Una dieta rica en vitamina D se asocia con un menor riesgo de cáncer de colon en menores de 50 años
La asociación más fuerte se encontró con la ingesta de lácteos
Los beneficios de contar con unos adecuados niveles de vitamina D son bien conocidos. Su misión es ayudar a controlar los niveles de calcio y fósforo en el organismo. La falta de esta vitamina en la infancia es un factor de riesgo de raquitismo, ... una enfermedad que provoca reblandecimiento y debilitamiento de los huesos. Niveles bajos en la edad adulta también se han relacionado con diversas patologías como el cáncer , la diabetes, las enfermedades autoinmunes, cardiovasculares, o incluso con el deterioro cognitivo . Ahora, un nuevo estudio sugiere que el consumo de mayores cantidades de vitamina D, principalmente la que proviene de fuentes dietéticas como los lácteos, puede ayudar a proteger contra el desarrollo de cáncer colorrectal de aparición temprana o pólipos de colon precancerosos en adultos menores de 50 años.
La investigación, publicada recientemente en la revista «Gastroenterology», por científicos del Dana-Farber Cancer Institute, Harvard T.H. Chan School of Public Health y otras instituciones, es la primera que muestra esta asociación. Los autores consideran que sus hallazgos podrían potencialmente llevar a recomendaciones de una mayor ingesta de vitamina D como un complemento económico de las pruebas de detección dentro de una estrategia de prevención del cáncer colorrectal para adultos menores de 50 años .
En España, el cáncer colorrectal es el tumor maligno más frecuente , considerando ambos sexos, del que se diagnostican unos 44.000 nuevos casos cada año. Es el segundo tipo de cáncer que más se da entre las mujeres, después del de mama; y el segundo entre los hombres, tras el de próstata. La buena noticia es que, si se detecta precozmente, se puede curar en el 90% de los casos. Ser mayor de 50 años, los antecedentes familiares y las enfermedades inflamatorias intestinales son factores de riesgo para el cáncer de colon . Pero también es una enfermedad muy ligada al estilo de vida. Para prevenir su aparición, se recomienda seguir una dieta baja en grasa, rica en verduras, frutas, calcio y vitamina D, y evitar las carnes rojas.
Los autores del estudio señalan que si bien la incidencia general de este tipo de tumor ha ido disminuyendo, los casos han aumentado en adultos más jóvenes, una tendencia preocupante que aún no se ha explicado. Existe una creciente evidencia de la asociación entre la vitamina D y el riesgo de mortalidad por cáncer colorrectal. Coincide además que, según señalan los investigadores, la ingesta de vitamina D de fuentes alimenticias como pescado, champiñones, huevos y leche ha disminuido en las últimas décadas. Sin embargo, antes del estudio actual, ninguna investigación había examinado si la ingesta total de vitamina D está asociada con el riesgo de cáncer colorrectal de aparición temprana.
«La vitamina D tiene actividad conocida contra el cáncer colorrectal en estudios de laboratorio. Debido a que la deficiencia de vitamina D ha aumentado constantemente en los últimos años, nos preguntamos si esto podría estar contribuyendo al aumento de las tasas de cáncer colorrectal en personas jóvenes», explica el doctor Kimmie Ng, director del Centro de Cáncer Colorrectal de Inicio Joven en Dana-Farber. «Descubrimos que la ingesta total de vitamina D de 300 UI por día o más, el equivalente a unos tres vasos de leche de 236 ml cada uno, se asoció con aproximadamente un 50% menos de riesgo de desarrollar cáncer colorrectal de aparición temprana», afirma el investigador.
Para llevar a cabo el estudio, se calculó la ingesta total de vitamina D, tanto de fuentes dietéticas como de suplementos, de 94.205 mujeres que participaron en el Nurses Health Study II (NHS II), un estudio de cohorte prospectivo de enfermeras de 25 a 42 años que comenzó en 1989. Las mujeres son seguidas cada dos años con cuestionarios sobre factores demográficos, dieta y estilo de vida, e información médica y otra relacionada con la salud.
En este caso, los investigadores se centraron en un criterio de valoración principal: el cáncer colorrectal de inicio en la juventud, diagnosticado antes de los 50 años de edad. También preguntaron en un test de seguimiento si se habían sometido a una colonoscopia o sigmoidoscopia donde se encontraron pólipos colorrectales (que pueden ser precursores del cáncer colorrectal).
Durante el período comprendido entre 1991 y 2015, los investigadores documentaron 111 casos de cáncer colorrectal de aparición temprana y 3.317 pólipos colorrectales. El análisis mostró que una mayor ingesta total de vitamina D se asoció con un riesgo significativamente reducido de este tipo de tumor en adultos jóvenes. Se encontró el mismo vínculo entre una mayor ingesta de vitamina D y el riesgo de pólipos en el colon detectados antes de los 50 años.
La asociación fue más fuerte cuando la vitamina D provenía de la dieta, especialmente de los productos lácteos , que si se trataba de suplementos. Pero los autores aún no saben el porqué de este efecto protector y si se debe al azar o a factores desconocidos que aún no se comprenden.
Curiosamente, no encontraron una asociación significativa entre la ingesta total de vitamina D y el riesgo de cáncer colorrectal diagnosticado después de los 50 años. Los hallazgos no pudieron explicar esta inconsistencia, y los científicos creen que es necesario realizar más investigaciones con una muestra más grande para determinar si el efecto protector de la vitamina D es realmente más fuerte en el cáncer colorrectal de inicio joven.
En cualquier caso, los investigadores concluyen que una mayor ingesta total de vitamina D se asocia con menores riesgos de cáncer colorrectal de aparición temprana y sus precursores (pólipos). « Nuestros resultados respaldan aún más que la vitamina D puede ser importante en los adultos más jóvenes para su salud y posiblemente para la prevención del cáncer colorrectal. Es fundamental comprender los factores de riesgo que están asociados con el cáncer colorrectal de aparición temprana para que podamos hacer recomendaciones informadas sobre la dieta y el estilo de vida, así como identificar a las personas de alto riesgo para una detección más temprana», apunta el doctor Ng.
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