El reto de Mahmud Abbas
El goteo de muertos en Gaza se prolonga y sólo cabe esperar que no continúe cuando se produzca la transición presidencial en Estados Unidos el próximo 20 de enero. En las últimas horas Egipto y Francia han tenido una nueva iniciativa para lograr un alto el fuego que Israel estudiará. Lástima que el mero hecho de que Israel considere la inciativa de Egipto implica el que sea lo que fuere lo propuesto automáticamente queda descalificado para Hamás. Seguimos en una radicalidad en la que lo que es aceptable para Israel no puede ni siquiera ser considerado por los islamistas palestinos. ¿Cuántos muertos tienen que sumarse en la cuenta de los civiles de Gaza para que la posición de los dirigentes de Hamás se haga insostenible? Urge que todo mediador empiece por hacer ver a las autoridades palestinas de Gaza que no se puede ver a los caídos por los disparos del Ejército israelí sólo como mártires. También deben ir en la cuenta de quién les expuso a este ataque con su irresponsable actuación terrorista. Eso es algo que el legítimo presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). Mahmud Abbas, que hoy visita Madrid, sabe muy bien. Y por no aceptar esa radicalidad de Hamás, el ya de por sí escaso territorio bajo soberanía de la ANP está en este momento desprovisto de todo mandato efectivo sobre Gaza. Abbas merece recibir el respaldo de las autoridades españolas y europeas, pero dejando claro que el reto de la paz está mucho más entre los suyos que en la trinchera opuesta.
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