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LA GUAPÍSIMA ACTRIZ ASTURIANA DESGRANA SU UNIVERSO VIAJERO

Paula Prendes: No me gusta ir de compras y menos cuando estoy de viaje

Paula Prendes: No me gusta ir de compras y menos cuando estoy de viaje Foto: ABC

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—¿Lo de 'este verano playa o montaña' cree que se ha quedado antiguo?—Totalmente obsoleto. Teniendo en cuenta lo baratos que están los vuelos la opción de viajar a ciudades europeas es muy recurrente. Además las personas que disponemos de poco tiempo cada vez recurrimos más a vivir experiencias increíbles y emocionantes en poco tiempo como tirarse en paracaidas, hacer submarinismo bajo el hielo, bucear con tiburones...—¿Es de las que vienen relajadas tras hacer un viaje o más bien regresa agotada?—Si llego agotada es que no he hecho el viaje que yo quería. Sufro mucho estrés en mi día a día, así que aspiro a pegarme viajes de relax y placer.

—Cuando una llega a la fama, ¿se piensa mucho más la confección de la maleta (tipo bikinis que den bien en fotos, no repetir trajes...) para estar prevenida por lo que pueda surgir o sigue viajando para evadirse?—Depende del destino que elijas. Si me voy a Lisboa me pongo las chanclas y el moño, pero si voy a Ibiza ya sé que me voy a encontrar un montón de paparazzi, así que procuro mirar más por mi estilismo.—¿Ha pagado dinerales por exceso de equipaje o sabe controlarse con las compras cuando va de viaje?—La verdad es que tengo la suerte de ser todo lo opuesto a una compradora compulsiva. No me gusta ir de compras y menos cuando estoy de viaje. Con una maleta pequeñita me apaño de maravilla.—¿Quedan rincones en España donde pueda pasar unos días inadvertida o hay que mirar al extranjero para estar tranquila?—Por ahora vivo la fama como algo bonito, la gente no me arranca los botones de la camisa... así que creo que aún existen lugares de España en los que puedo pasar totalmente inadvertida.—Recomiende un lugar para no hacer nada y otro para soltarse la melena...—Para no hacer nada y pasar de todo está Boiro, un pueblo de Galicia en la Ría de Arousa donde he pasado un montón de veranos con mi familia. Lo de soltarse la melena supongo que Ibiza, Mallorca, Cádiz, Madrid... en realidad en cualquier rincón de España te puedes desmelenar, ¿no? Pero a mí no me gusta desmelenarme.—¿Cuál es la fiesta popular en la que se ha portado más salvajemente?, ¿cómo la recuerda?—El Carmín de la Pola, en Asturias. Durante el día un montón de gente se reúne en el campo con botellas de sidra, tortillas de patatas, empanadas, bollos preñaos... todo muy idílico. Cuando cae la tarde se baja a los bares del pueblo, Pola, y durante el camino los vecinos te tiran cubos de agua desde sus casas. Toda Asturias acude a esa fiesta que se celebra en verano, es muy divertida y a la vez muy 'destroyer'.—Un destino que la haya decepcionado y otro que la haya sorprendido en positivo.—Me decepcionó el Algarve, en Portugal, me resultó muy artificial y me sorprendió Chile, qué maravilla de país... por su extensión, los espacios abiertos, la filosofía de vida de los chilenos, el ritmo del día a día... sin duda Sudamérica es un lugar al que deseo volver.—¿Guarda algún viaje en su memoria que le haya supuesto madurar, que haya regresado siendo otra persona?, ¿por qué sucedió eso?—Bueno, no se puede considerar un viaje porque estuve un año entero. Estuve viviendo en Roma durante el tercer curso de la carrera, viajé por toda Italia en plan mochilera y de albergues, me compré una moto y me la robaron... Fue un año increíble e inolvidable que me cambió absolutamente, abrió mi mente y descubrí muchas cosas de mí misma.—Usted es asturiana: véndame Asturias como destino turístico sin utilizar la palabra fabada ni Covadonga.—Asturias se promociona sola porque es un lugar mágico. Tiene ese punto de melancolía por el clima, el verde, sus altas montañas que combina perfectamente con el caracter campechano, abierto y acogedor de su gente. De todas formas prefiero no promocionarla demasiado pues si se llenara de turistas creo que perdería su esencia, está bien como está.—A estas alturas de la vida, ¿qué le pone más, un viaje en plan aventura a un sitio remoto o meterse en un convento y no escuchar a nadie?—A mí no me metes en un convento ni a tiros.—Un famoso viajando en clase turista es como...—...una gota en el mar. Muy común, ser famoso no significa ser un extraterrestre.—¿Necesita unas vacaciones?—Síííííí, me encantaría irme muy lejos, mucho tiempo y a un lugar con sol donde pueda realizar actividades excitantes.

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