crimen machista
El trágico final de María Celeste, asesinada por su marido en Estepa delante de su hijo menor
En la localidad sevillana de la Sierra Sur, que decretará tres días de luto oficial, no se explican el asesinato y posterior suicidio porque no había denuncias previas de violencia machista ni nada que pudiera hacer sospechar el dramático suceso
Un hombre mata a su mujer con una escopeta de caza en Estepa y se suicida

En la localidad sevillana de Estepa nadie se explica lo ocurrido en la noche del sábado en el domicilio de María (46) y Alberto (49), una pareja aparentemente bien avenida que no había dado problemas y que no era en absoluto conflictiva. El alcalde confirma que no había ninguna denuncia previa de violencia machista ni ningún otro incidente que hiciera sospechar que Alberto, que trabajaba en tareas agrícolas, fuera a asesinar a su mujer con su escopeta de caza en presencia, al menos, de uno de sus dos hijos, el más pequeño, de 11 años. Fue él quien avisó a un familiar para contarle la tragedia que acababa de ocurrir en su vivienda. La Policía Local de Estepa y agentes de la Guardia Civil se encontraron con un panorama desolador en el piso de esta familia «humilde y trabajadora», como la define Antonio Jesús Muñoz Quirós, que va a decretar tres días de luto en su pueblo, donde se suspenderán todos los actos oficiales y las banderas ondearán a media asta en señal de duelo por la tragedia.
El asesinato de María y posterior suicidio de Alberto, un desenlace habitual en este tipo de crímenes, deja quizá sin respuestas a tantos interrogantes. Ella trabajaba en el sector del mantecado, la principal actividad industrial de ese pueblo de la Sierra Sur de Sevilla, y él en tareas agrícolas. Un vecino define a Alberto como una «persona muy abierta y afable», pero también «muy celoso». Otra vecina dice que era «superagradable». La pareja vivía en la planta superior del número 30 de la calle Granada y en el momento del asesinato sólo estaba su hijo menor (11), según confirman los vecinos. La escopeta de caza con la que mató a su mujer revela una afición cinegética de la que tampoco se conocen detalles. Los dos hijos que tuvieron, uno ya próximo a la mayoría de edad, estaban también perfectamente integrados en el pueblo, según cuenta el alcalde, que se declara «consternado» por lo ocurrido. «Todos estamos hoy así en el pueblo», dice.
De hecho, a esta hora de la mañana apenas se ve circular a nadie por la calle y todo está cerrado a cal y canto, especialmente en la calle donde ocurrió el crimen.
Los niños, que están recibiendo ayuda psicológica, están este domingo con los abuelos y otros familiares, impactados todos por un suceso que cambiará por completo sus vidas. Como la de tantas otras familias azotadas por la violencia machista. Ana, Fátima, Rocío, Laila, Cándida, Gracia, Andrea, Thais, Vanesa, Bianca, A.B.F, Natia, Rachida, Florica, Soledad, Nombre no conocido, Petri, Laura, Ammal, Rosi, Laila Mercedes, Susana, Juliana, Sara Abigail, Gertruida, Margarita, Manuela, Mercedes, Mónica, Pilar, Mari Àngels, Amparo, Lorena, María Elizabeth, Yaneli, María Nieves, Fadoua Akkar, Mainca, Hafsa y Estela son las 40 víctimas mortales de violencia de género en lo que va de año, a la que se suma ahora María. Suman 1.286 desde 2003, año en el que comenzaron a contabilizarse en las estadísticas oficiales en el país. Muchos de sus hijos quedaron huérfanos como ahora los dos de María y Alberto.
Condena y más pulseras
El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, ha condenado hoy “rotundamente”, en las vísperas de la conmemoración del 25-N, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, cualquier tipo de violencia hacia la mujer y niñas, “una lacra en la que no podemos dudar a la hora de unir y alzar nuestras voces contra aquellos que la cometen y a quienes la blanquean por su propio interés”. En cifras, desde enero se contabilizan 9 asesinatos de mujeres, y dos menores por violencia vicaria, a la espera de que se confirme, por parte de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Genero, el caso registrado en la noche de ayer de una mujer en el municipio sevillano de Estepa, de 46 años y dos hijos menores, lo que elevaría a diez las víctimas en Andalucía.
Según los datos extraídos del informe mensual del Sistema de seguimiento integral de casos de violencia de género, Sistema VioGén, correspondiente a septiembre, el número de pulseras de alejamiento activas en Andalucía creció un 10% en el mes de septiembre respecto a 2023, hasta alcanzar los 1.170 dispositivos impuestos por los juzgados de Violencia de Género para el cumplimiento de orden de protección y de alejamiento.
Esta cifra, que representa el 35,78% del total nacional y 158 más que en el mismo mes de 2023, cuando se alcanzaron los 1.552, pone de manifiesto que la implantación de este tipo de dispositivos sigue estando plenamente consolidada, con cifras muy por encima de la media nacional, ya que la tasa por millón de mujeres de 15 años o más en Andalucía es de 455,7, más del doble de la media nacional, establecida en 223,9.
Desde principios de año hasta septiembre 7 mujeres han sido asesinadas en Andalucía por sus parejas o ex parejas, y dos menores por violencia vicaria, si bien en el mes de octubre se han registrado dos casos más en la provincia de Almería, lo que eleva a 9 las mujeres asesinadas. Sin contabilizar el caso de Estepa, pendiente de confirmación.
Fernández ha recordado las herramientas disponibles, como el teléfono 016, de atención a víctimas, familiares y entorno de casos de violencia machista, que en septiembre recibió 1.289 llamadas en Andalucía, lo que representa el 13,88% nacional, entorno en el que se alcanzaron las 9.286 llamadas.
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