La biblioteca 'fantasía' del Polígono Sur que recibe los elogios en España
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Alumnos y profesores celebran la obtención del Premio Nacional al Fomento de la Lectura

La felicidad no se puede tocar, pero sentirla es fácil cuando pasas la primera puerta del CEIP Andalucía, galardonado el martes con el Premio Nacional al Fomento de la Lectura que concede el Ministerio de Cultura y Deporte. Niños y profesores son hoy el ... mejor reducto de alegría y satisfacción por un trabajo que comenzó en marzo de 2007 y que es referencia nacional por su buen hacer con una biblioteca especial. Lo cuenta su directora, Ángela Molina: «Estamos todos como locos, felices. No podíamos imaginarnos todo esto. Con el premio económico -30.000 euros- queremos que a partir del próximo curso la biblioteca esté abierta también por las tardes para que puedan venir todos los vecinos del barrio. Está abierta para todos. Esto es muy bonito.
El inicio comenzó con las inquietudes de Ángela y unos compañeros por buscar un lugar especial para los niños: «El proyecto lo hicimos en el curso 2006-07, y la biblioteca, como la entendemos ahora, abrió en marzo de 2007. Poco a poco, alumnos, padres, profesores se fueron implicando y hablamos de 'hacer sueños'. Hubo un concurso para ponerle el nombre a la biblioteca, y pronto salió el de 'fantasía'. Después los alumnos quisieron tener una mascota. Y empezaron a diseñarla. Así nació 'Cangulibro biblio'. Como seguíamos soñando, decidimos buscar otro lugar para la biblioteca, que empezó a quedarse pequeña. Nos fuimos a la planta baja y hoy tenemos unos 15.000 libros catalogados, todos de nivel y con la ayuda de la librería Rayuela, que fue, precisamente, la que nos presentó al Premio Nacional al Fomento de la Lectura».
La directora del centro habla de varios momentos especiales: «Nuestra biblioteca tiene vida. No es el clásico lugar en el que un alumno entra y se sienta. En nuestra biblioteca, los niños hacen tertulias, debates, actuaciones. Hasta los de tres años, que no saben leer aún, empiezan a tener relación con la biblioteca. Los padres se implican. Es muy especial ver cómo un padre te dice que su hija ha llegado a casa y se ha puesto a contarle un cuento a la familia. Hay mayores que también se han iniciado a la lectura. La comisión que organiza la biblioteca la formamos nueve personas, pero todo el claustro está implicado, lo que sin duda nos hace sentir un orgullo tremendo por el bien de nuestros alumnos».
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