CURIOSIDADES
Famosos que dilapidaron sus fortunas y acabaron en bancarrota
Nicolas Cage, Kim Basinger y Evander Holyfield son solo algunas de las celebrities que, debido a sus malas gestiones económicas, adicciones y caprichos han llegado a perder más de 100 millones de dólares en alguna etapa de sus carreras

Ganar grandes cantidades de dinero no garantiza ser millonario toda la vida, sobre todo, si aquellos que lo poseen no saben gestionar de forma adecuada cantidades tan altas. La fama y el éxito no van siempre ligados con la fortuna, esto es así. Además, una repercusión pública muy temprana puede llevar a sus protagonistas a acabar en un lado muy oscuro o, simplemente, arruinados.
Malas gestiones, demasiada confianza, inversiones dudosas, extravagantes caprichos y adicciones son las principales causas que llevan a algunas celebrities a dilapidar sus fortunas y a pasar de tener cifras con incontables ceros en su cuenta a perderlo todo. Estas cinco son solo algunas de ellas .
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1

Wesley Snipes
El actor que dio vida a Blade en la exitosa trilogía del mismo nombre supo enseguida lo que era tener fama y éxito, pero también lo que significa perderlo todo, tanto es así que acabo hasta en la cárcel.
En 2006, Wesley Snipes se declaró en bancarrota tras malgastar todas sus ganancias. Posteriormente, el artista fue acusado de evadir impuestos, o dicho de otra manera, se escaqueó de pagarle al fisco 12 millones de euros, lo que le costó tres años en una prisión de Pennsylvania.
2

Kim Basinger
La actriz que fuera uno de los mitos eróticos más importantes del cine en la década de los 80 una vez lo tuvo todo, pero también saboreó lo que significa caer en bancarrota . En lo alto de su carrera no solo se permitía los lujos típicos de la vida de artista, sino que, además, se decidió a comprar un pueblo conocido como Braselton, en Georgia, para convertirlo en un parque temático de Hollywood. Una mala decisión.
Allá por 1993 se comprometió a protagonizar la película Mi obsesión por Helena, dirigida por la hija de David Lynch, pero esto nunca llegó a suceder ya que se negó. El incumplimiento de contrato le llevó a pagar más de 7 millones de euros en concepto de penalización. Esto, sumado al fracaso inmobiliario que supuso Braselton y que tuvo que malvender por menos de 1 millón de euros, le condujo a declararse en bancarrota e incluso a retirarse, temporalmente, de la interpretación.
3

Nicolas Cage
El conocido actor Nicolas Cage llegó a ser uno de los actores mejor pagados de Hollywood y su cuenta bancaria sumó más de 150 millones de dólares, cifra que dilapidó en poco tiempo.
El intérprete de Leaving Las Vegas culpó a su administrador de su lamentable situación financiera, pero lo cierto es que acumulaba un sinfín de caprichos bastante costosos. Dos castillos, quince casas, una flota de yates y Rolls Royces, una isla en Las Bahamas e incluso dos cobras albinas que le costaron 270.000 dólares. Todas estas propiedades y pertenencias no se mantienen solas y requieren de una gran suma de dinero, cantidad que el artista no tenía y que hizo que tuviese que aceptar papeles pequeños y poco importantes para tratar de mantenerse a flote.
4

Lindsay Lohan
Cuando la fama llega a una edad temprana es necesario mantener los pies en la tierra para no acabar sumido en adicciones o malgastando el dinero. Lindsay Lohan es un claro ejemplo de lo que pasa cuando no se lleva a cabo esta premisa.
Tras ganar una gran suma de dinero y de convertir a sus padres en millonarios , la actriz entró en un espiral de drogas, alcohol y problemas con la justicia, que le obligó, en 2007, a declararse en bancarrota. Años más tarde sería su madre, Dina Lohan, la que pasaría por la misma situación al verse incapacitada para pagar los casi dos millones de dólares que acumulaba en deudas.
5

Evander Holyfield
El afamado boxeador, al que todos recordarán por el combate en el que Mike Tyson le mordió en la oreja, llegó a ganar una gran fortuna a lo largo de su carrera, más de 222 millones de euros . Pero, poco a poco, y debido a sus malas inversiones y sus peores decisiones empresariales empezó a perder gran parte de esa cifra. Tanto es así que, en 2008, fue desahuciado de su mansión de 109 habitaciones por no pagar la hipoteca que ascendía a más de 11 millones. Ser padre de once hijos -de diferentes madres- y divorciarse hasta en tres ocasiones tampoco ayudó a su estabilidad económica.
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