DIRECTOR DE CAIXABANK en andalucía
Juan Ignacio Zafra: «Los empresarios son las personas que más admiro, están en otro nivel»
«Andalucía debe crear industria en sectores en los que es fuerte, el valor añadido del agroalimentario se lo llevan otros»
El director de la territorial de CaixaBank cree que la región tiene ahora «su mejor nivel directivo»
«La concentración bancaria en Europa es ciencia ficción, aunque haría falta para competir con los americanos o chinos»
Juan Ignacio Zafra (Jaén, 1963) inició su carrera en CaixaBank como gestor en una oficina con solo 26 años. Desde entonces, toda su vida profesional ha estado ligada a la entidad y se ha convertido una figura clave en muchas de las adquisiciones ... y fusiones que ha protagonizado el banco.
Primero, fue ejecutivo en Málaga durante una década para pasar luego a ser delegado general de geografías como Valencia-Castellón o el Levante-Murcia y, posteriormente, dirigir territoriales como Castilla La Mancha o Andalucía Oriental y Murcia.
Sin embargo, este largo periplo en el sector bancario ha sido posible gracias al giro de timón que le provocó una lesión de rodilla. Este percance le alejó del que era entonces su objetivo: convertirse en jugador de fútbol profesional en el Real Betis Balompié. Ahora capitanea la territorial de CaixaBank en Andalucía, la entidad en la que casi uno de cada cuatro habitantes tiene una cuenta y en la que el 51% de los jubilados de la región deposita su pensión.
Amante de la música indie y seguidor de Los Planetas, Zafra es también cinéfilo y taurino y tiene como uno de sus escritores favoritos a Manuel Chaves Nogales. Pero si hay alguien a quien admira, esos son los empresarios: defiende fervientemente que se debe poner de moda «crear riqueza y empleo» y quiere hacer atractivo el sector financiero. Es el motivo que le ha llevado a conceder esta entrevista. «No me prodigo mucho», reconoce.
Considera que CaixaBank tiene «espíritu» de caja de ahorros y, por otro lado, califica de «evidente» que en España hay espacio para la concentración bancaria, aunque asegura que su entidad fiará el crecimiento al orgánico. «En el último plan estratégico tuvimos la operación corporativa más importante de la historia de España», subraya.
Más escéptico se muestra a la hora de abordar la concentración en Europa: «es ciencia ficción» todavía porque sería necesario, primero, un marco común. «Haría falta para ser más eficientes y poder competir con los bancos americanos y chinos«, valora.
Este directivo defiende que en Andalucía se apueste por crear industria en torno a aquellas actividades en las que ya destaca la región. «Parte del valor añadido del sector agroalimentario se lo llevan otros», lamenta, a la vez que subraya que esta comunidad tiene el nivel directivo «más alto de su historia».
—¿Cómo cree que va a evolucionar la economía en Andalucía?
—Las previsiones de la mayoría de los analistas coinciden en que liderará el crecimiento del PIB en 2025. Considero que claramente va a ser así y soy incluso más optimista. Andalucía tiene un marco de estabilidad legal e institucional que hace muy interesante cualquier proyecto.
—¿Qué sectores van a impulsar ese crecimiento?
—Soy muy partidario de hacer mejor aquello que ya hacemos bien. Somos referentes en el agroalimentario y el turismo. ¡No hay que olvidar que somos muy buenos en eso y hacerlo mejor si cabe! A veces da la sensación de que huimos de esos conceptos. Hay una gran esperanza en la industria, tenemos que seguir trabajando. Creo que la vinculada a la energía va a seguir dándonos alegrías y también las relacionadas con la tecnología. Tenemos que seguir trabajando en la economía del conocimiento como son universidades, la transferencia de conocimiento, las universidades privadas… Hay todavía un flujo muy interesante.
—¿No se impulsa lo suficiente el sector agroalimentario o el turístico?
