Baleares recula y sí dejará trabajar a los DJ, pero con limitaciones
Podrán trabajar siempre y cuando no se coma ni se beba en el recinto ni ofrezcan servicios propios de ocio nocturno

Lío del Gobierno de Baleares con los DJ. Primero les consideró una profesión prohibida en todas las islas y, cuando los empresarios del ocio nocturno lo han hecho público, ha rectificado levemente para permitirles trabajar siempre y cuando no se coma ni se beba ... en el recinto ni ofrezcan servicios propios de ocio nocturno. Todo empezó cuando la Dirección General de Emergencias contestó a una consulta remitida hace unos días en la que se preguntaba si era posible la actuación de pinchadiscos en la isla de Ibiza. El documento remitido por el Ejecutivo insular prohíbe el trabajo de DJ con la justificación de las medidas contra el Covid-19. «La actuación de un DJ es una actividad de amenización por medios mecánicos o electrónicos propia de sala de fiesta, sala de baile, café-concierto, discoteca, y bar de copas. No se puede considerar ni música ambiental ni tampoco música en vivo, por lo cual es una actividad que no está permitida con la normativa actualmente vigente», explica el Ejecutivo insular.
El Govern se remite al acuerdo del Consell de Govern del pasado 7 de mayo (que fue modificado parcialmente por el Acuerdo del de 21 de mayo) por el cual se aprobaba el nuevo Plan de Medidas de Prevención, Contención y Coordinación para Hacer frente a la Crisis Sanitaria Ocasionada por el Covid-19. Así, insiste en que «la música ambiental en los establecimientos no puede superar los 60 decibelios» y subraya que «se suspenden la actividad de los establecimientos que ejercen las actividades propias de sala de fiesta, sala de baile, café concierto, discoteca y bar de copas».
La noticia hizo estallar al sector del ocio nocturno y poco después de empezase a moverse por las redes sociales, la Consejería de Presidencia, Función Pública e Igualdad daba marcha atrás y enviaba una corrección de su respuesta en la que permitía trabajar como pinchadiscos, pero con importantes restricciones. Así, los establecimientos que organicen actividades culturales de música en vivo –y una actuación de un DJ puede serlo- pueden trabajar siempre y cuando renuncien a «ofrecer servicios propios de ocio nocturno y prohíban la comida y la bebida en espacios cerrados mientras se produzca la actividad cultural».
Cabe recordar que el sector del ocio nocturno, y en concreto el de las discotecas, mueve millones de euros cada año en Baleares, especialmente en la isla de Ibiza, donde el turismo que llega cada temporada estival desde la apertura de los locales hasta su cierre es uno de los principales soportes económicos de la mayor de las Pitiusas.
De hecho, según el Anuario de Turismo de las Islas Baleares de 2016, editado por la Fundación Gadeso, el ocio nocturno genera sólo en Ibiza 400 millones de euros y más de 8.000 puestos de trabajo.
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