo problemas para cerrar el set en un plácido 6-2 después de 33 minutos de acción, en los que el galo se llevó un correctivo mayor del merecido por su juego (nueve 'ganadores').
El segundo parcial tuvo un arranque calcado y el zurdo balear volvió a atrapar el servicio de Simon en el arranque del set. Sin embargo, el número seis del mundo logró igualar la contienda (2-2) para incluso colocarse por delante (3-2).
En ese momento, ambos jugadores optaron por la calma y afianzaron su saque hasta que Simon dispuso al resto con 5-4 de una bola de set tras conectar un gran revés. Pero, Nadal logró salvarla y darle la vuelta al marcador para cerrar el set (7-5), tras un largo peloteo marrado por Simon, con un juego en blanco sin necesidad de llegar a la lotería de la 'muerte súbita'.
Con dos sets en contra, prácticamente herido de muerte, Simon volvió a dejarse ir en el inicio del set. Nadal lo asedió desde el fondo de la pista y volvió a cobrar ventaja colocando el 2-1, del que Simon se recuperó para poner el 3-3.
Cuando la manga parecía encaminada al 'tie break', de nuevo el primer cabeza de serie del Abierto australiano 'apretó las tuercas' de su rival para colocar el 6-5 aprovechando un 15-40 a su favor. Ahí se acabó el encuentro, el balear no perdonó con su saque y selló su pase a semifinales a la primera por un nuevo 7-5.
Ahora, Nadal se medirá al héroe de la última Copa Davis de Mar del Plata (Argentina) en un duelo de zurdos al que llega imbatido en los seis precedentes entre ambos, del que saldrá el tercer finalista español en tierras 'aussies' después de Carlos Moyá (1997), Andrés Gimeno (1969) y Juan Gisbert (1968).
Tres de estas victorias del balear, además, llegaron en pista rápida (Indian Wells, Miami y Doha), si bien Verdasco se aferrará a su versión más madura y consistente para romper el gafe con Nadal, que le batió por última vez el año pasado en Roland Garros (6-1, 6-0 y 6-2).
Verdasco tumbó a Tsonga
Y es que el otro tenista español en liza esta jornada, Fernando Verdasco, también se clasificó brillantemente para las semifinales del Abierto de Australia, primeras de un 'grande' en su hoja de servicios, tras derrotar al francés Jo-Wilfried Tsonga (7-6, 3-6, 6-3, 6-2), aunque la mala noticia vino por parte de Carla Suárez Navarro, que se quedó en el camino tras caer ante la rusa Elena Dementieva (6-2, 6-2).
El jugador madrileño, que estrenará esta semana condición de 'top ten', sigue asombrando por su tenis y su buena cabeza. Pese a la resistencia de Tsonga, el zurdo heredó el papel del galo en 2008, cuando sorprendió a todos y se coló en la gran final ante el serbio Novak Djokovic, dejando
en el camino incluso a Rafa Nadal, que precisamente podría ser el próximo rival de Verdasco, si supera a Gilles Simon.
La final de la Copa Davis ha supuesto un cambio definitivo en 'Fer'. Con un saque poderoso y efectivo, un 'drive' demoledor y tranquilidad para superar los momentos complicados, el español supo cerrar el partido en cuanto vio el resquicio para ello, que llegó en el tercer parcial, momento en el que Tsonga perdió por primera vez su servicio. A partir de entonces, Verdasco se asentó de forma definitiva y agradeció que, salvo en la ronda anterior ante Andy Murray, su tiempo en la pista había sido escaso.
La primera manga se alargó por casi una hora y se tuvo que decidir en el 'tie-break'. Verdasco, en consonancia con lo mostrado en el saque, servía bien, y aunque Tsonga no lo hacía, las bolas de 'break' no aparecieron por la Rod Laver Arena, techada por la norma de calor extremo.
En la 'muerte súbita', el madrileño no dio demasiadas opciones a su rival (7/3) y tomó ventaja en el partido, aunque la alegría le duró poco, fundamentalmente porque su servicio bajó algo su efectividad y el del finalista de 2008, en cambio, subió. De este modo, rompió pronto y siguió sin dar concesiones al zurdo, cerrando por 6-3 el set.
Más de cien minutos tardó en tener el español su primera oportunidad de 'break', Verdasco pudo por fin 'robar' el saque a Tsonga y el madrileño se situó 4-0, luego tuvo cabeza para frenar la reacción del francés para quedarse a un paso de las 'semis'. Un 'break' tempranero le dio ventaja y en el sexto juego, evitó que el francés le devolviese la rotura. Fue el último aliento de su rival, que hincó la rodilla y dejó vía libre para Verdasco.
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