—Nos queda mucho recorrido con la industria vinculada a ese sector. Hay zonas en las que sí, pero en general en Andalucía parte del valor añadido del sector agroalimentario se lo llevan otros. ¡Es más fácil construir un modelo industrial sobre algo que ya haces bien que sobre algo que no sabes! La gran operación que cambió nuestra posición en el mundo y permitió que exportásemos por primera vez más aceite a Estados Unidos que Italia fue que Dcoop comprase el 50% de la empresa líder allí. Ese tipo de operaciones son las que tenemos que animar.
«Es más fácil construir un modelo industrial en algo que ya haces bien, que sobre aquello en lo que no tienes experiencia»
¡Uno de los grandes retos que tiene la economía andaluza es tener empresas más grandes! Firmas más competitivas, que puedan invertir más en tecnología, se puedan modernizar y puedan atacar los mercados globales. Necesitamos empresas de más tamaños. Nosotros estamos cien por cien por ayudar en ese sentido.
—Al hilo de tener empresas de mayor tamaño, una vía para ello son las fusiones y adquisiciones, que precisamente batieron récord el año pasado en la región. ¿Usted percibe más movimiento?
—Somos muy respetuosos con todo el mundo, intentamos no opinar sobre la competencia. Nuestro consejero delegado explicó, durante la presentación de resultados, que hay un baremo que mide la concentración del sector bancario...
—Le preguntaba más bien por las compañías andaluzas.
—Sí, pero por dar una guía. En el sector bancario ahora mismo en España se ocupa el puesto 17 en cuanto a concentración. Hay espacio para la concentración y es evidente. Nosotros solo y exclusivamente contemplamos el crecimiento orgánico y en Andalucía estamos muy concentramos en eso. Las cosas a veces llegan y uno está preparado, pero el plan estratégico dice claramente que esa aceleración del crecimiento será con orgánico.
—¿Cuáles cree que son las debilidades y fortalezas del tejido productivo andaluz?
—Más allá de la estabilidad institucional, ¡estamos delante del mejor nivel empresarial y directivo de la historia de Andalucía! Tiene que ver con más preparación y muchísima gente que ha salido y luego ha vuelto. O bien han creado empresas o se han convertido en directivos en grandes compañías andaluzas. ¡Al final las empresas somos personas y las personas son las que hacen grandes hitos! Es el factor determinante. Tenemos dos fortalezas más: un clima estupendo y una capacidad de energía limpia impresionante que será importantísima para el futuro.
También llevamos años en los que la población crece. Significa que las cosas van bien. Hay otros sitios en los que hay más renta per cápita, pero decrecen en población. A la larga es como los negocios en los que deja de entrar gente... En cuanto a debilidades, una fundamental es que necesitamos empresas más grandes y competitivas. Otro reto es el agua y la gestión responsable de los limitados recursos hídricos con los que contamos para seguir posicionando sectores como el agro y el turismo. También tenemos que trabajar la mano de obra y ahí la FP Dual juega un papel muy importante. Desde la Fundación Dualiza estamos empujando mucho en ese sentido. Hay que sacar más voluntades desde el colegio o la universidad de gente que quiera tener empresas y crear riqueza y empleo.
«La mayor debilidad de Andalucía es que necesita empresas más grandes y más competitivas»
—Usted quiere poner de moda ser empresario.
—Las personas que más admiro son los empresarios, están en otro nivel. Se juegan mucho y lo hacen por algo que tiene un componente emocional y de pasión. Empresarios es también cualquier autónomo. El tejido empresarial andaluz es una de las cosas en las que nos va bien, lo estamos haciendo crecer muy bien, tanto en autónomos como en empresas. Hay cierta desigualdad dentro del territorio, pero en global en los últimos años tiene una pinta estupenda.
—Los microcréditos de la entidad a los emprendedores imagino que servirán de termómetro, ¿cree que ha habido un despertar de la vocación empresarial?
—El crédito empresarial aumentó el año pasado casi un 40%. Se ven más vocaciones y más ganas de hacer cosas, aunque seguramente deberíamos tener más diversificación. Me parece muy bueno que se conceda una Medalla al presidente de los empresarios andaluces, Javier González de Lara, o que se cree el Día de la Empresa. Los empresarios necesitan gestos y estamos en el buen camino. Hay un consenso general en Andalucía de que ser empresario está bien porque se genera riqueza. Sin embargo, tenemos que trabajar el gran problema estructural de la economía andaluza que es el desempleo. ¡Es el que nos lastra!
«El problema de la vivienda se ataja poniendo más suelo en el mercado. ¡Es de primero de carrera!»
Otro gran problema es la vivienda, pero no solo en Andalucía. Sin tener competencias, Ursula von der Leyen ha hablado de destinar recursos a ello y es muy llamativo. Las políticas realizadas hasta ahora no serán suficientes porque es un problema de oferta. ¡Es de primero de carrera! Se consigue poniendo más suelo en el mercado de forma ágil y rápida. Vamos a estar muy atentos a todo lo que tenga que ver con viviendas de protección. Pero creo que debemos ir más deprisa, hay que cambiar cosas. Todo lo que no sea eso creo será atajar mal el problema. Hay que poner más oferta y en ella tienes la capacidad de limitar precio si quieres para determinadas características. También se puede ayudar mucho desde el punto de vista fiscal, se pueden empujar mucho en ese sentido para ayudar a los jóvenes.
—¿Qué noticias tiene para los aspirantes a comprar una vivienda en los próximos meses? ¿Cuánto más bajarán los tipos?
—Somos muy competitivos. El año pasado concedimos un 52% más que el anterior. Estamos siendo muy ambiciosos en la captación de hipotecas. Quien viene y hace una hipoteca con CaixaBank se va satisfecho, aunque luego otra cosa es que tiene muchos años para pagarla... Cuando se acuerda uno de eso, le cambia un poco la cara. La realidad es que nos estamos comiendo una parte importantísima del mercado de hipotecas en Andalucía, que es muy diverso. Lo mismo tienes una de 30.000 euros en un pueblecito o las magníficas que hacemos en Marbella para no residentes… Se ha creado allí un gran mercado, que por cierto se amenaza con políticas públicas. Se anunció que se iban a penalizar las compras de extranjeros no comunitarios, creo que eso precisamente no amenaza la vivienda de jóvenes.
—¿Cómo va a evolucionar la red de sucursales de CaixaBank?
—Ahora mismo tenemos 739 sucursales, once centros de banca privada, un centro de instituciones y 23 centros de empresas. Es más del doble que la siguiente entidad en Andalucía. Es un momento de absoluta consolidación: ni cerramos oficinas ni tenemos previsto cerrarlas. Tenemos un número con el que estamos cómodos con un 51% de oficinas en la red rural. Tenemos 80 oficinas en las que somos única entidad en la plaza y un 'ofibus' que asiste a 25 poblaciones a las que no iría nadie. Forma parte de nuestro compromiso y de la forma de entender la no exclusión financiera. Andalucía suma 5.200 empleados de la Caixa.
«No me termina de convencer la ciencia ficción de la concentración bancaria en Europa, aunque sería bueno»
—¿Cree usted necesaria una concentración bancaria en Europa?
—Esa ciencia ficción no me termina de convencer. Ahora mismo no se dan las condiciones: no hay un marco ni un fondo de garantía de depósitos común. ¡Es complejo! Nosotros estamos preparados para todo. La consolidación bancaria sería buena para Europa, claro, como la fiscal... Haría falta que Europa fuera más competitiva para poder ser más eficientes y que los bancos europeos puedan competir con los americanos y los chinos. ¡Y para tener mayor músculo! Hay demasiada intervención por parte de los países como para plantearlo. Nosotros tenemos un banco en Portugal y es independiente a pesar de ser 100% nuestro.
—Ahora sí, hablemos de ello. ¿Qué opina CaixaBank sobre la OPA de BBVA a Sabadell? ¿Le preocupa?
