Medallas de quita y pon
Los dos concejales de IU en el Ayuntamiento de Toledo pretenden que se retire la Medalla de Oro de la Ciudad y la Medalla de Oro del Alcázar, que fueron concedidas al general Francisco Franco, que es una forma como otra cualquiera de activar la memoria histórica a ver qué pasa. Curiosamente, los ediles de IU todavía no han pedido excusas a los vecinos de Toledo por el fiasco que significó el pasado alumbrado de Navidad que llevó a cabo la Concejalía de Festejos de la Corporación municipal, estando al frente del departamento Carmen Jiménez, que ostenta escaño a través de esta opción política.
Conviene volver la vista atrás, lo más lejano posible, y retirar estas distinciones, ya que en opinión del concejal Aurelio San Emeterio las concedieron «autoridades franquistas», y quizá por ello también las pueden denegar «autoridades democráticas», con lo cual todos más o menos contentos y hasta la próxima.
Lo que de verdad interesa a los toledanos es saber cómo queda la iluminación navideña del presente año, que nos imaginamos será digna, dado que el alcalde Emiliano García-Page se ha puesto al frente de esta señalización festiva, para que no se repitan las anomalías que tanto disgustos llevaron hasta su mesa de regidor de la capital regional. Y en cuanto a las medallas honoríficas, pues da igual que se mantengan o se retiren porque el beneficiario está muerto, como bien sabe ya el juez Baltasar Garzón. Y los galardones son para disfrutarlos en vida.
En apenas una semana, tres señoras han sido asaltadas en el tramo de la calle de Alféreces Provisionales del Casco Histórico. A todas ellas les han robado el bolso por el método del tirón, siendo protagonistas del latrocinio jóvenes de corta edad, pero que ya tienen la lección aprendida en lo de adueñarse violentamente de lo que no les corresponde. Como el primer robo salió bien, pues repiten, y sería de desear que alguna vigilancia existiera en esta zona del corazón de la ciudad, por cierto muy transitada, para que los ladrones se lo piensen antes de cometer el delito.
Al parecer, dos de estos tironeros ya están identificados merced a las cámaras de seguridad del Museo del Ejército, con lo cual queda demostrado que no son muy duchos que digamos en el «oficio». Pero el susto no se lo quitan a las transeúntes asaltadas.
Los bomberos participantes en las IV Jornadas Nacionales de Rescate en Altura están entusiasmados con las actuaciones llevadas a cabo en la catedral primada, dada la visión soberbia de la monumentalidad de Toledo que pudieron gozar desde las torres del templo catedralicio. Sin duda alguna, las escaladas y descensos más impactantes de sus vidas, que difícilmente olvidarán.
José Ponos
ALFILERITOS
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete