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ENTREVISTA

Remedios Navarro: «No he dimitido, no me han echado como dicen: sigo siendo la gerente»

La gerente del Maestranza y la Sinfónica habla tras haber sido relegada en la presentación de la temporada del teatro

Remedios Navarro PEPE ORTEGA

JESÚS MORILLO

La directora gerente del Teatro de la Maestranza y de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS), Remedios Navarro , anunció el pasado febrero a las administraciones que dejaba el cargo cuando expirara su contrato el próximo 31 de diciembre, tal como adelantó ABC . Los motivos son personales , pero también pesó la situación de asfixia económica y el rechazo de las administraciones del consorcio del Maestranza — Gobierno, Junta, Ayuntamiento y Diputación — a su plan estratégico, que contemplaba aportaciones extraordinarias para enjugar un déficit provocado por los recortes de fondos públicos. Desde entonces, Navarro se ha mantenido en segundo plano y ello pese a la crisis de la Sinfónica; las críticas vertidas por su director artístico, John Axelrod , por considerar que no ha estado en pie de igualdad con el del teatro, Pedro Halffter ; y la decisión de la Junta y el Ayuntamiento de replantear el modelo de relaciones y el convenio suscrito entre el teatro y la ROSS. La gerente ha evitado asuntos polémicos y se ha centrado en la gestión. Pero un hecho reciente le ha llevado a hablar: la decisión tomada por algunas administraciones de que no estuviera sentada junto a ellas en la presentación de la temporada del Maestranza.

– Ha estado doce años al frente del teatro y la orquesta, ¿qué balance hace?

– Considero que mi gestión ha sido muy positiva, ha habido más luces que sombras. Entre los hitos está llevar a cabo el proyecto de ampliación y remodelación, de 2005 a 2007, del que salió un teatro renovado y moderno, que permitió en la temporada 2009/10 hacer hasta once títulos de diverso formato. Después se rebajaron, se hicieron unos recortes dramáticos. Otros hitos son la liquidación de la deuda histórica de la orquesta, su integración en el teatro en 2007 y las giras que hicimos por China y Centroeuropa. Otro fue la aprobación del plan estratégico a cuatro años, que le daba estabilidad al teatro.Con la crisis, se acabó en 2010. Otro hito fundamental de los seis años de crisis ha sido poder mantener el mismo nivel de calidad para la orquesta y el teatro, así como los puestos de trabajo.

– ¿El recorte de las administraciones, cuyas aportaciones cayeron de 8,7 millones a 3,8 en cinco años, es el origen de los problemas del teatro?

– He vivido los años más triunfales y también seis años de profunda crisis. El teatro se adaptó perfectamente a ella y teníamos un superávit de 1,7 millones a finales de 2012, que hemos utilizado hasta el 2014. De 2009 a 2011 hice un recorte, con un exhaustivo control del gasto, que acompañamos de una mayor generación de recursos propios, con mayor alquiler del teatro e incremento de patrocinios. Éramos sensibles a la crisis y nos adaptamos, con un 36% de aportaciones menos en 2012. Pero en octubre de ese año nos comunican las administraciones un recorte del 56%. Y no nos podemos adaptar, se había sobrepasado la línea roja.

– Ahora los fondos públicos son de 4,4 millones, ¿se puede mantener el teatro con esas aportaciones?

– No. En seis años el teatro ha dejado de percibir de las administraciones 24,2 millones. En la temporada 2009/10 hicimos recortes en programación, pero desde la siguiente hemos mantenido las funciones de ópera y la calidad. Y después de 24,3 millones menos, que tengamos dos millones de déficit... cualquier gestor de empresa podría decirle que estos datos son muy positivos y acreditan el esfuerzo que se ha hecho. Hemos actuado sobre 22 millones en un presupuesto anual de 8 millones, que era de 13 en 2009/10. Todo se ha adaptado a la crisis y eso lo dicen los auditores. Deloitte afirma que este teatro para cubrir sus gastos estructurales necesita 5,3 millones entre las cuatro administraciones. Lo demás, con la taquilla y parte proporcional de patrocinios se cubre toda al programación y gastos de explotación y derivados. Este teatro para sobrevivir necesita esos 5,3 millones.

Remedios Navarro PEPE ORTEGA

– ¿Eso se lo ha dicho a los políticos?

– Esos 5,3 millones es lo que le presenté a las administraciones en octubre en un plan estratégico, elaborado con los equipos del teatro y verificado por Deloitte. No se aprobó, porque estábamos en un déficit de 1,7 millones y de alguna forma se le pedía una aportación extraordinaria, y no se consideró o a lo mejor no sería el momento. Pero en el proyecto que presenté para de nuevo gestionar la orquesta y el teatro en 2014 había un esbozo de ese plan. En 2014 fue muy valorado y en 2015 ya no lo es. No sería el momento.

– Usted ha justificado su marcha en motivos personales, pero el rechazo del plan estratégico pesaría también.

– Había tomado la decisión antes, porque creo que doce años es tiempo suficiente. Las personas debemos saber irnos de los sitios. Eso mezclado con problemas familiares me hizo tomar la decisión. La no aprobación del plan no contribuyó a que cambiara de opinión.

– Cuando las administraciones abrieron el proceso para un nuevo gerente no tuvieron ni una palabra para su gestión y hablaron de la necesidad de cuadrar las cuentas, ¿una crítica implícita a su gestión?

– No. Ellos a lo mejor lo quisieron dar a entender, pero no lo consideré así. Y he sido muy correcta en aplicar mi contrato. El 11 de febrero escribí cartas a las cuatro administraciones y cuando vi que no se estaba entendiendo mi decisión, aunque lo había hecho en tiempo y forma, me prometí a mí misma que no iba a abrir la boca. Lo que todo el mundo pudo presenciar el jueves, fue demasiado visible para estar callada.

– Era la primera vez que la gerente no presentaba junto a los políticos las temporadas del teatro y la ROSS.

– Por eso no estuve sentada en ninguna de las dos. Me había llegado el ruego, el escrito, para no estar en la del teatro y quise hacerlo también para la orquesta, porque para mí son dos empresas iguales. A día de hoy no he dimitido, no me han echado, como se va diciendo por ahí, no estoy en funciones... he sido muy correcta en todos los procedimientos y sigo siendo directora gerente del teatro y gerente de la orquesta y como tal sigo trabajando.

– ¿Se ha sentido maltratada?

Vi que como no me entendían... He intentado no darle la mayor importancia, pero el otro día fue demasiado evidente y me ha obligado a hablar.

– Casi no le han dejado despedirse.

– Iba a utilizar dos minutos, porque nunca he sido protagonista de la presentación, para decir que solo tengo palabras y sentimientos de gratitud. Para las administraciones que han confiado en mí estos años y, entre ellas, algunas personas por la empatía y conciencia que tuvieron con el teatro y la orquesta, como Carmen Calvo, Rosa Torres, Mar Sánchez Estrella, Guadalupe Ruiz, José Antonio Campos, Miguel Ángel Recio y, particularmente, con nuestro actual alcalde. Me he llevado bien con los demás alcaldes, pero con Juan Espadas tengo una relación muy especial desde hace muchos años. También a los patrocinadores, asociaciones, al personal de la orquesta y el teatro, a mi familia y, por supuesto, al público. Me sigo sintiendo querida y reconocida en Sevilla.

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