—Tenemos la buena costumbre de no opinar de lo que hacen los competidores, para eso están los reguladores y sus accionistas que sabrán qué hacer. Nosotros estamos preocupados por crecer y por que nuestros clientes estén atendidos y bien asesorados con sus ahorros. Con eso ya tenemos faena suficiente. Si hay o no algo, estaremos preparados en cualquier caso.
—Esta misma semana, el Gobierno ha ampliado por quinta vez el plazo para desinvertir en CaixaBank, donde el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) posee el 18% del capital social. ¿Cómo lo valoran?
—Forman parte de nuestro consejo de administración y estamos cómodos. Entiendo que les va bien, ahora renuevan su consejero y son libres de hacer con su participación lo que consideren conveniente. ¡No nos incomodan para nada! Sinceramente, no es una inquietud que nos produzca ninguna desazón. Nosotros somos un banco atípico, un accionista tiene el 32% y destina una parte importantísima a acción cultural y social.
—¿Cuáles van a ser las líneas del nuevo plan estratégico de CaixaBank para los años 2025-2027?
—Hay que ponerlo en contexto con el cierre del anterior. Tuvimos la operación corporativa más importante de la historia de España y terminó con un éxito notable. No se entenderían los próximos tres años sin esa operación corporativa que nos lleva a ser un banco mucho más completo y transversal geográficamente. Los tres grandes ejes del nuevo plan están definidos: la aceleración del crecimiento, la transformación global y la sostenibilidad, con foco en lo social y medioambiental. ¡Queremos doblar el crecimiento del mercado!
—¿Cómo se aterriza ese plan estratégico en Andalucía?
—Andalucía será protagonista en esa aceleración del crecimiento. Por ejemplo, el equipo de CaixaBank Tech estaba concentrado solo en Madrid y Barcelona. Hace unos años abrió una sede en Sevilla y la previsión es que el año que vienen tengamos 200 compañeros trabajando en la ciudad. También somos protagonistas en el ámbito social del banco, MicroBank dio préstamos en 2024 por 353 millones en Andalucía, la cifra récord en España. En cuanto a los microcréditos vinculados a los negocios y empresas, concedimos más del 20%.
—Si culminar la integración de Bankia fue el mayor hito del último plan, ¿cuál será el logro del actual?
—Sería muy importante que el público, accionistas, empleado y todos los 'stakeholders' tengan una satisfacción enorme con el aporte de CaixaBank a la sociedad. Los grandes valores de la Caixa que nace en 1904 tienen que ver con el liderazgo, el compromiso social y la confianza. Somos una caja de ahorro que se tuvo que transformar en un banco porque la ley así lo exigió. Así fue durante 110 años y solo llevamos como banco poco más de una década. Tenemos espíritu de caja de ahorros, muy competitiva, pero de caja de ahorros. ¡Se nos nota muchísimo!
«Las cajas de ahorro pretendían evitar la exclusión financiera y tener un progreso muy cercano al territorio»
—Quiere decir que la competencia no tiene ese espíritu.
—Hay muchos con espíritu de banco. También hay alguno que tiene espíritu de caja de ahorro, seguramente, sí. Si piensa en Andalucía, somos el compendio de muchas cajas de ahorro y de algún banco. El hecho de la Caixa apostara en su momento por incorporar en el proyecto de Banca Cívica a Cajasol o en el de Bankia a Caja Madrid o Caja Granada… Todo eso hace que seamos los herederos de muchísimos proyectos que tienen que ver con el concepto social. Las cajas de ahorro pretendían evitar la exclusión financiera y tener un progreso muy cercano al territorio. También trabajaban con un marcado compromiso para que la sociedad se desarrollara de una forma determinada. Creo que esos tres aspectos están más vigentes que nunca.
—La territorial de Andalucía existe tal y como la conocemos hoy desde 2022, cuando se fusionaron la de Andalucía Occidental y Oriental, y usted lleva al frente desde entonces. ¿Por qué le gustaría ser recordado?
—Por ser una buena persona, sinceramente. Poco más. Me gusta tener contacto con mi gente y con mi equipo. Fíjese con que poco me conformo.
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